5 Dec 2013 - 3:45 a. m.

Fort Worth, el lejano Oeste, más cerca

Stockyards es el lugar para vivir el encanto de la cultura texana y experimentar lo mejor de su gastronomía, música y cautivadoras costumbres.

Daniela Franco García* / Dallas

Ganado, vaqueros, botas texanas y música country. La magia del viejo oeste en un solo lugar. Por varias décadas Stockyards, un pueblo ubicado en Fort Worth (Texas), fue el sendero y una de las paradas más importantes para los arrieros estadounidenses. (Ver video de este destino)

Entre 1866 y 1890 más de cuatro millones de cabezas de ganado pasaron por este lugar, fue quizá por ello que no tardó en ser nombrado por sus visitantes como “Cowtown”.

La economía se convirtió en uno de los centros de Stockyards, así como también se convirtió pronto en uno de los lugares de entretenimiento más conocido. Fue así como en 1907 se construyó un coliseo que fue hogar del primer rodeo bajo techo en Estados Unidos. Hoy este lugar conserva intactas muchas de estas construcciones, como casas cantinas y corrales.

‘White Elephant Saloon’, por ejemplo, el primer bar de la zona donde los vaqueros tomaban un descanso al son de country y algunas cervezas en mano, aún recibe con un buen trago y música en vivo a aquellos que se animen a vivir el encanto texano de este lugar.

En sus calles todavía se ve transitar a vaqueros de largos bigotes, sombreros y llamativas botas de cuero.

Son ellos mismos quienes transportan el ganado por las calles de Stockyards. Dos veces al día, cerca de las 12 m. y las 4:00 p.m., estas dejan de ser lugar para el tráfico de automóviles, y como si el encanto de una película de vaqueros contagiara todo el lugar, una larga fila de ganado exuberante se traslada por ellas ante los ojos de los transeúntes que se animan a vivir la experiencia. Todo aquel que desee puede conocer de la mano de estos hombres una demostración acerca de esta práctica y la forma y herramientas con las que se realizaba para el año 1.800.

Como es de esperarse, es uno de los grandes centros de comercialización de carne y ganado de los Estados Unidos, haciendo de este lugar un maravilloso destino para amantes de la gastronomía, un fabuloso steak o un barbecue son algunas de las posibilidades que ofrece este pueblo lleno de costumbres cautivadoras.

Muestra de que la cultura del lejano oeste se respira en Stockyards es, entre otras cosas, sus tiendas, en donde además de poder comprar recuerdos, abrigos, joyería y particulares botas de cuero, hay una barra de licores. Según cuentan, hace algunas décadas, mientras las mujeres se dedicaban a las compras, sus parejas disfrutaban de algunas cervezas en el mismo local.

Rodeos, gastronomía, museos del viejo oeste y sobre todo la música son los protagonistas en Fort Worth. Quizá es por ello que las calles de Stockyard, al estilo de Hollywood, cuentan con su propio paseo de la fama.

En el suelo se puede apreciar las estrellas con los nombres de vaqueros legendarios y cantantes reconocidos de la música country.

Lugares como Billy Bob's, uno de los centros de entretenimiento más grande en el estado de Texas, será perfecto para disfrutar de cantantes de country, shows de rodeo, jugar billar, disfrutar de una buena cena y una pista de baile, que en lugar de tener una bola disco colgando de su techo, cuenta con una montura de caballo con cristales brillantes, un elemento que traduce en sí mismo lo que es Stockyards, otorgando así la posibilidad de respirar el lejano oeste en pleno siglo XXI.

Cómo llegar

Desde el 21 de noviembre American Airlines inauguró el primer vuelo directo en Colombia entre El Dorado y el aeropuerto internacional Dallas-Fort Worth.

La ruta se convierte en un punto de conexión clave, al ser este último uno de los terminales aéreos con más tráfico en Estados Unidos, conectando con 148 destinos dentro de este país. Su extensión llega a ser tan grande como la de Manhattan y cuenta con cinco terminales, 155 puertas de embarque y siete pistas.

“Las ciudades de Dallas y Fort Worth son grandes centros tanto de negocios como de turismo y nuestro centro de conexiones en el Aeropuerto Internacional de Dallas/Fort Worth (DFW) le permite a nuestros clientes acceso a más de 260 destinos alrededor del mundo”, señaló José María Giraldo, Director de la aerolínea para Colombia y Ecuador.

El vuelo tiene una duración  aproximada de cinco horas; parte desde Bogotá a las 2:00 a.m. respondiendo a un único vuelo de ida, y el vuelo de regreso desde Dallas-Fort Worth es siempre a las 6:35 p.m., hora local.

*Este artículo fue posible gracias a una invitación de American Airlines.

dfranco@elespectador.com

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