Durante la Semana Santa, Bogotá reafirma su posicionamiento como uno de los destinos turísticos más atractivos de Colombia, gracias a una oferta diversa que integra tradición religiosa, cultura, naturaleza, gastronomía y entretenimiento.
De acuerdo con el Observatorio de Turismo de Bogotá, se estima la llegada de aproximadamente 320.000 turistas durante esta temporada, de los cuales el 86 % serán nacionales y el 14 % internacionales.
Más allá de su tradicional agenda religiosa, la ciudad ofrece experiencias para todo tipo de viajeros, consolidándose como un destino vibrante y multicultural.
Turismo religioso: tradición, fe y patrimonio
La Semana Santa convierte a Bogotá y Cundinamarca en un epicentro de turismo religioso. A través de rutas organizadas por entidades distritales y eclesiásticas, visitantes pueden recorrer templos emblemáticos y espacios cargados de historia.
En el centro histórico, especialmente en La Candelaria, destacan iglesias como Las Aguas, San Francisco, la Catedral Primada y San Ignacio, esta última con una programación especial que incluye celebraciones litúrgicas y conciertos de música sacra, además de exposiciones de arte religioso del siglo XVII.
En Chapinero, la ruta combina tradición y modernidad con templos como Lourdes y La Porciúncula, reflejando la evolución espiritual y arquitectónica de la ciudad.
También se destacan peregrinaciones a sitios icónicos como Monserrate y recorridos en el sur de la ciudad, como la Ruta de la Fe y la Esperanza.
La diversidad religiosa también hace parte de la experiencia, con espacios como el templo mormón de Bogotá y mezquitas que enriquecen el panorama espiritual y cultural de la capital.
Cultura en vivo: festivales, museos y arte urbano
Durante esta temporada, Bogotá se transforma en un gran escenario cultural. Uno de los eventos principales es el Festival Internacional de Artes Vivas (FIAV) 2026, que se realizará del 27 de marzo al 5 de abril con una amplia programación nacional e internacional.
La ciudad ofrece además una de las redes museísticas más importantes de América Latina, con espacios como el Museo del Oro, el Museo Botero, el Museo Nacional y el MAMBO.
Barrios como La Candelaria, Teusaquillo y Chapinero invitan a recorrer calles llenas de historia, galerías, cafés y expresiones de arte urbano, mientras teatros y bibliotecas mantienen una agenda activa de conciertos, obras y actividades culturales.
Naturaleza: senderos, cerros y aire puro
Para quienes buscan conexión con la naturaleza, Bogotá ofrece múltiples opciones en sus cerros y parques urbanos.
Los Cerros Orientales cuentan con senderos como Quebrada La Vieja, Las Moyas y Guadalupe, ideales para caminatas ecológicas y contemplación. Monserrate, además de su valor religioso, permite recorrer rutas naturales como El Paramuno.
Espacios como el Parque Simón Bolívar, el Jardín Botánico y humedales como La Conejera y Córdoba complementan la oferta ambiental, posicionando a la ciudad como un destino de bienestar y biodiversidad.
Gastronomía: sabores que cuentan historias
La experiencia turística también se vive desde la mesa. Durante Semana Santa, Bogotá invita a descubrir su identidad culinaria a través de plazas de mercado tradicionales.
Estas son las siete plazas de mercado con vocación turística imperdibles para descubrir la identidad gastronómica de la ciudad:
- Plaza Distrital de Mercado Samper Mendoza: reconocida por su tradición en hierbas, productos naturales y cocina típica.
- Plaza Distrital de Mercado 12 de Octubre: un referente de sabores regionales y preparaciones tradicionales.
- Plaza Distrital de Mercado 7 de Agosto: famosa por su oferta de carnes, asaderos y gastronomía popular.
- Plaza Distrital de Mercado La Concordia: ubicada en La Candelaria, combina patrimonio, arte y cocina local.
- Plaza Distrital de Mercado La Perseverancia: ícono de la cocina tradicional bogotana y punto clave de rutas gastronómicas.
- Plaza Distrital de Mercado Fontibón: espacio auténtico donde se conservan recetas y dinámicas de barrio.
- Plaza Distrital de Mercado 20 de Julio: mezcla tradición religiosa, comercio local y gastronomía típica.
A esto se suman zonas gastronómicas reconocidas por su diversidad y calidad:
- Zona G y Zona T, referentes de alta cocina, cafés y restaurantes contemporáneos.
- Zona A de las Carnes y Zona D, con propuestas especializadas y cocina de autor.
- Usaquén, donde conviven tradición, mercados artesanales y restaurantes de reconocimiento nacional.
- La Candelaria, ideal para combinar historia y cocina típica.
- Chapinero Alto y San Felipe, epicentros de cocina creativa y ambientes culturales.
- Parque de la 93, con una amplia oferta internacional y espacios al aire libre.
Cada localidad aporta su propio sello culinario, desde cocinas tradicionales hasta propuestas innovadoras, haciendo de Bogotá un destino donde la experiencia turística también se vive desde la mesa.
Deporte y entretenimiento: una ciudad en movimiento
La oferta turística se complementa con actividades deportivas. La red de ciclorrutas y la tradicional ciclovía permiten recorrer la ciudad de manera activa.
Además, del 28 de marzo al 5 de abril se celebrará la Copa Colsanitas 2026, uno de los torneos de tenis más importantes de América Latina, que reúne figuras internacionales y tiene como referente a la colombiana Camila Osorio.
👀🌎📄 ¿Ya está enterado de las últimas noticias del turismo en Colombia y en el mundo? Lo invitamos a verlas en El Espectador.