
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
No es lo mismo salvar un bosque que reconstruirlo. Y, en muchos casos, parece que puede resultar más barato y efectivo evitar que se pierda que intentar recuperarlo después.
Esa es una de las principales conclusiones de una investigación publicada esta semana en la revista Science sobre las distintas estrategias para proteger los bosques tropicales de la Amazonia y sus efectos sobre la biodiversidad y el almacenamiento de carbono.
Los investigadores compararon qué ocurre cuando se evita la deforestación, cuando se previenen otras formas de degradación, como los incendios y la tala, y cuando se intenta restaurar un bosque que ya ha sido afectado. Según sus autores, se trata del primer estudio comparativo sistemático de este tipo, contrastando las diferentes maneras de proteger los bosques.
Para hacerlo, analizaron más de tres millones de hectáreas en las regiones de Santarém y Paragominas, en el estado brasileño de Pará, entre 2010 y 2020. Combinaron imágenes satelitales de alta resolución con información recogida en campo en 381 transectos de muestreo, distribuidos en 38 cuencas hidrográficas y 499 propiedades rurales. También utilizaron modelos para analizar la distribución de 160 especies de aves y 426 especies de árboles.
Con toda esta información, construyeron distintos escenarios para comparar qué habría pasado con la biodiversidad y el carbono almacenado si se hubiera evitado la deforestación, la tala y los incendios, o si se hubieran restaurado las zonas afectadas. Incluso, los científicos estimaron los costos asociados a cada intervención, lo que permitió comparar los beneficios obtenidos en relación con los recursos invertidos dentro de un marco común.
Los resultados muestran que evitar el daño fue, en general, más efectivo que intentar repararlo después.
Pero la estrategia que más beneficios produjo dependió de lo que se quisiera proteger. Para el carbono, la intervención más efectiva fue evitar la deforestación. Según los investigadores, hacerlo habría permitido compensar el 60,8 % de las pérdidas de carbono que se produjeron entre 2010 y 2020 en el escenario observado. En cambio, evitar incendios y tala habría compensado el 46,8 % y restaurar las áreas degradadas apenas el 14,7 %.
Con la biodiversidad ocurrió algo diferente. En este caso, evitar los incendios y la tala tuvo un efecto mayor que evitar la deforestación: habría permitido compensar el 68,5 % de las pérdidas, frente al 28 % de la estrategia de evitar la deforestación. La restauración, nuevamente, tuvo el menor efecto cuando se aplicó por sí sola, con una compensación de apenas 6,5 % de las pérdidas. ¿Por qué la diferencia? Los autores encontraron que buena parte de la deforestación ocurrió en bosques que ya habían sufrido algún tipo de alteración, mientras que los incendios y la tala afectaron también zonas de bosque relativamente intactas. Para la biodiversidad, proteger esos bosques que todavía conservan buenas condiciones puede generar mayores beneficios.
En otras palabras, proteger un bosque que todavía está en buenas condiciones puede ser más efectivo que intentar recuperar uno que ya fue degradado. Los autores creen que esto último, por ejemplo, es especialmente importante dado el creciente énfasis en la restauración forestal en los compromisos mundiales y en las políticas federales y estatales brasileñas.
“La restauración es esencial donde se han perdido grandes extensiones de bosques. Pero nuestro estudio demuestra que invertir en nuevos bosques tiene poco sentido si, al mismo tiempo, no protegemos los bosques existentes”, afirmó la Dra. Joice Ferreira, coautora del estudio, investigadora principal de Embrapa e investigadora principal del programa de investigación ‘Capoeira’ sobre restauración. “De lo contrario, estamos malgastando dinero: restaurando bosques en un lugar mientras otros se degradan y desaparecen. Lo que necesitamos urgentemente es integrar estas agendas políticas, asegurando que la restauración forestal vaya de la mano con la protección de los bosques que aún conservamos”.
El estudio también encontró que ninguna de estas estrategias funciona igual de bien cuando se aplica por separado. Los resultados más importantes aparecieron cuando se combinaron. Evitar al mismo tiempo la deforestación, los incendios y la tala habría permitido que, al finalizar el período analizado, la biodiversidad fuera 12 % mayor que en 2010 y las reservas de carbono 18 % mayores.
Cuando además se incorporaba la restauración, los incrementos llegaban a 22 % para la biodiversidad y 42 % para el carbono.
“Estos hallazgos ponen de relieve la necesidad de implementar políticas y destinar recursos para prevenir y combatir los incendios forestales que perturban y degradan los bosques tropicales”, afirmó el profesor Jos Barlow, de la Universidad de Lancaster y autor principal del estudio, citado en una nota de prensa. “Esto cobra aún mayor urgencia en este año de El Niño. Estos fenómenos, sumados al cambio climático, provocan estaciones secas más largas, calurosas e intensas en todo el ‘arco de deforestación’ del Amazonas, lo que aumenta considerablemente la extensión y la gravedad de los incendios forestales.”
Aunque el estudio se centra en dos regiones amazónicas, los investigadores afirman que estos hallazgos probablemente sean aplicables a las zonas de deforestación tropical de todo el mundo y que tengan relevancia para las políticas que se aplican más allá de los trópicos.
“Es necesario que las empresas y los mercados que se benefician de productos básicos comercializados a nivel nacional e internacional, como la soja y la carne de vacuno, asuman la responsabilidad no solo de la deforestación, sino también de la degradación de los bosques restantes, que está intrínsecamente ligada a estos sistemas de producción”, afirmó el Dr. Toby Gardner, coautor e investigador principal del Instituto Ambiental de Estocolmo y cofundador de la iniciativa de sostenibilidad de la cadena de suministro Trase.
*Este artículo es publicado gracias a una alianza entre El Espectador e InfoAmazonia, con el apoyo de Amazon Conservation Team.
🌳 📄 ¿Quieres conocer las últimas noticias sobre el ambiente? Te invitamos a verlas en El Espectador. 🐝🦜