1 Sep 2009 - 6:14 a. m.

Argentina Monumental

Puerto Madero, Recoleta y la Plaza de Mayo ilustran lo mejor de la cultura gaucha.

Germán Darío Espejo

Es inevitable que el mundo deje de reconocer que Argentina es un país del cual han salido tal vez los mejores futbolistas del mundo destacados en los niveles individual y colectivo. Y es que en los cinco continentes es bien sabido que en los equipos de más reconocimiento está lo mejor del balompié gaucho. Sin embargo, este país no puede ser reconocido simplemente por la exquisitez que sus hombres dan al manejo del balón. Argentina es más que fútbol. Paisajes, bailes, comidas y, por supuesto, su bella gente son otros de los atributos que pueden ser destacados de lo que es éste, el país más al sur del continente americano. Uno de estos especiales lugares es Buenos Aires. Basta únicamente con arribar a ella para sorprenderse de su bella arquitectura, considerada la ‘París de Latinoamérica’. La preocupación de las autoridades por conservar construcciones centenarias hace de ella una cosmopolita de estilo europeo, muy bien enseñada por la calidez de los historiadores de ‘Eternautas’, quienes llevan a sus visitantes a valiosos viajes históricos. Desde la Plaza Mayo, hasta el final de Puerto Madero, pasando por Caminito y regresando a Recoleta, son minuciosamente ilustrados.

Pero no, no podemos quedarnos con esa sencilla y pulcra impresión. También la belleza bonaerense se ve en sus sinnúmero de tanguerías que dejan ver la permanencia, generación tras generación, de un baile tan típico y sensual como el tango.

Qué mejor que ir a un lugar como ‘El Viejo Almacén’ para estar inmerso en el más especial show de tango. Basta sencillamente tomar la copa de champán y dejarse llevar por la música y la danza que con tanta naturalidad expresan los porteños: los nacidos en el gran Buenos Aires.

Pero, ¿y la comida? La variadísima oferta gastronómica de este paraíso hace que el visitante se sienta mejor acompañado a cada momento de un argentino.

La carne tiene algo muy especial; los bellos pastos de la pampa han hecho que las reses que son destinadas para los asados –muy tradicionales– se degusten con más particularidad. El bife de chorizo es único e inigualable, y es necesario ir a esta ciudad para degustar, tal vez, la carne más deliciosa del mundo.

Aun así no se puede desconocer que ahí no queda todo. Un lugar tranquilo, de buena música y un chef dispuesto a dar lo mejor de su menú es ‘Oviedo’. Reconocido como uno de los restaurantes de más alta cocina en el mundo, este lugar tiene la particularidad de permitir degustar en una sola cena cuatro entradas, seis platos centrales y dos postres, en pequeñas pero suficientes cantidades; por supuesto, todo acompañado de un buen vino, del cual los gauchos se pueden ufanar que tienen el del mejor sabor.

Y tan hermosa metrópolis se sitúa a la altura de las más importantes ciudades del mundo, al conservar la vida nocturna. Los boliches, como son conocidas las discotecas o tabernas al sur de América, en caso contario a lo que sucede en gran parte de la región, se encuentran abiertos desde las 10:00 de la noche. Lo sorprendente de este fenómeno muy local es que la rumba se inicia a partir de las 2:00 o 3:00 de la madrugada y se extiende hasta las 8:00 de la mañana. Con tan agitada, pero no convulsionada vida, es normal y excelente que hasta el transporte público de esa ciudad permanezca atento y expectante durante las 24 horas del día, los siete días de la semana, a atender la demanda.

Pero las sorpresas no acaban en tan especial capital. Una particularidad de la cultura a la hora de comprar, el hombre y la mujer, se da de manera insólita. La forma como él o ella pueden adquirir lo que quieran puede estar acompañada de la belleza. De manera inigualable, en un solo lugar, se juntaron tanto los salones de belleza como las boutiques con las mejores prendas. Una forma más de facilitar las cosas a sus pobladores.

Y quien decida pasar una bella temporada de descanso lo puede hacer en la enorme rama hotelera de Buenos Aires. Las opciones son variadas. Por ejemplo, si la idea es mantenerse en una zona histórica la opción es ‘Mansion Vitraux’. Pero si la determinación es estar cerca de los cafés y el reconocido Obelisco es mejor pasarla en ‘Aspen Towers’. Aunque quien prefiere un día de campo, lo puede hacer en el Resort de Campo & Polo, que está ubicado a las afueras de la ciudad. El confort de estos lugares con todas las habitaciones, salas de recepción, comedores y centros de juegos es magnífico.

Por fortuna, grandes compañías de allá y acá se han unido para presentar las mejores opciones a quienes quieran disfrutar de este embrujador lugar. En Bogotá es Aviatur y en Buenos Aires es Destino Argentina, los que permiten acercar al país más al norte de Suramérica a la nación más al sur del mismo.

En ese sentido, una entidad como LAN – Colombia reporta un inusitado crecimiento del número de ciudadanos que desde la capital colombiana emprenden sus viajes con destino al bello Buenos Aires.

Tal vez la percepción de que la gente argentina es de un ego inmenso y se ufana de miles de cosas, ha hecho que los colombianos estén a la expectativa por ir con más frecuencia a este destino…No obstante, es innegable: tienen con qué y de qué creérselas. Buenos Aires, un bello lugar para conocer y disfrutar.

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