14 Feb 2012 - 10:00 p. m.

Un paseo por la academia

Estas dos ciudades universitarias son destinos obligados para conocer una de las épocas de mayor crecimiento intelectual de Inglaterra.

Sandra del Castillo / Oxford

Es un espacio rectangular equipado con unas cuantas mesas de madera unidas a lo largo de un salón oscuro que apenas lo iluminan un par de lámparas. Sobre las paredes, engalanando el lugar, hay un centenar de cuadros con las imágenes de los personajes que marcaron la historia de Inglaterra. Al fondo, una ventana en vitral por donde se filtran unos pocos destellos de luz que se reflejan en los asientos atiborrados en los costados de las mesas.

Parece sacado de un cuento de hadas, pero es la realidad, estoy en el comedor del colegio Hogwarts, el mismo donde se filmaron varias escenas de la película inspirada en el libro de Harry Potter. Se trata del mítico Christ Church, uno de los colleges más grandes de la Universidad de Oxford, en Inglaterra. En el mismo sitio también se encuentra la catedral de la Diócesis de Oxford, conocida por su famoso coro de 12 hombres, 16 niños y dos organistas.

Al salir de la universidad lo primero que impresiona es la arquitectura imponente y medieval que predomina en cada rincón. Grandes castillos, casonas con inmensos prados verdes como antejardín, museos y teatros donde prevalece el ladrillo como materia prima para la construcción de viviendas públicas y privadas.

La mayoría de los techos terminan en finas puntas, por esta razón Oxford, famosa en el mundo gracias a la armonía en la arquitectura de su construcción universitaria, fue apodada como la ciudad de las “Agujas de ensueño”, que describen perfectamente la delicada sincronía en su diseño. El ambiente joven y vibrante de la ciudad es evidente en cada esquina. No en vano alberga la universidad más antigua de habla inglesa y uno de cada cinco habitantes es estudiante.

Pubs tradicionales, bares, restaurantes, mercados callejeros, cómodas casas de huéspedes y pensiones se disponen a lo largo de la céntrica avenida principal llena de jóvenes saliendo de sus clases a tomar un descanso al mediodía. También está la Biblioteca Bodleiana, la principal en investigación de la universidad, el Museo Ashmolean, que tiene un encanto particular, pues es el primero universitario y ostenta la colección que Elias Ashmole donó a la institución en 1677. Entre los artículos más llamativos se encontraban monedas antiguas, libros, grabados y, en la actualidad, se exhiben colecciones de arqueología y muestras de arte.

Por la ciudad universitaria atraviesan dos ríos: el Cherwell y el Támesis, que a su paso por Oxford toma el nombre de Isis. Un buen plan es alquilar botes de remo y bateas y disfrutar de un agradable paseo alrededor de la ciudad. Desde el agua la universidad tiene una mirada romántica, más discreta y calmada, que permite apreciar las diferentes etapas de la arquitectura desde la llegada de los sajones.

La encantadora Cambridge

Al igual que Oxford, Cambridge ha representado durante mucho tiempo el establecimiento académico británico por excelencia, además de ser un lugar de tradiciones. La pintoresca arquitectura y su vibrante vida moderna, impulsada por los estudiantes, la industria y la tecnología, la han convertido en un gran destino turístico. Además, Cambridge tiene fama mundial por su universidad, que integra los laboratorios Cavendish, el coro de la capilla de King’s College y la biblioteca. Los 31 colleges que conforman la institución son independientes y gozan de autonomía.

Mientras que Oxford se ha distinguido por ser la universidad de los literatos y filósofos, Cambridge es reconocida por albergar hombres de ciencia. Personajes como Charles Darwin e Isaac Newton estudiaron allí y recorrieron sus amplios jardines sobre el río Támesis.

El monumento Kings College Chapel es una capilla que pertenece a la universidad y desde allí se tiene una vista panorámica única. Su estilo arquitectónico gótico se construyó a lo largo de 100 años y por etapas diferentes. Se trata del lugar más representativo de la ciudad. Uno de los planes predilectos de los estudiantes es practicar remo en el río Támesis. De hecho, existe una competencia anual donde se enfrentan los Dark Blues de Oxford contra los Light Blues de Cambridge, uno de los eventos deportivos más vistos en el Reino Unido.

El ambiente académico se respira en todas partes y hasta en los lugares más recónditos se encuentra un motivo que recuerda a los turistas por qué Cambridge es cuna de algunos de los hombres más importantes. Hasta los vitrales de la Capilla Trinity College recrean escenas con motivos científicos y muy cerca está la casa de Isaac Newton.

El puente de Los Suspiros pertenece al John’s College, de la Universidad de Cambridge, y toma el nombre del puente homónimo de Venecia, construido en 1831. Elaborado en forma de arco y de piedra caliza une los dos costados del college sobre el río Támesis. Muchas personas suelen hacer paseos en lancha, perfectos para admirar la belleza arquitectónica del lugar, que recuerda el último vistazo que daban los presos antes de ser conducidos a los calabozos. Cambridge tiene una riqueza de museos y galerías que cubren una amplia variedad de intereses. El Mercado de Granos, Teatro de Artes y otros de ropa, flores y librerías, famosas en la ciudad.

Devolverse en el tiempo ,observar una de las arquitecturas más bellas de todas las épocas son la recompensa de visitar estos dos lugares imperdibles en el Reino Unido.

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