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15 Jul 2022 - 1:56 p. m.

Así se está preparando el departamento de Bolívar para hacer frente a la crisis climática

Información institucional

Ahora, los seres humanos deben pensar cómo enfrentar el cambio climático. Por eso, recientemente, un grupo de funcionarios públicos, organizaciones sociales e internacionales y representantes de universidades presentaron el inicio de la formulación e implementación del Plan Integral de Gestión del Cambio Climático Territorial (PIGCCT) del departamento de Bolívar.

En una sesión extraordinaria del Comité Departamental de Cambio Climático, que se llevó a cabo en Santa Cruz de Mompox,  presentó la formulación e implementación del Plan Integral de Gestión del Cambio Climático Territorial.
En una sesión extraordinaria del Comité Departamental de Cambio Climático, que se llevó a cabo en Santa Cruz de Mompox, presentó la formulación e implementación del Plan Integral de Gestión del Cambio Climático Territorial.
Foto: Sergio Andrés Acevedo Daza

La semana pasada un grupo técnico de la Gobernación de Bolívar expuso los posibles escenarios de cambio climático que se presentarán en los próximos cien años en el departamento. Se trató de una sesión extraordinaria del Comité Departamental de Cambio Climático, que se llevó a cabo en Santa Cruz de Mompox. El objetivo del evento era promover una conversación con los gobiernos locales sobre su participación en la formulación e implementación del Plan Integral de Gestión del Cambio Climático Territorial (PIGCCT) de Bolívar, que se realiza con apoyo del Programa Mojana, Clima y Vida, implementado por Fondo Adaptación, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Ministerio de Ambiente.

A la reunión asistieron los alcaldes del departamento, representantes de la Gobernación de Bolívar, comunidades étnicas y afrocolombianas, organizaciones sociales, el Ministerio de Ambiente, el Fondo de Adaptación, Parques Nacionales Naturales, la Universidad de los Andes, la Universidad Técnica de Bolívar, las Corporaciones Autónomas Regionales y organismos internacionales, como el PNUD. Incluso, hasta Mompox, llegó el alcalde de Tópaga, un municipio del departamento de Boyacá que se destaca nacional e internacionalmente por sus apuestas para enfrentar el cambio climático y reducir la huella de carbono.

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En el departamento de Bolívar queda uno de los lugares que con frecuencia se ve más afectado por el clima en el país: La Mojana. Aunque las inundaciones se tratan de eventos naturales en la zona, al estar por debajo del nivel del mar y ser de naturaleza cóncava, el cambio climático podría empeorar su panorama. De hecho, desde hace más de diez meses se rompió el dique que contenía el río Cauca y, según datos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (UNGRD), las inundaciones han dejado más de 100 mil damnificados y daños en casi 35 mil bienes.

“Lo que pasa actualmente es que la regulación de los ríos ha estado profundamente alterada y ahora con la incidencia de la crisis climática, es muy difícil controlarla”, explicó a este medio Sandra Vilardy, directora ejecutiva de Parques Nacionales Cómo Vamos (PNCV) y profesora de la Universidad de los Andes, con respecto a la situación de La Mojana. Una de las formas que propone el país para hacerle frente al cambio climático son los Planes Integrales de Gestión del Cambio Climático Territorial (PIGCCT). Su formulación e implementación fue la razón de la sesión extraordinaria en Mompox.

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Los PIGCCT son instrumentos que le permiten a las entidades territoriales y autoridades ambientales regionales evaluar, priorizar y definir medidas y acciones para la adaptación al cambio climático y mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero. “Tenemos que ajustarnos a las nuevas condiciones que se van a presentar. En Colombia, la información oficial nos indica que el 100% de nuestros municipios son vulnerables a los efectos del cambio climático. Esto hace que se requiera un marco normativo y una política pública que pueda hacer frente a esta situación. Para eso sirven los PIGCCT”, explicó en la reunión Edwin Ortíz, profesional especializado de la Dirección de Cambio Climático y Gestión del Riesgo de Minambiente.

¿Cuál es la situación del departamento de Bolívar?

Aparte del tema del cambio climático, como ocurre en la mayoría del país, Bolívar tiene otros frentes que resolver como los niveles de pobreza. Según cifras presentadas por la Gobernación, el 26,5% de la población, es decir alrededor de medio millón de personas, se encuentran en condición de pobreza y el 8,02% están en situación de miseria. El departamento tiene más de 2 millones de habitantes y representa el 4,35% de la población nacional.

En cuanto al tema agropecuario, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Sostenible dice que los cultivos permanentes en el departamento son principalmente de palma de aceite, plátano, mango y aguacate, y los cultivos transitorios de yuca, arroz, maíz y ñame. Muchos de ellos se han visto afectados por las inundaciones y, en un futuro, por el cambio climático. Con respecto a la ganadería, en Bolívar se concentran casi un millón de cabezas de ganado y la producción de 299 millones de litros de leche al año.

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Sin embargo, este departamento ocupa el noveno puesto en emisiones de CO2 en el país y es el primer emisor de Gases Efecto Invernadero (GEI) de la región Caribe. Según Juan Camilo Ulloa, consultor de cambio climático y ordenamiento territorial, 11 municipios del departamento presentan un riesgo alto por cambio climático; los tres primeros son Santa Cruz de Mompox, Santa Catalina y Norosí.

Según los escenarios de cambio climático que presentó Ulloa en la reunión, el departamento podría alcanzar un aumento de temperatura promedio de 2,2°C para el final del siglo; una cifra muy parecida a las que posiblemente se presente a nivel nacional. Con respecto a las precipitaciones, se espera que en las temporadas de lluvia aumenten los niveles de agua y las épocas secas sean más fuertes.

“Los principales efectos podrán generarse en los sectores agrícola y ganadero dado el aumento de temperatura y la reducción de precipitaciones, así como los ecosistemas asociados a las serranías y los cultivos de pancoger. Las principales zonas perjudicadas según estos escenarios podrán ser las aledañas a las serranías de San Jacinto y Santa Rosa por los cambios en la precipitación. Hay cinco municipios con un riesgo alto: Mompox, Norosí, Altos del Rosario, Magangué y Achí”, dijo Ulloa en la reunión.

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En el departamento los valores de impacto potencial (IP) frente al cambio climático sobre el medio biofísico y los servicios ambientales, demuestran impactos Altos en el 47% del territorio y Medios en el 44%. “Es importante priorizar los recursos hídricos porque este tema presenta valores de riesgo alto en 25 municipios. También es importante favorecer aspectos de biodiversidad y seguridad alimentaria”, explicó Ulloa.

Aunque el tema del cambio climático tiende a asociarse principalmente con las instituciones ambientales, Diana Medina, asesora de la subgerencia de Gestión del Riesgo del Fondo Adaptación, dice que debería tratarse de un tema multisectorial. “Todos tenemos que implementar acciones. Nosotros al estar asociados al Ministerio de Hacienda pensamos en cómo ejecutar proyectos intersectoriales que no necesariamente son ambientales, tienen que ver con construcción, economía, reactivación y es el brazo ejecutor de la política”, dice.

Otro aspecto que resalta Medina es que es fundamental incluir a las comunidades en la política pública. En especial, es necesario reconocer lo que hacen las personas en el territorio. La principal clave es hacer el conocimiento con las personas, así como sistematizar los procesos y la planeación de manera colectiva para garantizar que sea sostenible en el tiempo.

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“Hoy estamos desarrollando una de nuestras apuestas como Gobierno que es la formulación del Plan Integral de Gestión del Cambio Climático Territorial de Bolívar. Esta es una herramienta de planificación que le va a permitir a los municipios poder adaptarse a los efectos del cambio climático. Esto lo hemos hecho con el acompañamiento técnico de la Corporación Autónoma Regional del Sur de Bolívar (CSB), la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique), Parques Nacionales Naturales, instituciones universitarias y el PNUD”, dijo a El Espectador Pedro Borré, director de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Gobernación de Bolívar.

Un caso de éxito en Colombia

Tópaga es un municipio colombiano ubicado en la provincia de Sogamoso en el departamento de Boyacá. Se trata de una zona que tiene una extensión de 37 km² y colinda con Monguí, Nobsa, Corrales, Gámeza y Mongua. Sus principales actividades económicas son la explotación de carbón, la producción de artesanía, los cultivos de cebolla y la ganadería.

Hace poco, este municipio boyacense se convirtió en un caso de éxito en el manejo de política pública para enfrentar el cambio climático. La clave para la implementación de sus propuestas, dijo el alcalde, Henry Barrera Diaz en Mompox, consistió en tres aspectos: la voluntad política, la rigurosidad técnica y el empoderamiento comunitario. Al evento lo acompañó Carlos Cubides, asesor en cambio climático de la alcaldía de Tópaga.

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“Hace cinco años empezó el Plan Integral de Cambio Climático, y en este gobierno hemos podido observar acciones contundentes que han permitido la reducción cuantificable de gases de efecto invernadero”, le dijo el alcalde Barrera a El Espectador. Entre las estrategias que han desarrollado está la recolección y el manejo adecuado de basura, la transformación del alumbrado público en un 98% de sodio a tecnología led, la implementación de sistemas fotovoltaicos en los edificios administrativos y el desarrollo del proyecto de gas natural y ecoestufas en el municipio.

En 2019 el inventario de gases de efecto invernadero fue de 25.000 ton de CO2, con las acciones que están implementando lograron reducir un 8% las emisiones. “El cambio de luminarias redujo 250 ton de CO2e, la implementación de las redes de gas natural 1.000 Ton de CO2e, las ecoestufas 350 Ton de CO2e y la gestión de residuos sólidos alrededor de 300 Ton de CO2e. Esperamos que para el 2030 podamos reducir el 30% de las emisiones proyectadas y en 2050 ser carbono neutrales “, explicó Cubides.

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Por estas acciones y al tratarse de un municipio con muy pocos recursos asignados, Tópaga se convirtió en un caso a resaltar en el país. Por eso, la sesión extraordinaria del Comité Departamental de Cambio Climático de Bolívar decidió invitarlos a Santa Cruz de Mompox para compartir experiencias y que los alcaldes pudieran escucharlos.

“Definitivamente debemos lograr generar un inventario de gases de efecto invernadero de todo el departamento que nos permita tener un diagnóstico claro. En esa medida vamos a saber cómo atenderlo y enfrentar el cambio climático. Tenemos como Gobierno año y medio para desarrollar este tema y esperemos que continúe desarrollándose como va”, concluyó Borré.

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