10 Apr 2020 - 12:23 a. m.

2030 es el año límite para evitar que los ecosistemas colapsen, según estudio

A medida que el cambio climático continúe, los riesgos para la biodiversidad aumentarán con el tiempo. La pregunta es ¿cuánto tiempo tenemos antes de que no haya nada que hacer?

- Redacción Vivir

A medida que el cambio climático continúe, los riesgos para la biodiversidad aumentarán con el tiempo. De esto estamos seguros. Sin embargo, cuándo y qué tan abruptamente ocurrirá esta interrupción de la biodiversidad impulsada por el clima es limitada. Por eso, tres investigadores de la Universidad College de Londres, la Universidad de Connecticut (Estados Unidos) y la Universidad de Sudáfrica se dieron a la tarea de proyectar cuándo sería ese momento. 

Los investigadores usaron proyecciones anuales de temperatura y precipitación de 1850 a 2100 para estimar cuándo sería el momento en que 30,000 especies marinas y terrestres estarían expuestas a condiciones condiciones climáticas peligrosas para su sostenimiento.  

Bajo un escenario de altas emisiones, una exposición “abrupta” de esas especies comenzará antes de 2030 en los océanos y se extenderá a los bosques tropicales y latitudes más altas para 2050. Si el calentamiento global se mantiene por debajo de 2 ° C, se proyecta que el 20% de las especies estarán expuestas a cambios abruptos en los ecosistemas, tanto en áreas protegidas como en las que no tienen ningún tipo de ejercicio de conservación en marcha.

“Los pronósticos de biodiversidad existentes generalmente carecen de la perspectiva temporal necesaria para responder a estas preguntas porque indican el número y la ubicación de las especies amenazadas por el cambio climático para solo una instantánea del futuro, a menudo alrededor del final del siglo. Estas instantáneas no tienen en cuenta la naturaleza temporalmente dinámica de la alteración ecológica esperada como resultado del cambio climático, a menudo se centran en el nivel de las especies en lugar de los conjuntos ecológicos, y pueden parecer remotas para los tomadores de decisiones que se preocupan por manejar los riesgos más inmediatos”, escriben los autores, expertos en biología y estadística.

Para describir el momento de la exposición de las especies a las condiciones climáticas, desarrollamos un enfoque basado en los límites climáticos históricos de las especies y las proyecciones climáticas futuras.

 

 

El rango de condiciones climáticas, tanto en el espacio como en el tiempo, bajo el cual se ha registrado una especie en la naturaleza, delimita los límites de su nicho realizado12. Por lo tanto, se puede pensar que el tiempo proyectado en el futuro en el que se superan estos límites debido al cambio climático en un sitio representa un horizonte climático, más allá del cual falta evidencia de la capacidad de la especie para persistir en la naturaleza. En este horizonte se encuentra, en el mejor de los casos, un aumento considerable de la incertidumbre sobre la supervivencia de las especies y, en el peor, la extinción local13. Para un conjunto de especies dado, el porcentaje acumulativo de especies a lo largo del tiempo que han sido expuestas localmente a condiciones climáticas más allá de sus límites de nicho realizados forma lo que llamamos el "perfil de horizonte" (Fig. 1). La forma de este perfil de horizonte proporciona información sobre el potencial de la interrupción climática de los conjuntos de especies a lo largo del tiempo, especialmente el riesgo de una interrupción temprana o abrupta, que no es evidente cuando se enfoca en instantáneas climáticas individuales.

 

 

Los investigadores construyeron perfiles, u horizontes, para los conjuntos de especies que viven juntas en espacios de 100 kilómetros. En total agruparon a 30,652 especies de aves, mamíferos, reptiles, anfibios, peces marinos, invertebrados marinos , krill, cefalópodos y corales y pastos marinos que forman hábitats, e hicieron varios escenarios posibles para esas especies. Usaron 22 modelos climáticos en tres escenarios de temperatura: con una mitigación fuerte de la temperatura (de modo que la temperatura global aumente 2.6 grados); mitigación moderada (4,5 grados) y un escenario de altas emisiones (con una temperatura global de 8.5 grados).

“Dada la importancia de la temperatura como motor del metabolismo de las especies y los rangos geográficos, nos enfocamos en la temperatura media anual como el principal indicador del clima”, explican. Sin embargo, debido a que las especies pueden ser sensibles a otras variables climáticas que pueden responder de manera diferente a las emisiones de gases de efecto invernadero, también generaron escenarios utilizando temperaturas máximas mensuales y precipitación anual terrestre.

En el peor escenario, el 81% de las especies y el 37% de las marinas tendrían una importante disminución en sus poblaciones antes de 2100. La exposición es mayor en los trópicos, donde la variabilidad climática histórica significa que muchas especies se encuentran cerca de sus límites térmicos superiores realizados en todo su rango geográfico.

En total, se proyecta que el 68% de los ensamblajes marinos terrestres y el 39% de los trópicos tengan más del 20% de sus especies constituyentes expuestas a temperaturas sin precedentes para 2100, en comparación con el 7% de los ensambles terrestres y el 1% de marinos fuera de los trópicos.  Las regiones del Amazonas, el subcontinente indio y el Indo-Pacífico están en mayor riesgo, con más del 90% de las especies en cualquier conjunto expuestas a temperaturas sin precedentes para 2100.

A gran escala, el estudio evalúa dos escenarios posibles: lo que pasaría si se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero; por otro, lo que pasará si no se actúa. Este último camino llevaría al colapso de los ecosistemas y los océanos serán los primeros en sufrir el golpe antes de 2030. Luego, para 2050, el efecto se expandirá a los bosques y a latitudes más altas, explica El País. "Ganar tiempo es la clave y reducir las emisiones de gases a efectos invernadero, la principal solución", concluyen los investigadores. 

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