10 Dec 2013 - 4:20 p. m.

Rovaniemi, la ciudad de la eterna navidad

Dicen que es el hogar natal de Papá Noel y quizá por ellos los 365 días del año se vive el espíritu navideño.

El Espectador

 Dicen algunos que no hay lugar que encierre más historias que el Círculo Polar Ártico, la puerta de acceso al verdadero invierno, allí en Rovaniemi, la capital de Laponia en Finlandia. Una ciudad moderna que da rienda suelta a una de las más conocidas historias y fantasías de todo niño, allí es navidad todo el año.

Cuenta la leyenda que papá Noel se retira a su hogar junto a mamá Noel, sus duendes le ayudan a crear durante el trascurso del año los juguetes que en diciembre entregará a cada niño. Dice la historia de Santa Claus, además, que al principio del siglo pasado se había revelado el secreto de que él vivía en el Cerro Korvatunturi. Ese dato, guardado con recelo por mucho tiempo, se difundió por todo el mundo, a raíz de ello los elfos optaron por construir en el círculo ártico un punto de encuentro para cada visita y fue así como nació la villa de Santa Claus en Rovaniemi. La leyenda viva, luces, renos, nieve, duendes, y claro, Papá Noel son los habitantes de esta villa de Santa Claus.

Todo tipo de fantasía es posible en la villa de Santa, uno de los letreros del lugar cuenta que Papá Noel “ha recibido hasta hoy más de 14 millones de cartas de más de 197 países. En diciembre, la época de navidad, ha llegado incluso a recibir 32.000 cartas por día…” Y es que claro, esta villa navideña tiene pensado cada detalle, cuenta con su propio servicio postal con el que se recibe cada una de las cartas de los niños. Los visitantes, por su parte, pueden sentarse en el cuarto de chimenea a redactar cartas con saludos a cada amigo, los elfos de correo serán los encargados de enviarlas para que lleguen a su destino cuando cada persona desee, claro con el sello postal de la Oficina de Correo Principal de Papá Noel.

Un sinfín de novedades acompañan la visita a la villa de navidad, la llamada “casa de las navidades” cuenta con una exposición que presenta las costumbres y tradiciones en la época decembrina en diferentes países. Santa Park, por su parte, ofrece una experiencia mágica, una cueva de hielo con luces y distintos atractivos navideños.

Pero la magia, más allá de las curiosidades y atractivos que se puedan encontrar en cada rincón de Rovaniemi, va por cuenta del encanto propio del círculo polar ártico, allí donde en verano el sol no se pone y es de día las 24 horas y en invierno es todo lo contrario.

En “kaamos”, como es llamada la época de invierno allí, se puede disfrutar 24 horas de las luces propias de la navidad, donde no hay más que eso y de testigos la luna y las estrellas, pero el espectáculo va por cuenta de la aurora boreal y la nieve, que refleja una particular capa blanca que da vida al paisaje.

Además de las tiendas de suvenires, donde no solo hay cosas navideñas, también elementos típicos finlandeses, los restaurantes son otra experiencia por disfrutar. Existe, por ejemplo, Santamus, un restaurante gourmet que además de ser sensacional por su decoración, un ambiente mágico y la buena mesa de Finlandia, ofrece baños de lodo de turba, común en las regiones nórdicas y al que se le atribuyen dotes curativos. Si el lodo no es suficiente Santamus, como algunos otros restaurantes ofrece servicio de sauna, jacuzzi y música en vivo.

La pista de hielo más grande de Rovaniemi se encuentra en Arctice, un lugar propicio además para la vida nocturna, allí se puede disfrutar de los mejores licores para entrar en calor en medio de un bar hecho por completo de hielo. Para un plan familiar, tiene un carrusel hecho con hielo y nieve.

De día el descubrimiento de este destino casi mágico continúa, algunos parques como ‘Husky Park’ ofrecen la mejor experiencia de paseo en trineo, claro halado por perros lobo sin perder el estilo navideño. Las excursiones en trineo de renos son otra opción, aunque si la adrenalina es la preferencia, conocer el círculo polar ártico en motonieve será el mejor plan.

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