28 May 2012 - 4:45 p. m.

La otra cara del Caribe

Por los alegres colores que denotan su riqueza natural y cultural, el Parque Tayrona, Aracataca y Palomino se convierten en destinos colombianos obligados para visitar.

El Espectador

El viaje parecía ser tranquilo. Así lo prometían las apacibles aguas de Taganga, un pueblo de pescadores. Una vez la lancha entró a mar abierto las olas comenzaron a tornarse más agresivas. Medían más de dos metros. Sin embargo, la tranquilidad con la que navegaban los lancheros y el panorama de las impactantes montañas rocosas golpeadas por el mar azul, transmitían calma.?

Este paisaje reinó una hora hasta que una imponente roca con una maloka en la cima nos avisó que habíamos llegado al paraíso. Era el Cabo San Juan del Guía, una de las playas más hermosas del Parque Tayrona, donde no parece pasar el tiempo y prevalece la serenidad en medio del agua color turquesa, arena blanca y enormes piedras volcánicas.?

Una vez se arriba a este lugar se inicia la aventura. Caminos de arena rodeados de selva espesa parecen recrear el escenario de un rodaje en el que cada rollo captura lugares extraordinarios. Después de caminar una media hora, se llega a La Piscina, una playa donde los indígenas koguis realizaban ritos de ofrendas a los dioses para mantener el equilibrio de la tierra.?

A 15 minutos está Arenilla, una playa repleta de piedras volcánicas, que da paso a otro impresionante paisaje que es un espectáculo por sí solo. Se trata de Arrecifes, uno de los espacios más bellos y diferentes del Tayrona, pues a diferencia de las demás playas, es de arena gris pálida y fina, además cuenta con varios kilómetros de extensión y, a un lado, ciénagas llenas de garzas.?

Aunque en Arrecifes no es posible bañarse, es el mejor lugar para hospedarse, ya que existen varios campamentos, entre ellos los de Aviatur, de diferentes precios y formas de acomodación. Se pueden encontrar desde hamacas hasta pequeñas cabañas de madera con vista al mar.?

La próxima parada es Aracataca, un pueblo cuyo nombre se ha hecho famoso en el mundo por ser el lugar donde nació el escritor ganador del Premio Nobel, Gabriel García Márquez, quien usó la cultura e historias del municipio para dar vida a sus novelas. En Aracataca se puede visitar La Casa Museo de Gabriel García Márquez, la estatua de Remedios la Bella, la Casa del Telegrafista, la Tumba de Melquiades y The Gypsy Residence, una de las pocas hospederías de la ciudad.?

Siguiendo de paseo por la Transversal del Caribe se encuentra Palomino, un pueblo ubicado entre La Guajira y Magdalena. Su principal atractivo es estar muy cerca de Dibulla, un municipio a 90 km de Riohacha y a 72 km de Santa Marta, en donde a pocos kilómetros se pueden experimentar dos pisos térmicos: el nivel del mar y las nieves perpetuas de la Sierra Nevada de Santa Marta, un lugar declarado reserva de la biosfera por la Unesco.

Comparte: