28 May 2013 - 11:00 a. m.

Una escapada al paraíso terrenal

Playas de arenas blancas, aguas transparentes y corales multicolores en Barú.

Redacción Buen Viaje

A tan sólo 30 minutos de La Heroica, vía marítima, se encuentra la isla de Barú. Sus tres kilómetros de playas de arena fina y blanca, junto a la tibieza de sus aguas cristalinas, color turquesa, hacen que cualquiera se enamore mucho más del Caribe y de Cartagena.

Los turistas que la visitan describen esta paradisíaca isla como uno de los lugares mejor conservados por su biodiversidad, que conjuga en un solo sitio vegetación y fauna exóticas, donde es posible olvidarse de los problemas y complicaciones de la rutina diaria; allí sólo hay espacio para la relajación, la meditación, el placer terrenal y el deleite de los sentidos.

Así que tomarse un coco loco bien frío, sentado a la orilla de la playa, o hacer snorkeling (careteo) en este mar se convierte en una postal para el recuerdo y el alma.

Playa Blanca, por ejemplo, es reconocida como el sitio más bonito de esta zona insular. En ella se encuentran un centenar de restaurantes típicos para disfrutar un delicioso pargo frito con patacones y arroz con coco o un sancocho de pescado.

Pero antes de probar el plato fuerte, por qué no deleitarse con un coctel de camarones o unas ostras frescas con zumo de limón y un toque de picante. Y ya para el final, qué tal probar como postre una cocadita de panela, un caballito de papaya o una alegría (postre típico de la región).

Otro plan muy divertido es visitar la ensenada de Cholón, al otro lado de la isla, donde se puede disfrutar de un mar cristalino.

Desde el parasol donde se encuentre, el visitante disfrutará de una vista inigualable de aguas calmadas, gaviotas y alcatraces esperando a cualquier pescador nativo que traiga las viandas para el almuerzo.

Pero si lo que desea es diversión pura, las motos acuáticas, paseos en gusanitos o el oceanario en las Islas del Rosario son la opción ideal para grandes y chicos.

En cuanto al descanso en la isla, hay opciones para todos. Se puede alojar en la comodidad de un hotel cinco estrellas, tener la experiencia de dormir en hamacas o hacer camping y despertar con los primeros rayos del sol en el rostro junto a un fresca brisa marina y el paisaje isleño que ofrece La Heroica.

Un buen ejemplo del auge de inversión que las cadenas hoteleras han hecho los últimos años en la isla. Se han radicado hoteles que se convierten en paraisos, por ejemplo, solo hace casi tres años Decameron invirtió más de $60.000 millones en un resort que cuenta con 330 lujosas habitaciones con vista al mar, cuatro restaurantes, entre otras cosas. Una razón de más para que en sus próximas vacaciones planeé visitar un sitio diferente como Barú, belleza natural combinada con hoteles de primera que hacen de este lugar una visita a un lugar de reposo y diversión. 

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