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Oso fue un perro criollo de pelaje negro que durante 13 años hizo parte de la vida cotidiana del Campo Militar Coyhaique, en la Región de Aysén, Chile. Durante ese tiempo, acompañó las jornadas de los soldados del recinto y se convirtió en una presencia habitual para quienes integraban esta unidad del Ejército de Chile. El canino murió recientemente y fue despedido por los militares y personas que lo conocieron durante sus años en el lugar.
La IV División de Ejército de Chile compartió en sus redes sociales un mensaje de despedida para Oso, a quien describió como “un soldado más”, aunque nunca llevó uniforme ni tuvo un grado militar. Según la publicación, durante años acompañó a generaciones de soldados durante sus servicios de guardia, recorrió junto a ellos distintos espacios del Campo Militar y estuvo presente en las largas jornadas de quienes prestaban servicio allí.
“Oso vio pasar contingentes, despedidas, reencuentros y años de historia. Y mientras muchos soldados fueron tomando nuevos rumbos, él permaneció ahí, fiel y atento, haciendo del Campo Militar su hogar y de cada integrante de la unidad parte de su familia”, señaló la IV División de Ejército de Chile.
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Una despedida con honores
La despedida de Oso quedó registrada en un video publicado por la IV División de Ejército de Chile en Instagram. En las imágenes se observa a varios soldados reunidos y en silencio para acompañar los últimos momentos del perro, mientras suena una melodía fúnebre. Los militares permanecen formados y llevan la mano a la frente como muestra de respeto durante la ceremonia.
La Fundación Patitas Patagónicas, que durante años alimentó a Oso, también recordó al canino a través de su cuenta de Instagram, @fundacion_patitas_patagonicas. La organización contó que lo llamaba cariñosamente “Osito” y que solía alimentarlo en una plaza donde el perro permanecía cerca de los soldados del regimiento ubicado en la calle Baquedano.
“Por muchos años lo alimentamos en la plaza, donde solía acompañar a los soldados del Regimiento ubicado en calle Baquedano y donde vivió por más de 13 años”, señaló la fundación en su publicación.
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La organización también agradeció la ceremonia que recibió Oso en el regimiento y destacó que fue despedido y sepultado con honores en la guardia. “Mil gracias a quienes hicieron posible esta hermosa despedida”, expresó.
“Buen viaje, Osito querido. Siempre fuiste muy buen perrito, te extrañaré”, concluyó la Fundación Patitas Patagónicas en su mensaje.
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