
A sus 90 años, el padre de la cineasta Annemarie Jacir todavía se sienta frente a la pantalla a ver las noticias sobre el pueblo palestino con un asombro viejo y amargo. Frente a sus ojos, las mismas pérdidas, las mismas guerras, la misma tierra que se tiñe de sangre como ocurrió en 1936, el año en que nació y el mismo en que estalló la Gran Revuelta Árabe contra el dominio colonial británico en Palestina.
Fue en el deseo de entender el origen de ese ciclo inacabable de violencia que Jacir trazó el camino de la película Palestina 36, un drama histórico centrado en los días de ese levantamiento, y que este 1 de octubre llega a las salas de cine colombianas.
"Quería llegar a la raíz de esto, de alguna manera. ¿Dónde empieza esto?, me preguntaba. Aunque, por supuesto, hubo cosas antes de 1936. La historia, sin embargo, nunca se sintió como algo del pasado. Cuando miré el archivo y vi a todos esos soldados británicos registrando a los palestinos, vi puestos de control. Toda mi vida he estado en puestos de control y mis padres también. Me sorprendió ver que parecía que nada hubiera cambiado: mi generación, la generación de mis padres, la de mis abuelos. Siento que toda mi vida he tenido esta sensación de que estamos atravesando por estos momentos de violencia. Es como una explosión de violencia; yo nací en medio de eso, siempre lo he sabido y lo he sentido. Y luego hay años en los que hay silencio, y luego otra vez explota todo. Hay algo profundamente cíclico en todo esto", contó Jacir en entrevista para El Espectador.
Esa sensación de que nada ha cambiado está en el centro de los 119 minutos de la película, en la que por momentos las audiencias pueden olvidar que están frente a una historia que narra lo ocurrido hace casi un siglo.
Pero Palestina 36 respondía además a otra necesidad que encontró su directora. La cineasta dijo que la revuelta, un momento clave y crítico de la historia palestina, nunca había estado en la pantalla grande.
"La película no trata sobre un héroe"
La historia avanza en una estructura en la que no hay espacio para un héroe individual. Jacir construyó un relato que reúne las tensiones y los dolores de la época a través de personajes de capas muy distintas de la sociedad, como las de Yousef, hijo de un campesino (Karim Daoud Anaya); Khulud, una periodista palestina formada en Oxford (Yasmine Al Massri); y los niños Karim (Ward Helou) y Afra (Wardi Eliabouni), a quienes la película pone frente a la violencia desde muy pequeños. Para la cineasta, la revuelta no podía reducirse a un solo protagonista porque fue un levantamiento popular.
“Tenía que ser la historia de Yousef, la historia de Karim, la historia de Khulud y la historia de Afra. Todos ellos estaban atravesando una experiencia muy íntima y personal dentro de este momento más grande. Había una verdadera intimidad que me interesaba, pero no podía haber un solo héroe, porque la película no trata sobre un héroe, sino sobre este levantamiento”, reflexionó la directora.
La estructura responde, además, a la naturaleza misma de su pueblo. En la Palestina de 1936 —explicó—, las decisiones y el dolor se asumían en comunidad porque lo colectivo es algo central en lo que son: “Pensamos en colectivo, no hacemos las cosas por razones individuales. Incluso los británicos lo entendieron muy bien y por eso empezaron a castigar a la comunidad; crearon la noción del castigo colectivo, y el castigo colectivo solo funciona en sociedades donde la colectividad es más importante que el individuo”.
Recuperar la memoria palestina
El guion le tomó a Jacir alrededor de diez años de trabajo. Cuando el equipo estaba a una semana de empezar el rodaje principal en Cisjordania, el 7 de octubre de 2023, los ataques de Hamás y la posterior ofensiva israelí sobre la Franja de Gaza —una violencia que desde entonces ha dejado más de 74.000 palestinos muertos— interrumpieron la producción. La película, que se estrenó hace un año en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), estuvo, además, cerca de quedarse sin fondos varias veces.
El dinero parecía, entonces, volverse un obstáculo para una de las decisiones de la directora: colorear las imágenes de archivo de la revuelta. Los productores le dijeron que era demasiado costoso y que tenía que usar el blanco y negro. Jacir se negó. "Fui muy obstinada. Podía ceder en otras cosas, pero no en eso", dijo.
Para ella, el color era una forma de reclamar esas imágenes. La mayoría de las que quedaban de 1936 y la revuelta, que surgió en el marco del Mandato británico y de la Declaración Balfour, provenían del Reino Unido, mientras que el archivo propio de los palestinos había sido confiscado, destruido o perdido.
"Nuestra memoria está en peligro. Incluso ahora, los archivos físicos siguen desapareciendo y nos los siguen quitando. Así que encontrar esos archivos fue muy valioso porque mostraban esta Palestina, este mundo entero, y yo quería que estuviera en la película. Por eso quería colorearlos, porque quería alejarlos de esa sensación de noticiero británico. Eso es lo que eran: noticias británicas. Para mí, hacerlo a color e integrarlo en la historia no era usarlo como archivo, con esa sensación de atraso, sino como parte del mundo. El color permitía que estuviera vivo, presente. Creo que fue una manera de sacarlo del contexto británico, de recuperarlo. Nosotros no lo filmamos, pero somos nosotros. Es nuestra gente. Esas son nuestras caras, las caras de nuestra gente antes de convertirse en refugiados", explicó la cineasta.
El resultado —agregó— fue tan fluido y vivo que incluso dentro de su equipo hubo confusión: "Mi editora también me decía: a veces estoy editando y me confundo, ¿esto lo filmaron ustedes o es el archivo?'".
Una herencia dolorosa
En el proceso de investigación, Jacir dio con la aldea en la que se basa uno de los episodios de la película: Al-Bassa, un pueblo muy cerca de donde ella vive. Allí, soldados británicos subieron a los hombres a un autobús y lo hicieron estallar.
"Recuerdo haber leído eso por primera vez. Y luego había muchos otros incidentes así, otras masacres. Conozco las masacres de 1948, pero esto fue diez años antes. Me impactó que para cuando llegó el 48 ya había habido muchísimas masacres; ya había un hombre palestino de cada diez que estaba en la cárcel o muerto. Me hizo pensar psicológicamente en dónde estábamos ya en el 48, en cuánto daño se había hecho y cómo ese daño, por supuesto, continúa hasta hoy", señaló la directora.
De ahí nació una de las preguntas que recorre la película: ¿cuánto puede soportar una persona? Jacir la dirige, sobre todo, a los niños. Karim, encarnado por un actor debutante, queda expuesto de golpe a la violencia y escucha de su padre la orden de que tiene que aguantar. Es una herencia que Jacir reconoce como dolorosa y sobre la que despliega sus propios interrogantes: "¿Cómo esperamos que los niños soporten? ¿Por qué les cargamos con eso de que tienen que soportar? ¿Qué pasa con ese niño cuando crece después de presenciar cosas así? ¿Qué hacen con esa rabia y cómo esperamos que la manejen?".
Afra, por su parte, no ve la violencia de la misma forma. Se convierte, para la directora, en la perseverancia al final de la historia. "No sabemos adónde va ni siquiera importa", afirmó Jacir. "Cada espectador tiene su propia idea. Lo importante es cuando su abuela le dice: ‘Tienes algo más fuerte que todo el Imperio británico’. Ella pregunta qué es y la abuela le responde: ‘Lo sabrás después’. No se lo dice. Y siento que al final ella lo sabe. Tiene algo más fuerte que el imperio".
La importancia de que la película llegue a Colombia
Aunque nunca ha estado en Colombia, Jacir tiene un vínculo con el país. Su abuela nació en Barranquilla en 1910, cuando la familia de la cineasta, originaria de Belén, se fue a Colombia. "Ella luego regresó a Palestina y se casó con mi abuelo. Después sus padres regresaron a Colombia, y ella se quedó en Palestina. Así que tengo una abuela colombiana".
El lazo de Jacir con el país llegó también por el cine. Wajib (2017), uno de sus largometrajes, fue una coproducción con Colombia y llevó a un equipo técnico colombiano a filmar en territorio palestino. Según la cineasta, fue probablemente la primera y la única coproducción palestino-colombiana.
Ahora Palestina 36 se estrena en las salas colombianas con un significado especial para la cineasta, que se suma al vínculo que ya tenía con el país: Colombia lleva más de seis décadas en conflicto armado y eso abre la posibilidad de que una historia sobre la tragedia palestina sea acogida por un público que entiende, desde su propia memoria, el peso de una violencia prolongada. "Creo en la verdad de la violencia heredada: la violencia que vive tu familia se transmite; es generacional. Sin haber experimentado algo, alguien puede sentir y entender algo. Mostrar una película así abre una conversación; nos permite alcanzar al otro. Aunque yo no esté físicamente allá, la película está allá; la historia de este filme está allí".
Al final, aseguró Jacir, el cine opera como una tabla de salvación colectiva. "Cuando la gente ve películas en las que logra identificarse con alguien en la pantalla, se desata algo en nuestro interior: algo que nos ayuda a sobrevivir y a seguir adelante. Hubo gente que trabajó muy duro para contar esta historia con mucho dolor y mucha rabia, y después de haber vivido mucha violencia. Resistir a esa violencia es hacer una película como esta y enviarla a un lugar donde la gente la entiende. Creo que es una manera de sanar y de superar esa violencia".
Si le interesa seguir leyendo sobre El Magazín Cultural, puede ingresar aquí 🎭🎨🎻📚📖
-
Beatriz(89642)•Hace 1 hora"Pensemos en la gran cantidad de brutalidad, crueldad y mentiras que pueden extenderse por todo el mundo civilizado. ¿De verdad creemos que un puñado de hombres ambiciosos y embusteros, sin conciencia, podrían salirse con la suya y desatar todos esos espíritus malignos si no tuvieran millones de seguidores que comparten su culpa?" (Sigmund Freud, citado en El mundo después de Gaza, de Pankaj MIshra.)
-
Gilberto(54899)•Hace 9 horasEl malvado y GENOCIDA Estado de Israel y su padrio terrorista (EE.UU), deben pagar por todos sus horrendos crímenes.
-
Margoth(98070)•Hace 14 horasTodos a ver esta valiente película
-
Diana Cristina(05878)•Hace 11 horasYa con boleta en mano para hoy¡
-