
Con la depreciación que ha tenido el dólar frente al peso colombiano en lo corrido de 2026, recibir remesas es recibir menos pesos por el mismo giro. Este lunes 19 de octubre, el dólar se ubica en COP 3.174,67 (Tasa Representativa del Mercado), y Gabriel Santos, presidente ejecutivo de Colombia Fintech, recordó en Echemos Cuentas, el formato de finanzas personales de El Espectador, que la divisa está en su precio más bajo desde 2019. Por ello, quienes reciben plata del exterior tienen motivos para mirar con lupa cuánto les cuesta cada envío.
Santos habló de por qué la divisa llegó hasta ahí, de cuánto pesan las remesas en la economía colombiana y de cómo evitar que las comisiones se coman parte de lo que le mandan a uno de afuera.
Vea aquí la transmisión completa de Echemos Cuentas sobre remesas y dólar:
Remesas y dólar: ¿por qué la divisa llegó a este nivel?
Lo que recibe una familia en pesos por cada giro del exterior depende de cuánto valga la divisa con la que se hizo el envío. Y en la mayoría de los casos esa divisa es el dólar, porque Estados Unidos es el principal origen de las remesas que llegan al país, con cerca de la mitad del total. España es el segundo.
Según Santos, el precio actual del dólar responde a dos factores: la cotización internacional del petróleo y la diferencia entre las tasas de interés locales y las internacionales.
La cotización petróleo hoy está ligada al conflicto en Oriente Medio (entre Irán y Estados Unidos) y a las limitaciones al tránsito de crudo por el estrecho de Ormuz. Este 19 de octubre, el barril cotiza cerca de los US$110.
El segundo factor son las tasas. La del Banco de la República está en 12,25 % y la de la Reserva Federal de Estados Unidos se acerca al 4 %. Con esa brecha, explicó Santos, un capital especulativo "consigue plata barata y la presta cara en Colombia", un negocio que calificó de "supremamente rentable". Entran dólares rápido, hay sobreoferta en el mercado local y el precio cede.
Esa dinámica se conoce como ‘carry trade’, y Colombia, según Santos, es hoy el segundo país de América Latina con la mayor diferencia de tasas, después de Brasil.
¿Hacia dónde va el dólar? Santos dijo no saber cómo terminará el año (algo que, en rigor, nadie sabe), aunque la tendencia podría ser a estabilizarse. El presidente de Colombia Fintech recordó que en pocos meses de 2026, o incluso en pocas semanas, la divisa ha pasado de poco más de COP 3.100 a COP 3.300. Por eso, su consejo es no creerles a los pronósticos. Para quien recibe remesas, lo más práctico es seguir la cotización día a día.
¿Qué son las remesas?
Las remesas son las transferencias de dinero que los colombianos residentes en el exterior envían a sus familiares en el país. Según Santos, quienes las envían trabajan sobre todo en Estados Unidos y España, y el flujo ha crecido con fuerza desde 2022, a medida que más colombianos han emigrado.
En palabras del presidente de Colombia Fintech, se estima que cerca del 18 % de los colombianos vive total o parcialmente de lo que le envía un familiar del exterior.
El año pasado, el total de divisas que entró al país por remesas fue de cerca de US$13.000 millones, según Santos. En lo corrido de este año, a agosto, ya sumaban unos US$8.990 millones, de acuerdo con el presidente de Colombia Fintech. Tras varios años con crecimientos de dos cifras, el ritmo de estos flujos de dinero se está moderando: hoy ronda el 5 % anual y la curva, como señaló Santos, tenderá a aplanarse.
Para ponerlo en perspectiva, Santos comparó las remesas con la inversión extranjera directa, el dinero que un inversionista trae para montar una empresa o construir una carretera y que, por lo general, se queda en el país y genera crecimiento y empleo. Por cada peso que llega por ese lado, calculó, entran 1,54 pesos en remesas. Las remesas equivalen a cerca del 3 % del Producto Interno Bruto (PIB), y el Valle del Cauca recibe cerca de una cuarta parte del total.
Santos reconoció que el mayor ingreso de divisas por remesas "es positivo", pero advirtió que se trata de un mercado altamente intermediado, con una cadena vulnerable y retos considerables, tanto para los usuarios como para la industria financiera, entre ellos la informalidad y la seguridad.
¿Cuánto cuesta recibir una remesa?
El precio de una remesa cambia según cómo se mueve el dinero: en efectivo, a través de las empresas de giros con ventanilla; por medio de una aplicación de un banco o de una fintech; o con monedas estables (stablecoins). Estas últimas son un tipo de criptomoneda diseñada para conservar su valor frente a una divisa como el dólar; son una opción relativamente nueva para enviar dinero que viene ganando terreno en los últimos años.
Las comisiones que se cobran por mover una remesa también varían según la vía. Santos citó promedios mundiales para cada una: cerca de 7 % del valor del giro en efectivo, cerca de 4 % por aplicación y entre 0,3 % y 0,4 % con monedas estables. Algunas empresas, agregó, cobran además una comisión fija de US$35 por cada US$200 enviados.
Para Santos, gran parte de los valores que se cobran por comisiones tienen que ver con la falta de competencia. Durante años, el negocio de las remesas estuvo en manos de muy pocas empresas, y esa concentración se tradujo en comisiones que calificó de "depredadoras".
A quienes más les pegan estas comisiones es a trabajadores en el exterior en condiciones vulnerables, con trabajos informales o con un estatus migratorio sin resolver, por lo que terminan usando la opción que les queda más a la mano, y que suele ser la más cara. En palabras de Santos, es una intermediación "totalmente injustificada" que le resta plata al bolsillo de quien envía y de su familia.
En ese escenario han entrado las fintech, empresas que ofrecen servicios financieros a través de la tecnología, junto con otros competidores nuevos, y con ellas el panorama de las comisiones comenzó a cambiar.
Entre el efectivo (los giros) y las aplicaciones la diferencia en comisiones ya es de unos tres puntos porcentuales, según el presidente de Colombia Fintech, aunque el líder gremial aclara que ambas son vías tradicionales. Con las monedas estables las comisiones son mínimas, porque mover dinero así se parece más a trasladar un dato entre usuarios que a transportar efectivo. Santos lo comparó con mover una hoja de Excel.
Santos mencionó también a los neobancos, bancos digitales que ya tienen licencias en varios países. Estos funcionan casi como un sistema de pagos propio: si una persona tiene cuenta en la misma entidad en España y en Colombia, el costo de mover el dinero de una a otra es marginal o podría llegar a serlo, porque la operación ocurre dentro de una sola institución. Si en cambio el giro llega por una empresa de envíos tradicional y se retira en efectivo, ahí es donde aplican alrededor de un 7 % de comisión o una comisión fija en dinero.
Santos le recomienda a quien recibe remesas no elegir las empresas de siempre solo por costumbre. Según explicó, los giros tienen "costos invisibles", es decir, cobros que no se ven a simple vista, y hoy son más las empresas que compiten por este mercado, así que vale la pena comparar antes de decidir por dónde recibir el dinero.
¿Cómo saber si una plataforma para recibir remesas es confiable?
A medida que el mercado crece, también crece el número de quienes no necesariamente quieren hacer las cosas bien. Por eso, como lo mencionó Gabriel Santos, el país necesita un esfuerzo fuerte en educación financiera, para que la gente tenga al menos la información básica para decidir.
Su primer filtro es revisar si la empresa está vigilada. Las que están arriba en la cadena, explicó, cuentan con licencia de la Superintendencia Financiera, la entidad que supervisa a las compañías del sector, y esos listados son públicos. El segundo filtro es el Banco de la República, que también certifica quiénes pueden recibir remesas en el país: conviene comprobar que la empresa aparezca registrada como intermediario del mercado cambiario, es decir, autorizada para operar con divisas.
Para las plataformas digitales que no aparecen allí, Santos propuso algo más sencillo: buscar el nombre de la empresa en internet. En pocos minutos se ve si tiene quejas o si le ha incumplido a sus usuarios, y si hay un rumor fuerte de problemas, aconsejó alejarse. Es una revisión que vale la pena, dijo el presidente de Colombia Fintech.
¿Por qué evitar retirar la remesa en efectivo?
Según Santos, la gran mayoría de quienes reciben una remesa en Colombia todavía la cobra en efectivo: va a la ventanilla de la empresa de giros, entrega un número o un PIN y sale con los billetes. El dirigente gremial afirma que este hábito reproduce la informalidad financiera del país. Un dinero que se mueve en efectivo no deja rastro, no le sirve a la persona para construir historial financiero y acceder a crédito. También lo asoció con inseguridad.
Por eso, el experto recomienda a quien recibe una remesa "rechazar el uso del efectivo" y mantener el dinero en canales digitales, también al momento de gastarlo.
¿Qué implica para la economía colombiana que lleguen tantas remesas?
Para Santos, las remesas son un ingreso valioso, pero también una dependencia. Si cerca del 18 % de los colombianos vive total o parcialmente de este dinero, y por esta vía se mueve cerca del 3 % del Producto Interno Bruto (PIB), buena parte de la economía de los hogares y del país queda atada a lo que ocurra fuera de Colombia. El riesgo está en que el flujo depende de factores políticos y económicos de otros países, sobre los que Colombia no tiene ninguna injerencia. Un ejemplo es el impuesto de 1 % que Estados Unidos, el principal origen de remesas, aplica a las remesas enviadas en efectivo desde hace más de un año, por orden de Donald Trump.
Si bien estos flujos generan consumo y crecimiento económico, Santos planteó que Colombia debería atender la causa de fondo: que tantos ciudadanos se vayan por necesidad. Es lo que algunos autores han llamado la "maldición de las remesas", y que, en sus palabras, implica no ser capaz de retener el talento ni de ofrecerles seguridad, estabilidad y empleo a los más jóvenes, con lo que muchas familias terminan dependiendo de lo que envían sus parientes desde afuera. Para el líder gremial, que ese talento se quede trabajando y generando formalidad dentro del país es "infinitamente más importante" que los miles de millones de dólares que llegan por esta vía.
Sobre el futuro del mercado de remesas, Santos echó en falta un marco legal para las monedas estables. Según explicó, Estados Unidos y Europa ya tienen leyes sobre activos digitales y Colombia es uno de los pocos países de la región que no, algo que -para el presidente de Colombia Fintech- deben definir el Banco de la República y el Ministerio de Hacienda. Con esa regulación, el Estado podría sacar a los malos jugadores, proteger al usuario y permitir la inversión en nuevos modelos de negocio, como lo propone Santos.
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