4 Jun 2013 - 8:51 p. m.

Cartagena se renueva

Para seguir sorprendiendo a sus visitantes, la ciudad impulsa nuevos atractivos, como paseos por los manglares y rutas de salsa.

Mariana Suárez Rueda

Cartagena sigue siendo un destino idílico para colombianos y extranjeros. Las casonas, plazas y museos que esconden sus murallas cautivan a los visitantes, al igual que la alegre vida nocturna y el sabor de su gastronomía, con restaurantes que fusionan ingredientes tradicionales y recetas de comida internacional, a la altura de los mejores del mundo. Sus playas, aunque no son de arena blanca ni aguas cristalinas, también se han vuelto bastante concurridas y durante las vacaciones de mitad o fin de año es casi imposible encontrar un lugar libre para disfrutar de un baño de sol.

Estos atractivos le han permitido a la ciudad conquistar cada vez más turistas. De hecho, el año pasado la llegada de extranjeros aumentó 15,9%, mientras que en el resto del país creció sólo 7%. A esta interesante cifra se suma el aterrizaje de nuevos complejos hoteleros y de aerolíneas con vuelos directos desde Nueva York, como JetBlue, o saliendo de Fort Lauderdale, como lo ofrece Spirit, los cuales han contribuido a dinamizar todavía más el turismo en la Heroica. Sin embargo, la Corporación Turismo Cartagena de Indias, en cabeza de Zully Salazar, ha querido innovar para sorprender a sus visitantes con una serie de rutas y programas que muestren una cara distinta de la capital de Bolívar. El centro de esta iniciativa será Getsemaní. Un tradicional barrio en el que solían vivir los africanos traídos como esclavos a finales del siglo XV y del que salió el grupo de valientes que gestó la lucha para lograr la independencia de España.

Su riqueza histórica y arquitectónica permitió la creación de recorridos temáticos que buscan adentrarse en la cultura cartagenera. Por las noches los visitantes podrán disfrutar de la ruta de la salsa y dejarse contagiar por sus ritmos para bailar en bares que se han vuelto tradición, como Don Fidel, Quiebra Canto y Café Havana.

Durante el día se implementó una variedad de actividades, algunas más enfocadas en lo cultural, como clases y talleres de fotografía, yoga y danza, y otras con un énfasis más histórico. Por ejemplo, la ruta de los esclavos, que explora las casas, los sitios emblemáticos y las narraciones que surgieron alrededor de la vida de los africanos que llegaron al territorio despojados de su libertad, o la de Gimani-Kalamary, un entretenido paseo para conocer el estilo de vida de los nuevos habitantes de estos lugares.

El castillo de San Felipe es otro de los protagonistas de esta renovación en la oferta turística de Cartagena. Su nueva administración se ha dado a la tarea de descubrir túneles y pasadizos con el propósito de despertar el interés de los más aventureros. La idea es diseñar un recorrido que mezcle las historias de piratas con las memorias de la ciudad e incluya emocionantes caminatas por rutas y pasajes secretos.

Las Islas del Rosario, a una hora en lancha de la Heroica, son el destino elegido por quienes buscan un contacto más cercano con la naturaleza cuando planean sus vacaciones en Cartagena. Además de ser un paraíso del buceo, encantan con sus playas atiborradas de conchas, la vegetación caribeña y las extraordinarias puestas de sol. Pero dentro de la ciudad, en La Boquilla, un pintoresco pueblo de pescadores cerca al aeropuerto, también yace una riqueza natural que hasta ahora comienza a recibir el reconocimiento que merece.

Son varios kilómetros de tupidos manglares que se recorren en canoa, siguiendo la ruta que tenían los españoles en el siglo XVII por túneles naturales en donde habitan varias especies de aves, además de cangrejos, boas, jaibas y camarones. Es un paseo que se goza en silencio, escuchando los sonidos de la naturaleza y relajando el cuerpo y la mente, liberándolos del agite cotidiano.

Esta experiencia ecoturística se promocionará hasta consolidarse como un programa igual de atractivo a los recorridos por la ciudad amurallada a bordo de un carruaje tirado por caballos. Y junto con ella se impulsará el llamado turismo social. Ya se han sellado varias alianzas para que los visitantes tengan la posibilidad de participar en actividades de fundaciones que impacten a las poblaciones menos favorecidas o realicen donaciones.

Así las cosas, esta temporada de vacaciones promete ser el escenario perfecto para impulsar los nuevos atractivos que harán de Cartagena un destino versátil, que nunca deja de sorprender a sus visitantes.

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