8 Oct 2014 - 4:34 a. m.

Destinos para dos

Paisajes medievales y pueblos fantásticos hacen parte de la lista de lugares fuera de lo común para disfrutar en pareja.

Redacción Especiales

* BELLEZA COLONIAL

Con patios arbolados, finos detalles arquitectónicos que evocan la época de la colonia, plazas coloridas y una atmósfera cargada de arte y bohemia, la ciudad de San Miguel de Allende, en el estado de Guanajuato, es uno de los destinos más apetecidos en México para disfrutar en pareja. Declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, la urbe cuenta con edificios, templos, teatros y casonas de los siglos XVII y XVIII, acogedoras tiendas que se extienden por los senderos peatonales, talleres y galerías que abren sus puertas para que los turistas aprendan las técnicas artesanales de la región.

* LA VENECIA DEL NORTE

Brujas, una de las ciudades mejor conservadas de Europa, se asemeja a un museo al aire libre; casas de techos en punta, canales adornados con balsas, monumentos, iglesias, torres, murallas y grandes puertas.

Ubicada al noreste de Bélgica, esta pequeña urbe es reconocida mundialmente como la capital del chocolate. Museos, ferias y tiendas de cacao se encargan de endulzar a los turistas, que pueden disfrutar de degustaciones y presentaciones de los mejores pasteleros y chefs de la zona. Durante el recorrido, los viajeros tienen la posibilidad de navegar por el Lago del Amor, volar en globo y visitar los mercados locales.

* RUTA DEL ROMANCE

Como si hubiera quedado congelada en el tiempo, la ciudad de Rothenburg, en Alemania, se eleva sobre el majestuoso río Tauber. Una puerta antigua da la bienvenida a este paraje medieval que inspiró el clásico cuento de Pinocho gracias a sus plazas, castillos y casas de techos triangulares. Subir a la torre Rödertor, pasear por la fortaleza, visitar el mercado y los museos de la Navidad, de las Muñecas y Juguetes, son algunas de las actividades imperdibles del recorrido.

* RECORRIDO LITERARIO

“Fuera del recinto de Verona, el mundo no existe… el paraíso está aquí, donde vive Julieta”, cita la obra cumbre de William Shakespeare, quien vio en esa mágica ciudad de Italia el lugar perfecto para descifrar la historia de Romeo Montesco y Julieta Capuleto. Un circuito turístico revive la leyenda de ese amor, en el que se recrea la casa y el icónico balcón donde la pareja se juró amor eterno. Cada rincón de este pequeño paraje encarna el sueño romántico de los enamorados; estrechos callejones, castillos, iglesias, mansiones medievales que se funden en los atardeceres sobre el río Adige. Las plazas Bra, delle Erbe y dei Signori, son las tres joyas arquitectónicas más importantes de este destino, que evoca las tradiciones y los vestigios romanos.

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