2 Jul 2014 - 4:02 a. m.

El restaurante de las nueve camas

Cocina francesa con ingredientes locales y la posibilidad de comer acostado hacen de Screaming Eagle uno de los atractivos gastronómicos de Aruba.

Redacción Buen Viaje

Screaming Eagle se ha convertido en uno de los restaurantes más llamativos de Aruba. No sólo por su carta, en la que se mezclan recetas tradicionales de la cocina francesas con ingredientes de distintos países e incluso varias especies de algas que invaden el suelo del mar Caribe. La posibilidad de comer en una cama cautiva cada noche a decenas de turistas y locales.

Son nueve y están dispuestas en dos hileras. Generalmente se ubican dos personas por cama, pero cuando llegan en grupo y sólo quieren comer aperitivos y tomarse unos cocteles pueden ser más. Para darles algo de intimidad a los comensales, están rodeadas por velos blancos. Almohadas, cojines y unas impecables sábanas blancas hacen imposible no dejarse tentar por el sueño en algún momento de la noche.

La idea, cuenta Erwin Hüsken, el chef, se inspiró en el restaurante Bed de Miami. “Queríamos ofrecer una experiencia moderna, que se saliera de lo convencional”. Los jóvenes son los que más disfrutan comiendo acostados, advierte este cocinero holandés que hace tres años se trasladó a la isla. “A la gente mayor le gusta lo tradicional, por eso no nos atrevimos a abolir por completo las mesas, y acertamos”.

La costumbre de turistas y arubanos es almorzar algo rápido, que no implique una considerable inversión de tiempo o dinero. Por las noches, cuando ya ha bajado el calor y la brisa del viento refresca, salen a disfrutar de la gastronomía internacional con un toque local. Por eso el restaurante sólo abre cuando cae el sol. “Por costos, no vale la pena tener almuerzos ni desayunos”, dice Hüsken.

Para probar algo diferente, la recomendación es elegir de aperitivo una crème brûlée de hígado de pato, y de plato fuerte atún fresco con una salsa japonesa y un risotto elaborado a base de una exótica planta de mar. Los precios, si se tienen en cuenta la experiencia y la calidad del servicio, son bastante buenos. Las entradas oscilan ente los US$9 y US$20, los platos fuertes van de US$25 a US$40 y la mayoría de postres cuestan US$9,50.

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