21 May 2008 - 12:02 a. m.

La Múcura está en el cielo

El clima cálido, los paisajes vistosos y la oferta de actividades hacen de esta isla un escenario incomparable. Pertenece al archipiélago de San Bernardo, considerado Parque Nacional Natural, gracias a sus arrecifes coralinos.

Juan Carlos Piedrahíta B.

Es una porción de paraíso en Colombia. El mar Caribe, en su expresión más cristalina y diáfana, rodea una playa que marca la abismal diferencia con cualquier lugar dentro del continente. Allí no existe el afán y si se llega a asomar, sucumbe de inmediato ante los miles de planes llamativos que su paisaje propone.

Este escenario se llama Isla Múcura y queda a algunos kilómetros de distancia de un punto estratégico de la geografía nacional: el Golfo de Morrosquillo. Pertenece al archipiélago de San Bernardo, que por sus arrecifes coralinos y por los colores vistosos de sus tierras, aguas y manglares ha sido declarado Parque Nacional Natural. Está más cerca de Córdoba que de Bolívar, pero de acuerdo con la división política, podría considerarse como una localidad más de Cartagena, aunque para efectos de recursos económicos, la isla se autoabastece con mucha dificultad, a pesar de sus innegables potencialidades.

El viaje hacia Isla Múcura arranca en el puerto de la heroica, separado a una hora y cincuenta minutos, lo que se traduce en unas cuarenta millas náuticas. La embarcación que se encarga del transporte pertenece al hotel Punta Faro y en temporada baja zarpa los viernes en horas de la mañana y retorna el domingo después del medio día. Durante el trayecto, el turista, protegido por las medidas de seguridad requeridas por la capitanía de puertos para desplazamientos marítimos, tiene la oportunidad de ver, además de la inmensidad del Caribe, Tierra Bomba, Isla Grande, Islas del Rosario, Titinpán y Barú.

El arribo es impactante porque el azul del mar se vuelve transparente para fusionarse con un tipo de arena de grano diminuto. El cuadro no puede ser más especial, porque el verde de las palmeras y los prados se conjuga con la arquitectura respetuosa del hotel, construido en su mayor parte en madera, ladrillo y paja para no romper con el paisaje tropical. Pero la llegada es tan especial como refrescante, porque se hace bajo los efectos de agua de coco helada que, de entrada, ratifica lo que dice un cartel de bienvenida: ‘Usted ha llegado al final del afán. Disfrútelo'.

De ahí en adelante el objetivo de desconectarse de la realidad se logra porque el servicio de televisión es voluntario y tiene un costo adicional, las redes de celulares son escasas y solamente entran y salen llamadas desde puntos estratégicos de la isla. Eso sí, la internet inalámbrica funciona a la perfección, aunque los planes deportivos, turísticos y ecológicos son tan atractivos que sería un desperdicio limitar el panorama postrándose al frente de una pantalla de computador.

Dentro del abanico de actividades para realizar durante la permanencia en el hotel Punta Faro y auspiciadas por L'AlianXa Travel Network, sería imperdonable no visitar, a cinco minutos en lancha, Santa Cruz del Islote, la que se ha denominado como la porción de tierra con mayor densidad poblacional en el mundo.

Es, sin lugar a dudas, un dato que no se puede establecer aún, pero la mirada desde arriba resulta particular ya que se visualizan techos de viviendas rodeados de mar. Sus pobladores son amables, pescadores por tradición y siempre están dispuestos a confirmar que no todos descienden de una misma familia. ‘Viejo Pepe' es su habitante más veterano, tiene 92 años y cientos de historias por contar.

La playa, un plan para disfrutar en total calma, sin afanes, es obligatorio en un lugar como Isla Múcura, donde los vendedores ambulantes, las basuras en la arena, los tumultos y las condiciones de inseguridad, brillan por su ausencia. Y como remate de este cálido baño de sol, lo más indicado es sumergirse en el maravilloso mundo marino con el ‘careteo' para los principiantes, con el buceo para los más aventajados o con el buceo nocturno para los expertos.

Las caminatas ecológicas y los paseos en bicicleta resultan reconfortantes gracias a los cuidados del hotel Punta Foro, en el que la comida siempre es un acontecimiento especial dadas las características de los alimentos.

Isla Múcura es un plan completo en un escenario paradisiaco.

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