10 Dec 2014 - 12:58 a. m.

Ruta de la paz

Cuatro fascinantes regiones que han hecho del turismo una oportunidad para superar las cicatrices de la guerra y fortalecer la convivencia.

Redacción Especiales

Motivar a los colombianos para que exploren el territorio nacional y disfruten en estas vacaciones de alguno de sus maravillosos parajes, es la invitación que por estos días impulsa con fuerza el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.

Este año, sin embargo, además de promocionar los tradicionales destinos de sol y playa, el Eje Cafetero, los municipios cercanos a Bogotá, la región antioqueña, Boyacá y los santanderes; se elaboró una ruta de la paz y la convivencia. Son cuatro extraordinarios lugares, que a pesar de haber sido afectados de alguna manera por la violencia, que desde hace más de 50 años golpea a nuestro país, han conseguido salir adelante de la mano del turismo.

Así lo comprobaron cuatro líderes de opinión a quienes el viceministerio de Comercio, Industria y Turismo les encomendó la tarea de explorarlos, vivirlos y luego escribir acerca de su experiencia. El escritor Tony Wheeler, colaborador del diario El País de España; se adentró durante cinco días en la Sierra Nevada de Santa Marta, hasta llegar a una de las joyas arqueológicas más impactantes de América Latina: Teyuna, la Ciudad Perdida, santuario de la cultura tayrona.

El príncipe Carlos se aventuró por la espesa vegetación del departamento del Meta hasta el río de los siete colores: Caño Cristales. Un paraíso que lo cautivó no sólo por la imponencia del paisaje sino por la calidad del trato de sus habitantes y la amabilidad de los guías locales, además, de la comida.

Cordula Wohlmuther, coordinadora del Proyecto Turismo y Paz de la Organización Mundial del Turismo, paseó por los atractivos de Urabá - El Daríen, y Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, exploró el Putumayo. El resultado de este experimento se medirá después de esta temporada, durante la cual se espera que sean más los colombianos que se animen a descubrir estos rincones de nuestro territorio que valientemente han hecho del turismo un camino de paz y reconciliación.

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