16 Dec 2015 - 1:36 a. m.

Aviario Nacional de Colombia, un lugar para volar

Con 1.800 aves de 135 especies, en eneró abrirá sus puertas en Barú (Cartagena). Un proyecto para la conservación y reproducción de cientos de pájaros, algunos en vía de extinción.

Redacción Especiales

Hace 25 años, Rafael Vieira, un barranquillero apasionado por los animales, especialmente por las aves, soñaba con tener un lugar para su conservación y admiración. Fue así como desde hace algún tiempo, su casa en las Islas del Rosario, en Cartagena, se convirtió en hogar de algunas especies y en paso casi obligado para quienes visitaban esta zona.

El proyecto creció, se trasladó a la isla de Barú, también parte de la Heroica, y dio paso a lo que será el Aviario Nacional de Colombia, que abrirá sus puertas al público el próximo mes de enero. Un escenario en el que los visitantes podrán admirar unas 1.800 aves de 135 especies, y que está pensado para aportar a la reproducción y conservación de la fauna.

Alba Lucía Gómez, gerente del proyecto, explica que desde hace varios años se ha ido realizando la recolección de aves, algunas en peligro de extinción, de la mano de las autoridades ambientales, zoológicos y entidades que llevan hasta esta isla aves maltratadas. “Un grupo de personas se unió para desarrollar este aviario y encontramos en Barú, lugar donde habitan varias especies, un espacio de siete hectáreas ideal para las aves”.

En la primera etapa del aviario, las diferentes especies serán exhibidas en una representación de su hábitat natural, que garantizará su bienestar y las condiciones para el apareamiento. De esta manera, los turistas podrán recorrer un total de 21 exhibiciones divididas en grandes aviarios de inmersión, radiales, ciénagas y lagos dentro de ambientes con paisajes vegetales e hídricos, que recrean escenarios de vida tropical, litoral y desértica, entre otros.

“Tenemos calculado que el recorrido demore alrededor de dos horas y media, en el que los visitantes podrán mirar de cerca los colores maravillosos de la naturaleza y la diversidad que existe en el país”, indica Gómez. La entrada a este santuario, que se espera sea masiva por cuenta de las mejoras viales que tuvo la zona en los últimos años y la conexión terrestre entre el corregimiento de Pasacaballos y Barú, gracias al puente inaugurado en 2014, tendrá un costo de $40 mil para adultos y $35 mil para niños y estudiantes con carné.

Una buena noticia para el país, principalmente por el rol que desempeñará este proyecto para la biodiversidad y la conservación de aves que estén en algún tipo de riesgo o en vía de extinción.

 

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