
Una foto puede decir más que mil palabras y, en otros casos, dejar un silencio absoluto por el impacto que provoca. Ese parece ser el sentimiento de algunos venezolanos frente a la imagen de la reunión entre la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicada por la propia gobernante. En la fotografía, ambos aparecen sonrientes: Rodríguez hace la señal de paz, mientras Trump levanta el pulgar en señal de aprobación.
Rodríguez viajó a Nueva York para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde pronunció un discurso que marcó distancia frente al tono de otros líderes del régimen venezolano, como Hugo Chávez, en años anteriores. Durante su intervención, no mencionó a Nicolás Maduro, quien permanece recluido en esa misma ciudad. En cambio, la presidenta encargada agradeció públicamente a Donald Trump por facilitar la recuperación de las relaciones bilaterales entre Venezuela y Estados Unidos.

“Tenemos esa constante búsqueda de ella, desde que asumió el poder, de legitimarse y de que el mundo entero la vea como una figura de poder presidencial legítima, lo cual está en tela de juicio”, opinó Erika Baute Alzualde, periodista venezolana y coordinadora de la revista El Congreso en Colombia.
“Pasaron muchos años para que un mandatario de Venezuela volviera a pisar las Naciones Unidas, y que lo hiciera Delcy Rodríguez, una mujer que ha representado tantos escenarios históricos incómodos, que han dejado tras de sí muerte, migración y destierro, pues el pueblo venezolano no lo asume como legítimo”, añadió Baute.
A pesar de la actitud conciliadora que Rodríguez ha mostrado hacia el gobierno estadounidense, Baute señala que todavía existe una fuerte resistencia hacia su figura entre los venezolanos opositores al régimen. También menciona los acuerdos petroleros alcanzados entre Rodríguez y el gobierno de Estados Unidos, que han generado cuestionamientos en distintos sectores de la sociedad venezolana. Según Baute, parte de las críticas tienen que ver con la duración de estos compromisos y con el hecho de que Rodríguez, al ejercer como presidenta encargada, esté tomando decisiones de largo plazo sobre un asunto estratégico para el país como la explotación petrolera.
El acuerdo petrolero anunciado en agosto de 2026 contempla el desarrollo de 17 campos venezolanos con reservas probadas de unos 65.000 millones de barriles y una fuerte participación de capital y empresas estadounidenses. El gobierno de Trump lo presentó como un mecanismo para garantizar a Estados Unidos acceso a petróleo a bajo costo y contribuir a la recuperación de la industria venezolana. Rodríguez, por su parte, aseguró que Venezuela mantiene la propiedad y soberanía sobre sus recursos y estimó que el acuerdo podría generar unos USD 209.000 millones en ingresos para el Estado. Sin embargo, existen diferencias entre las versiones de Caracas y Washington sobre la duración del convenio. Mientras el gobierno venezolano habla de una vigencia inicial de 25 años, la Casa Blanca ha mencionado concesiones de hasta 100 años.
Las críticas al acuerdo petrolero con Estados Unidos vienen de distintos sectores políticos, incluido el chavismo. Iris Varela, exministra de Asuntos Penitenciarios y exdiputada del oficialismo; Elías Jaua, exvicepresidente de Venezuela y exministro de Educación; y el historiador Luis Brito García, cercano al chavismo, expresaron a Efecto Cocuyo sus reparos frente al acuerdo y a lo que consideran una cesión ante Washington. Sus cuestionamientos reflejan las tensiones que existen dentro del chavismo frente al rumbo que ha tomado el gobierno de Rodríguez.
Incluso entre las bases del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) hay desconcierto. Un dirigente de Caracas, citado bajo reserva por Efecto Cocuyo, aseguró: “Ya no sabemos ni para quién trabajamos, si traicionaron a Maduro”. La declaración refleja las dudas que atraviesan a sectores del chavismo sobre su identidad, su rumbo y su liderazgo tras la salida de Nicolás Maduro.
Trump y Rodríguez se acercan, mientras los venezolanos siguen en la incertidumbre
“Al final, la política nos viene a enseñar que no es un tema de si me caes bien o me caes mal, sino de cuál es mi interés. Y creo que ha quedado más que claro que el interés de Estados Unidos siempre fue el petróleo y tener acceso a petróleo económico. Y, bueno, qué mejor que un aliado aquí en la misma región”, afirmó Daniela Rojas, periodista venezolana.
Rojas considera que Rodríguez busca evitar una nueva intervención de Estados Unidos como la del 3 de enero y, al mismo tiempo, ganar tiempo para mantenerse en el poder. Según su interpretación, las concesiones petroleras y las facilidades económicas ofrecidas a Washington y sus empresas serían parte de esa estrategia, mientras el gobierno venezolano posterga decisiones como la convocatoria a elecciones.
Sin embargo, para muchos venezolanos, sean de la oposición o no, la discusión parece ir más allá de la figura de Rodríguez. “La importancia siempre fue el petróleo, no tanto que haya democracia”, dijo Rojas. Según ambas periodistas, se vive un “dualismo raro”: mientras muchos venezolanos celebraron la captura de Maduro, ahora se encuentran en el limbo de un liderazgo dentro del régimen y una participación activa de Estados Unidos en los recursos del país, mientras esperan elecciones y el cambio que se prometió tras su captura.
“La realidad es que detrás de Maduro hay una docena de ministros, una docena de presidentes de poderes públicos, de cuerpos policiales y de empresas que antes eran privadas y después pasaron a ser públicas, todas vinculadas al régimen chavista, madurista, socialista, comunista, o el título que le quieran poner. Y la realidad, después de que se llevaron a Maduro, es que prácticamente nada cambió acá en Venezuela”, dijo Óscar Bueno, ciudadano venezolano.
En contraste, Rojas asegura que el plan de tres fases para Venezuela propuesto por el secretario de Estado, Marco Rubio, es positivo. “Para mí, el plan tiene sentido, pero siento que se ha dilatado mucho. El acercamiento nos beneficia, sobre todo a mediano y largo plazo, en temas económicos y políticos. Se han liberado presos políticos, tenemos mayor libertad para los medios y ya no sentimos el mismo nivel de persecución. Incluso han vuelto las protestas. Sí hay cambios, pero sentimos que el proceso ha sido muy lento, y eso también genera desesperación”.
“No puedo hablar por todos los venezolanos, pero, en mi opinión, a Trump no le interesa tanto quién está a cargo de Venezuela, sino que cumpla sus demandas y le permita avanzar con sus planes sobre la economía y los recursos naturales del país”, afirmó Bueno.
El hombre opina que muchos venezolanos veían difícil un cambio desde dentro del país por el control del gobierno sobre las instituciones electorales, militares y policiales, por lo que depositaron sus expectativas en Estados Unidos y Donald Trump.
“Pero ese héroe extranjero no viene a salvar al pueblo, no le interesa la gente, le interesa el negocio. Y que estos miembros del régimen madurista y chavista sigan en el poder da a entender que no le interesa quitar a esos personajes de la ecuación, sino más bien trabajar con ellos para que este negocio termine de funcionar”, concluyó Bueno.
Lejos de ser un consenso entre oposición y chavismo, lo que sí parece atravesar a los venezolanos, independientemente de su orilla política, es la incertidumbre frente a los cambios que ha significado la captura de Maduro y la creciente incidencia de Estados Unidos en el país. A esto se suma un liderazgo que incluso dentro del régimen parecía difícil de imaginar y una serie de preguntas que hacen parte del día a día de los venezolanos: qué ocurrirá con el poder, cuándo habrá elecciones y si ese proceso permitirá finalmente un cambio político en Venezuela.
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William(16260)•Hace 23 horasLos zurdos que llegan al poder son unos tramposos con el pueblo y solo miran su enriquecimiento. El Gobierno de EEUU esta efectuando un trabajo serio y responsable para devolverle la dignidad y elevar el bienestar del pueblo venezolano.
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usucapion1000(15667)•27 de septiembre de 2026 – 03:08Asquerosa traidora, desleal, enferma de poder e indigna hija de su sacrificado padre. Esa sonrisa de hipòcrita no le durarà mucho, trump la traicionarà màs pronto de lo que esa vendida cree.
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Joaquin(teaz6)•26 de septiembre de 2026 – 20:59Debe estar el papá de delcy, revolcándose en la tumba.
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Gilberto(54899)•26 de septiembre de 2026 – 19:28Traidora VERGONZANTE.