25 Mar 2015 - 2:48 a. m.

Entre el cielo y el mar

Extraordinarios paisajes del Caribe para descansar, divertirse y adentrarse en nuevas culturas durante la Semana Mayor.

Redacción Buen Viaje

Dueño de uno de los mares más grandes del planeta y de un collar de islas casi de ensueño, el Caribe se ha convertido en uno de los destinos imperdibles de parejas y familias que buscan, al calor de sus aguas cristalinas, una experiencia inolvidable. Aunque más de 26 millones de personas se aventuran cada año a explorar sus tesoros, la Semana Mayor es una de las épocas más fascinantes para disfrutar de toda su oferta.

Cada una de sus islas y archipiélagos, que se encuentran suspendidos en más de tres mil kilómetros cuadrados, son un mundo de posibilidades. Curazao, Cuba, Jamaica, Aruba, Bahamas, República Dominicana y Puerto Rico sorprenden a los turistas con sus mágicas playas y expresiones culturales en medio de ciudades modernas y coloniales. Sin embargo, otros parajes, un poco más pequeños y privados, se han encargado con el tiempo de atraer a nuevos viajeros que buscan conectarse con la naturaleza y vivir unos días de descanso y diversión.

Al sur del Caribe, en el corazón de las Antillas Menores, se encuentra Bonaire, una impactante reserva con más de 30 metros de playas y costas de arrecife dispuestas para el buceo, el snorkel y deportes como el windsurf. La tranquilidad de su bahía invita a realizar paseos en bicicleta y recorrer un entramado de manglares que acogen a más de 200 especies de aves.

Turcos y Caicos, al norte de República Dominicana, es un remanso de paz. En sus más de 40 islas y cayos una barrera coralina se apodera de las aguas ofreciendo un espectáculo sin igual. En ellas es posible apreciar el recorrido de las ballenas jorobadas y los vestigios de la travesía de Cristóbal Colón durante su primer viaje a América.

La joya de la corona está en las islas Caimán, un enigmático paraje que en lo profundo de sus aguas esconde cuevas y pasajes que se han convertido en el sueño de buzos expertos. Iguanas y pájaros adornan el paisaje de Caiman Brac, uno de los mejores lugares del mundo para pescar y apreciar la llegada de cientos de tortugas marinas. En la noche, la luna ilumina las playas e invita a los viajeros a vibrar al ritmo del soca, el género musical que acompaña las principales fiestas locales como el carnaval de Gran Caimán y la semana de los piratas.

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