3 Oct 2021 - 2:00 p. m.

Recomendaciones para tratar los problemas de sueño

Tener una buena higiene de sueño es importante en todas las etapas de la vida.

La pandemia y su inevitable impacto en las rutinas de las personas. Camilo Espinosa, docente de la Facultad de Psicología de la Universidad El Bosque, indica que “aunque hay motivos médicos, endocrinos y fisiológicos para episodios de insomnio, los principales motivos para alteraciones en los ciclos de sueño son emocionales”.

Dormir, señala el National Institutes of Health o Institutos Nacionales de Salud (NIH), “mantiene todos los aspectos del cuerpo de una forma u otra: el equilibrio energético y molecular, así como la función intelectual, el estado de alerta y el humor”.

De allí parte su importancia y, aunque Espinosa afirma que hay tantas soluciones como problemas al hablar del “buen dormir”, la estrategia principal es fomentar la higiene del sueño con recomendaciones simples, como “usar la cama solamente para dormir o para tener relaciones sexuales”. Claro, el plan “A” se enfoca en hábitos y cambios conductuales, y el “B”, en una asistencia farmacológica individual.

Sonia María Restrepo Gualteros es la coordinadora del Semillero de investigación de Sueño de la Universidad Javeriana. Al respecto, agrega que el “sueño permite sentirse activo, descansado y con energía al día siguiente para cumplir con las actividades del día. Idealmente se deben tener entre siete u ocho horas de sueño nocturno para que se cumpla este objetivo”.

Asimismo, la especialista indica que se debe mantener una rutina de sueño los días entre semana y los fines de semana, realizar actividad física de predominio en las mañanas, evitar el consumo de bebidas oscuras en la tarde antes de ir a dormir, usar pantallas y dispositivos electrónicos hasta dos horas antes de ir a la cama, mantener la habitación con la temperatura y oscuridad suficientes para conciliar el sueño, exponerse durante el día a la luz del sol y evitar el consumo de cigarrillo y bebidas alcohólicas.

Espinoza, por su parte, hace énfasis en la alimentación y actividad física previa al sueño, afirmando que estas pueden generar activación fisiológica excesiva e impedir la calma necesaria para conciliar el sueño.

“No hay un tiempo determinado para dormir bien. No se trata de la cantidad, sino de la calidad. Dormir bien se refiere a que la persona se sienta descansada cuando se despierta, cuando la persona refiere que tiene más energía cuando se levanta, cuando el sueño es reparador, es cuando podemos decir que la persona durmió bien”, concluye el docente de la Universidad El Bosque.

Temas relacionados

SueñoDormir bien
Comparte: