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Permítaseme la siguiente digresión. Un día, una persona cualquiera, en camino a su trabajo, sufrió una tanda de incidentes: metió el pie entre un charco, perdió el bus y se rasgó la camisa con la esquina de un muro. De inmediato, llegó a la conclusión: “hoy estoy de malas”.
Cada uno de estos tres incidentes es por sí mismo insignificante; es solo al agruparlos en una conclusión que cobran sentido. Por eso, más que una conclusión, esta es una forma de articular eventos separados en una sola trama. Es, mejor dicho, lo que se conoce como una narrativa en su versión más simple. Las narrativas, dice el filósofo Paul Ricoeur, son configuraciones lingüísticas que dan sentido a una serie de acontecimientos al organizarlos en una sola trama. De manera que una narrativa no es una suma de hechos, es la operación que los enlaza, dotándolos así de significado.
Por supuesto, la política es todo menos ajena a esta dinámica. Es esencialmente a través de narrativas que los políticos que aspiran a gobernarnos ⎯desde el más tecnócrata hasta el más demagogo⎯ se presentan ante el electorado. Más aún, cuando nos convencen, las narrativas que nos cuentan los políticos tienen la capacidad de convertirse en nuestra propia versión de los hechos.
Pues bien, en el mundo contemporáneo, el proyecto político que mejor ha entendido la dimensión narrativa de la política es la extrema derecha. No en vano, la transición de la extrema derecha de las márgenes al centro del cuadrilátero electoral es el fenómeno político más notorio de la última década. Tan solo esta semana, la extrema derecha consiguió su victoria electoral más importante desde 1945 en Alemania, el país que más esfuerzos ha hecho desde la Segunda Guerra para mantenerla fuera del poder. El ascenso progresivo de la extrema derecha en parte se explica por dos razones: su capacidad de construir narrativas efectivas y la incapacidad de la izquierda y el centro de contraponer narrativas semejantes.
A grandes rasgos, la narrativa que sirve como base simbólica a la extrema derecha ⎯en particular en los países del norte⎯ consiste en el llamado a una guerra cultural entre lo local y lo global. Lo local representa, supuestamente, la verdadera identidad de las naciones y la esencia genuina del pueblo ⎯basándose, es preciso anotar, en una interpretación selectiva de la tradición. Lo global, por el contrario, representa el multiculturalismo que presuntamente amenaza con manchar el espíritu puro de la nación y dejar los puestos de trabajo en manos de foráneos a quienes no les pertenecen. Es, en el fondo, una narrativa efectiva precisamente porque le da sentido a la realidad política articulando, en una sola trama, fenómenos tan diversos como la economía, la identidad nacional, la raza, la migración y la potestad sobre los medios de producción de una nación.
Europa lleva años preguntándose cómo contener a la extrema derecha. Hasta ahora, la estrategia ha consistido en pactos entre los partidos del establecimiento, como es el caso de Alemania y Francia. En Estados Unidos, los demócratas han optado, más bien, por competir con candidatos moderados. Pero ambas estrategias no han hecho más que alentar el avance de la extrema derecha.
Por eso, la extrema derecha no se combate aislándola de la esfera pública. Eso lo único que consigue es aislar a la esfera pública de la ciudadanía. La extrema derecha se combate contraponiendo una narrativa alternativa que abandere el multiculturalismo como la verdadera esencia de la identidad nacional, reivindique el buen trato al foráneo y el cuidado de los refugiados como actos genuinamente patrióticos e impulse el pluralismo como la auténtica proeza de los héroes. Es decir, la extrema derecha se combate con los recursos semánticos de la literatura. No podemos dejar la capacidad de imaginar nuevos mundos a través de narrativas en manos de un proyecto político que se opone a la más profunda realidad de la condición humana: la diversidad.
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Alex(22979)•12 de septiembre de 2026 – 18:17Acertada columna, ojalá sea leída por los áulicos del Pacto Histórico. Solo un apunte, no olvidar que raza es solo una, la humana, existen grupos humanos, etnias, habitantes ancestrales y otras valoraciones.
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NAVY(47439)•12 de septiembre de 2026 – 16:40Cambie extrema derecha por extrema izquierda y sigue siendo valido lo expresado en la columna
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Mario(196)•12 de septiembre de 2026 – 16:04Hoy seguimos disfrutando de los mejores indicadores económicos y sociales que hemos tenido en 40 años. el presupuesto de ABE confirma no solo la riqueza del pais, sino el buen momento en que nos dejo Petro. ABE debiera dejar el afan, y dedicarse unos meses a aprender. A la derecha tambien le combiene un país prospero, funcional y bien administrado.
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MARIO(jbw8b)•Hace 11 horasEn qué país vive? Ésas si son narrativas extraídas de un viaje de tusi.
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MARIO(jbw8b)•Hace 11 horasEn qué país vive? Ésas si son narrativas extraídas de un viaje de tusi.
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MARIO(jbw8b)•Hace 11 horasEn qué país vive? Ésas si son narrativas extraídas de un viaje de tusi.
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MARIO(jbw8b)•Hace 11 horasEn qué país vive? Ésas si son narrativas extraídas de un viaje de tusi.
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MARIO(jbw8b)•Hace 11 horasEn qué país vive? Ésas si son narrativas extraídas de un viaje de tusi.
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Jorge(53826)•Hace 16 horasUy sí, qué bestialidad…
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Carlos(64126)•12 de septiembre de 2026 – 17:57¿Combiene (sic)?
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Camilo(0kmc6)•12 de septiembre de 2026 – 12:01Una contra narrativa parece obvia, aunque puede ser conducida a la resignación. USA necesita sus recursos para su guerra. Conviene otra narrativa, quizá cuidar nuestra clase media.
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CARLOS(lcggj)•12 de septiembre de 2026 – 11:39Claro y preciso.
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MARIO(jbw8b)•12 de septiembre de 2026 – 11:06Se puede combatir con las narrativas de petro cuando estaba drogado de tusi y cocaína, o cuando estaba alcoholizado diciendo que «era magnífico en la cama», o haciendo grandes operaciones matemáticas como «50 + 1 = 49». Esas grandes narrativas podrían ser altamente efectivas.
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HENRY(19574)•12 de septiembre de 2026 – 18:51No había conocido un Mario tan mentiroso
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Oscar(36876)•12 de septiembre de 2026 – 11:05Mientras la narrativa de la izquierda la construyan con el corrupto petrocepedismo están perdidos. Sino buscan algo diferente a eso seguirán perdiendo en las urnas.
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Mario(16018)•12 de septiembre de 2026 – 11:05Y como si fuera poco para la Izquierda en esta región cae en manos de Petro, quien dejó en la ruina al país y como consecuencia, la imposibilidad de volver al poder.
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Pedro Juan(86870)•12 de septiembre de 2026 – 15:39Mentiroso cobarde
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Pedro Juan(86870)•12 de septiembre de 2026 – 15:39Mentiroso cobarde
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DANIEL(93244)•12 de septiembre de 2026 – 11:04Los demócratas verdaderos, tenemos la obligación de no comernos el cuento de los extremistas y aprovechar esta diversidad para, precisamente, avanzar junto con ella
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Jose Francisco(kx2at)•12 de septiembre de 2026 – 10:13Lo leo esto y siento que me están diciendo paja «buenista», «la misma narrativa» progre. Perdí mi tiempo.
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Jose Francisco(kx2at)•12 de septiembre de 2026 – 10:13Lo leo esto y siento que me están diciendo paja «buenista», «la misma narrativa» progre. Perdí mi tiempo.
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Alamo(88990)•12 de septiembre de 2026 – 09:42Interesante exposición, sin embargo, la ‘solución’ no parece ser anteponer una narrativa a otra en una inane batalla; la gesta es más profunda: la consolidación inamovible de un principio de bondad, en defensa de la humanidad, del ‘Otro’, en la formación personal.
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HECTOR FERNANDO(32901)•12 de septiembre de 2026 – 09:27Es una de las razones del predominio de las extremas derechas, oeto lo fundamental el dinero. Las derechas y sus financiadores, tienen mucho, muchisimo mas dinero para comprar y embrutecer conciencias. Ej. Trump ofrece U$5.000 A LOS ADULTOS QUE VOTEN REPUBLICANO.
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ALVARO(28865)•12 de septiembre de 2026 – 08:12La narrativa de la democracia es suficiente y no la sabemos manejar. La extrema derecha atropella y no lo denunciamos con claridad ideológica ni lingüística. Es elitista y no sabemos señalarlo. Privilegia a los millonarios en perjuicio de los de abajo y no alertamos con claridad a los de abajo que de tontos votan por ellos. ¡Qué ineptitud! De la Espriella y Trump NO SON DEMÓCRATAS.
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Atenas(06773)•12 de septiembre de 2026 – 07:32¡Jajajajaja!,tamaño desaguisado de quien presume de tener tantos cartones q’ lo habilitan como…. bueno pa nada, y en su pobreza argumentativa se limita a decir q’ pa él, según ilustres desconocidos, todo en el marco de cómo conducir política y correcta/ un Estado, se resume en tener buena narrativa, ¡Plop!, y bajo tan locata premisa cuestiona a la derecha, de lo cual sugiere q’ el Estado ideal es el infierno q’ deja la izquierda por donde pasa.Q’ lea el discurso de M.Rubio en B/quilla.Atenas
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PEDRO JUAN(90741)•12 de septiembre de 2026 – 08:00Bla, bla, bla, bla.
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