Publicidad

Compra de votos con recursos públicos

Armando Montenegro

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Los mandatarios populistas utilizan con frecuencia los recursos del Estado para comprar, directa o indirectamente, votos con el propósito de mantenerse en el poder. De esta forma impiden una competencia electoral limpia y afectan el sano funcionamiento de la democracia.

Los historiadores nos cuentan que Julio César, en trance de convertirse en dictador, buscó el apoyo popular por medio de la distribución masiva de comida; entregó tierras a sus veteranos; les dio la ciudadanía romana a numerosos extranjeros; y organizó masivamente juegos y espectáculos para divertir y entretener a los romanos. De sus prácticas proviene el apelativo “pan y circo” con el cual aún hoy se califican algunas actividades de los populistas de nuestros días.

En las semanas pasadas, el impopular Donald Trump, acosado por sus fracasos militares y económicos, prometió el regalo de US $5.000 para cada ciudadano adulto de su país, si su partido, el Republicano, mantiene el control de ambas cámaras del Congreso en las elecciones de noviembre. Este ofrecimiento, con un altísimo costo fiscal, constituye, sin duda, una descarada compra de votos condicionada a un resultado electoral favorable a la Casa Blanca.

También en las semanas pasadas, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, asediado por los números negativos de las encuestas, unas semanas antes de las elecciones presidenciales elevó en forma extraordinaria (en un 15 %) las transferencias monetarias del programa de subsidios Bolsa Familia y creó Desenrola, una facilidad estatal para comprar o reducir las deudas de las familias con problemas para cancelar sus obligaciones crediticias. Estas decisiones desesperadas, como ya se sabe, no impidieron que el pasado domingo triunfara Flávio Bolsonaro, el candidato de la derecha.

Y, en Colombia, Gustavo Petro no se quedó atrás. Con el objetivo de impulsar la votación de su candidato, Iván Cepeda, a pesar de que la inflación de 2025 fue del 5,1 %, elevó el salario mínimo en un extraordinario 23 % para 2026, redujo el precio de la gasolina y aumentó la remuneración de los soldados. Aunque estas medidas tuvieron un impacto positivo en su popularidad y dinamizaron la votación de la izquierda, para su desgracia no fueron suficientes para impedir el triunfo de Abelardo de la Espriella, quien, eso sí, tendrá que enfrentar las consecuencias económicas y fiscales de los excesos populistas de su antecesor.

Le puede interesar

Este tipo de comportamientos dañan la democracia. No hay juego limpio cuando los gobernantes usan los recursos públicos para promover abusivamente sus intereses electorales. A pesar de estas trampas y de que los candidatos de la oposición compiten en franca desventaja, como se ha comentado, estas maquinaciones no garantizan el triunfo de los populistas en el poder.

Lo peor, sin embargo, es que, en muchos casos –ciertamente, en Estados Unidos, Brasil y Colombia– el gasto desmedido de los gobiernos dirigido a afectar los resultados de las elecciones también empeora las gravísimas crisis fiscales, causadas, en buena parte, por la irresponsabilidad de los mandatarios manirrotos. Más adelante, el precio de estos desmanes económicos debe ser asumido por toda la sociedad, que, tarde o temprano, sufrirá las dolencias de las inevitables correcciones fiscales en la forma de recortes de gastos o alzas de impuestos.

Conoce más

 

Comentarios
  • Drizku(32497)•Hace 15 minutos
    Oiga, señor, ya Petro no es presidente. Ahora está el que está, que usted debe conocer mejor, hable del peligroque representa para sus intereses egoísta de clase
  • antonio(7747)•Hace 22 minutos
    La jugada de Petro ( compra de votos ) al reajustar el salario mínimo, 23.7% no le dió resultado para las elecciones donde buscaba ganarse el voto de todas estas personas a favor de Cepeda.. recuerdan hace mas de 4 años Petro invitaba a los electores que vendieran su voto, le recibieran la platica al comprador pero que votaran por él.
  • fabio(30155)•Hace 54 minutos
    Y eso que no menciona el aumento de los contratos públicos que hizo petro. Muy buena la investigación que publican hoy. Lo del pacto histórico fue una vergüenza. Lo peor es que no hay auto critica, son unos corruptos cegados por su ideología, disfrazan todo de progresismo y justicia social.
  • Jorge(eprgl)•Hace 1 hora
    Y lo peor es que las personas del Pacto Histórico no aceptan que su líder ha sido el peor presidente que superó de lejos a Samper o Pastrana ( lo cual nunca imaginé que pasara) y que no se dan cuenta aún con pruebas que Petro y su familia completa, fueron la mafia más grande de drogas, minería ilegal, lavado de activos y presuntos asesinatos como el de Miguel Uribe.
  • Julio César(69508)•Hace 1 hora
    Insustancial el contenido de esta columna de mi paisano Montenegro en la medida en que el aumento del salario mìnimo, la reducciòn del precio de la gasolina y el aumento de la remuneraciòn de los soldados dista mucho de constituir una mal uso de los recursos pùblicos, pues esos actos son una clara manifestaciòn de la justicia social, del progresismo y del acatamiento de los principios cristianos consignados en la famosa encìclica Rerum Novarum.
  • Javier(18622)•Hace 1 hora
    Extraño razonamiento. Este tipo de estiramiento conceptual por parte de un economista es inaudito. Considerar un aumento de sueldo y de subsidios como compra de votos es como decir que la inversión social en educación, salud, vivienda u otros sectores que beneficia a sectores vulnerables es para comprarlos. Entonces, que desmonten todo y solo queden los contratos para el sector privado agremiado, eso solo compra a quienes ya tienen suficiente. Lo mismo la pauta oficial para los medios.
  • Dionisio(cvtsc)•Hace 7 horas
    Ingenuos. Donde hay que invertir es en la empresa que puede alterar los votos.
Lo que es tendencia

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido