En 12 años, tres parques nacionales de la Amazonía han perdido 95.000 hectáreas de bosque

Nuevos datos de monitoreos satelitales apuntan a que, desde 2013, los Parques Nacionales Naturales Tinigua, Sierra de La Macarena y Chiribiquete acumulan 95.867 hectáreas deforestadas.

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30 de julio de 2026 - 12:40 p. m.
Parche de deforestación en área protegida de la Serranía la Macarena junto a un pozo de agua para el ganado.
Parche de deforestación en área protegida de la Serranía la Macarena junto a un pozo de agua para el ganado.
Foto: Catalina Sanabria Devia
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Esta semana se conoció un nuevo informe de la organización Greenpeace Colombia que ayuda a dimensionar la extensión de la deforestación durante 2025 dentro de tres de los Parques Nacionales Naturales más importantes de la Amazonía colombiana, que representa aproximadamente el 42 % del territorio continental del país.

El reporte sintetiza el monitoreo satelital realizado por esta organización en 2025 en torno a lo que está ocurriendo con la cobertura vegetal en tres Parques Nacionales Naturales (PNN) estratégicos: Tinigua, Sierra de La Macarena y Serranía de Chiribiquete.

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Entre los principales datos que revela el monitoreo, está la detección de 8.896 hectáreas deforestadas en estas tres áreas protegidas durante el último año. Cabe señalar que esta cifra equivale a cerca de 1,4 veces la superficie urbana de Manizales.

“Entre 2013 y 2024 se deforestaron más de 137.289 hectáreas dentro del Sistema de Parques Nacionales Naturales de Colombia, y cerca del 77 % de esa pérdida se concentró en apenas cinco áreas protegidas, entre ellas Tinigua, Sierra de La Macarena y Chiribiquete”, se lee en un comunicado de Greenpeace Colombia.

Según sostiene Greenpeace, los datos obtenidos a través de imágenes satelitales Landsat y el procesamiento geoespacial apuntan a que la presión sobre estos parques no es un fenómeno aislado, sino parte de una tendencia histórica persistente.

“Estos hallazgos no son un dato aislado del 2025, por el contrario, son una señal histórica. Al sumar los nuevos resultados, Tinigua, Sierra de La Macarena y Chiribiquete acumulan 95.867 hectáreas deforestadas desde 2013, a pesar de ser los ecosistemas que Colombia decidió proteger bajo la máxima categoría de conservación. Esto evidencia que las respuestas acumuladas durante más de una década no han logrado detener la presión sobre los territorios. Es urgente fortalecer las herramientas de transparencia, prevención y control para evitar que la destrucción de los bosques siga alimentando cadenas productivas asociadas a la deforestación”, aseguró Laura Caicedo Valencia, coordinadora de campañas de Greenpeace Colombia.

El reporte también detalla el caso de cada uno de los parques estudiados. Según la organización, el caso más crítico es lo que está ocurriendo en el PNN Tinigua, que tiene una extensión oficial de 207.793 hectáreas, donde confluyen ecosistemas andinos, orinoquenses y amazónicos.

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“Los datos de deforestación muestran que Tinigua no enfrenta una presión marginal, sino una transformación territorial profunda dentro de un área legalmente protegida. En este caso, la trazabilidad ganadera es clave para evitar que ganado asociado a deforestación o a usos incompatibles con el régimen de protección del parque encuentre salida hacia la cadena comercial sin control público suficiente”, se lee en el informe.

Por su parte, en el caso del PNN Sierra de La Macarena, que también representa un nodo clave de conectividad biogeográfica, la deforestación detectada en el reporte representa cerca del 14,6 % de toda la deforestación acumulada en el parque durante el período analizado. Esta información, sostiene Greenpeace, demuestra que las amenazas “siguen activas en un territorio estratégico para la conectividad ecológica del país”, indica el reporte.

Finalmente, en el caso del PNN Serranía de Chiribiquete, se resalta que, a pesar de su enorme extensión (más de 4,2 millones de hectáreas), el avance de la deforestación muestra los retos que enfrenta el Estado para proteger áreas remotas y territorios de pueblos indígenas en aislamiento.

Como recuerda la organización, la deforestación no implica solo la pérdida de bosques, sino que compromete la estabilidad de ecosistemas clave vinculados con el almacenamiento de grandes cantidades de carbono y de la regulación de ciclos hidrológicos, en particular los conocidos “ríos voladores”. Además de esto, la región alberga un alto nivel de biodiversidad, con al menos 17.531 especies de flora y 3.798 de fauna.

Frente a los factores detrás de la deforestación, Greenpeace Colombia admite que el monitoreo satelital no permite determinar por sí solo las causas de cada evento de pérdida de bosque. Sin embargo, señala que estos resultados deben analizarse junto con la evidencia existente sobre la expansión de la frontera ganadera, la praderización y la presencia de ganado dentro de áreas protegidas.

La organización advierte que la ausencia de un sistema público y robusto de trazabilidad impide conocer con certeza el origen del ganado y establecer si su producción está vinculada a la deforestación o a actividades incompatibles con el régimen de protección de los Parques Nacionales Naturales.

“Esta preocupación cobra especial relevancia en los departamentos de Caquetá, Guaviare y Meta, que concentran los mayores niveles de deforestación del país y albergan cerca de 5,3 millones de bovinos, de un total de más de 28,2 millones registrados en Colombia”, indicó Greenpeace Colombia, a través de un comunicado.

La organización precisa que este informe llega meses después de la aprobación de la Ley de Ganadería Sostenible y Libre de Deforestación, que busca mejorar la trazabilidad de estas producciones en el país. Esto, para Caicedo, de Greenpeace, representa una “oportunidad histórica” pero también advierte que su efectividad dependerá de su reglamentación.

“Sin información pública sobre el origen del ganado y su recorrido hasta llegar al mercado, será imposible verificar que la carne que consumimos esté libre de deforestación. La ley ya existe; ahora el Gobierno debe convertirla en una herramienta efectiva para proteger la Amazonía”, agregó Caicedo Valencia.

A través de este enlace puede consultar el informe completo.

*Este artículo es publicado gracias a una alianza entre El Espectador e InfoAmazonia, con el apoyo de Amazon Conservation Team.

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