11 Dec 2013 - 3:41 a. m.

En aguas venezolanas

El turismo ecológico es una de las apuestas del país vecino para posicionarse como una potencia turística en 2014. Sus playas cristalinas, el principal atractivo.

Redacción Buen Viaje

El salto más alto

Una inmensa columna de agua de más de mil metros de altura se impone en medio de las rocas en el Estado de Bolívar. Se trata del Salto del Ángel, atesorado por el Parque Nacional Canaima, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994. Está rodeado de la espesa selva y de las mesetas de roca llamadas tepuyes. Desde junio a diciembre, el agua inunda las cuencas por las que los navegantes emprenden los recorridos guiados por integrantes de la comunidad indígena Pemón, quienes han habitado durante cientos de años la zona. En canoas de madera, se atraviesan los ríos, se observa la caída de agua más alta del mundo y se conocen las más de 300 especies endémicas, entre las que se encuentran el armadillo gigante, el perro de agua caliente, el mundo viuda, el sapito minero y la guacamaya enana.

El rincón del viento

El viento es el principal atractivo de El Yaque, una de las playas más codiciada por los amantes del surf. Durante todo el año, cientos de turistas de todas las nacionalidades llegan a este destino para desafiar las olas a bordo de sus tablas, especialmente en esta época que ventea con más fuerza. Varias escuelas de windsurf y de kitesurf ofrecen equipos para arrendar y cuentan con instructores profesionales. El mar, poco profundo, suele estar a un temperatura que oscila entre 21-27°C.

La versatilidad isleña

Isla Margarita es quizás uno de los parajes más famosos de Venezuela. La Perla del Caribe, como es conocida alrededor del mundo, es uno de los destinos preferidos por los viajeros, gracias a la versatilidad de sus atracciones y la belleza de sus playas. Planes para parejas, solteros y familias se pueden llevar a cabo en esta isla, como por ejemplo, visitar la Catedral de Nuestra Señora de Asunción, que aún conserva la arquitectura colonial; pasear en avión, montar a caballo a la orilla del mar, y jugar golf en una cancha de 18 hoyos.

Un parque marino

Arrecifes de coral, iguanas, esponjas, erizos, gaviotas y mangles conviven en el Archipiélago de Los Roques, considerado el parque marino más grande de América Latina con 221.120 hectáreas. Está compuesto por 350 islas dispersas en el mar Caribe, al norte de la ciudad de Caracas, ideales para el buceo, la pesca deportiva y la navegación. Bajo sus aguas cristalinas se observan diferentes tonalidades de azules y bancos de peces. Al terminar la travesía marina, los visitantes pueden hospedarse en las casas antiguas de los pescadores, en veleros o en zonas de camping. El parque alberga a la Estación de Investigación de Biología Marina construida en 1976, donde se estudia el ecosistema local y se adelantan programas de crianza y protección de tortugas. Para llegar se puede tomar un vuelo, que dura aproximadamente 40 minutos, desde la capital venezolana..

Los cayos turqueza

Los escenarios tropicales más representativos se encuentran en los Cayos de Morrocoy, conformados por los islotes llamados Sombrero, Borracho, Muerto, Sal, Pelón y Peraza. A una temperatura de 30°C, estos sitios se han convertido en el refugio de más de 300 especies de aves, de los manglares rojos, negros y blancos y de la hierba de vidrio. Las aguas de las playas, color turquesa que contrastan con el verde montañoso, son cristalinas y aptas para hacer snorkel. En tierra, los turistas pueden visitar la Cueva del Indio, que guarda en sus rocas petroglifos de más de 3.500 años de antigüedad. Para llegar se debe coger un bus desde Caracas hasta Valencia y en la terminal abordar cualquier vehículo que vaya directo hasta Tucacas o Chichiriviche.

Comparte: