25 Aug 2020 - 5:55 p. m.

¿Cuál es la situación de los viajeros internacionales que esperan en Colombia?

Cuando Shin y Marius decidieron viajar a Colombia, nunca pensaron que quedarían atrapados por cuenta de una pandemia. Luego de atravesar Europa y Oriente Medio llegaron a Latinoamérica, sin embargo, no pudieron continuar su camino por las restricciones para mitigar el impacto del COVID-19. Una historia de aventuras y amor.

Mayeli Espinosa*

Cuando Shin y Marius decidieron viajar a Colombia, nunca pensaron que quedarían atrapados. Siendo como son, una pareja de aventureros que acababan de atravesar Oriente Medio y Europa, para ellos Latinoamérica significaba una aventura imposible de aplazar. Su historia, como la de muchos viajeros en situaciones similares, está llena de pequeñas aventuras que les permitieron conocer nuestro país desde una perspectiva mucho más humana.

¿Cuánto tiempo han estado viajando y dónde estuvieron antes de llegar a Colombia?

Empezamos a viajar en noviembre del 2018, desde Indonesia hasta Europa siempre buscando la manera más barata de transporte que no fuera un avión y, de hecho, desde Irán hasta Alemania nos movimos pidiendo aventón.

Ustedes llegaron a Colombia el 29 de febrero de este año. Para ese momento el virus ya estaba cobrando una mayor relevancia, pese a que todavía no se había declarado la pandemia. ¿En algún momento se les ocurrió que el COVID-19 tendría un alcance global o consideraron no venir a Latinoamérica por dicho riesgo?

Nosotros estábamos en España cuando el COVID-19 se empezaba a esparcir rápidamente en otros países, como Corea del Sur (el país de Shin) o Italia, e incluso había un pequeño brote en España. Honestamente, en ese momento pensamos que viajar a Latinoamérica sería una jugada inteligente porque para entonces era un continente libre de COVID-19. La verdad es que no esperábamos que el virus fuera tan brutal y tan serio como lo es ahora. Pensábamos que desaparecería en pocos meses como pasó con otras enfermedades como el SARS o el MERS, y que Shin había experimentado de primera mano en Corea.

Cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la pandemia, si mal no recuerdo, fue a comienzos de marzo y nosotros ya estábamos en Punta Gallinas (Colombia), el punto más al norte de Sudamérica. Habíamos comprado un carro y nuestra idea era viajar hasta la Patagonia en él. Sin embargo, decidimos volver a Riohacha luego de escuchar las noticias. No lo podíamos creer.

¿Qué dicen sus familias de que ustedes se hayan quedado atrapados en Colombia?

Están preocupados. Nos piden que volvemos de inmediato, que volvamos a casa, a Corea y a Alemania. Pero como somos una pareja internacional, no es fácil decidir a dónde ir considerando que todas las fronteras internacionales están teniendo muchas restricciones. En este momento, un alemán no podría entrar a Corea sin una visa, y un coreano tampoco podría ir a Alemania. En circunstancias normales algo así nunca sería un problema, pero en tiempos de COVID-19 y al no estar casados legalmente, las cosas se vuelven más difíciles.

También podríamos, por ejemplo, haber tomado un vuelo humanitario para volver a nuestros países, pero entonces no sabríamos cuándo nos volveríamos a ver y no queremos separarnos.

¿Cómo ha sido su experiencia en Colombia?

Hemos hecho buenos recuerdos. En los primeros dos meses y medio de la cuarentena, nos quedamos en una zona rural de La Guajira, cerca al río y al mar. Vivíamos con una familia local colombo-venezolana acampando en su patio. No había Internet, ni electricidad, y las únicas familias que vimos durante ese periodo fue a algunos pescadores locales que vivían en la zona.

De cualquier forma, nuestra vida era simple como la de todos allí. Marius iba a pescar todos los días (a pesar de no atrapar mucho) y agarrábamos cocos, mangos, papayas, plátanos y hasta aguacates de los árboles ¡Había un árbol de aguacates al lado de nuestra carpa! No obstante, empezamos a tener algunas peleas porque la mayor parte del tiempo estábamos solo los dos y después de dos meses nos aburrimos, extrañábamos “la civilización”. Decidimos trasladarnos a un hostal cerca al Tayrona a comienzos de julio y allí conocimos a otros viajeros que también aguardaban pacientemente por el fin de la pandemia.

Estando en el hostal había otra pareja de Argentina e Inglaterra que se conocieron al comienzo de la cuarentena y decidieron casarse allí mismo. Estaban muy enamorados. En ese lugar sentimos que la cuarentena estaba transformándose en algo bello, que le daba esperanza a la gente y por eso muchos se enamoraron durante estos tiempos difíciles. Ver aquellos desenlaces felices nos ayudó a sanar nuestros problemas.

Finalmente, hace poco nos trasladamos a Taganga, rentamos un apartamento, estamos trabajando dando clases de inglés por internet y ya tenemos un tiquete para ir a Alemania en septiembre. Esperamos que los vuelos internacionales estén permitidos para entonces.

(Lea también: Estos son los aeropuertos de Colombia que ya cuentan con el sello “Check in Certificado”)

¿Piensan volver a Colombia?

Sí, pero no en un futuro cercano. Quizá en unos años e incluso visitar todos aquellos lugares en donde estuvimos durante la cuarentena. ¡Vamos a extrañar Colombia! Hicimos una verdadera familia y buenos amigos aquí, además ya sabemos cómo funcionan las cosas aquí en el norte.

¿Y qué piensan del turismo y de los viajes en el futuro? ¿Estarían dispuestos a una nueva aventura pronto?

Somos optimistas y esperamos que sea posible para finales del 2020. De ser así, seguramente viajaríamos el próximo año, creemos que muchos sitios turísticos serán muy baratos puesto que estarán buscando atraer nuevamente a los visitantes e incluso, lugares como Machu Picchu tendrá menos gente por un tiempo y será todavía más agradable de conocer.

Es un tiempo muy extraño para la humanidad. Todo es diferente, el uso de mascarillas y el miedo a los extraños se volvió “la nueva normalidad”, pero aun así la gente todavía se enamora y pasan cosas buenas, cosas malas, como siempre. No sabemos a dónde nos llevará esta situación, pero esperamos que después de la pandemia habrá un momento en el que todos estaremos felices por aquello y aquellos que permanecen.

*Viajera y periodista.

Comparte: