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Un grupo de investigadores del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (Invemar), la Universidad Nacional de Colombia y el programa Pristine Seas de la National Geographic Society logró mostrar la diversidad oculta de los ctenóforos, un grupo de plancton gelatinoso presente en las aguas de Colombia, y demostrar que esta es mayor de lo que se conocía hasta ahora. En total, el equipo registró 15 ctenóforos pelágicos, también conocidos como “medusas peine”.
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Cristina Cedeño-Posso, investigadora de Invemar y autora principal del estudio, explica que la labor para reunir la evidencia que faltaba comenzó en 2022, durante la Expedición científica de NatGeo Pristine Seas. Allí, los investigadores tomaron una serie de imágenes y realizaron observaciones directas de los ecosistemas y las especies que habitan estas zonas.
Tras analizar los datos, añade la científica, encontraron “una diversidad oculta de los ctenóforos en Colombia, registrando por primera vez varias especies de estos organismos gelatinosos en aguas del Caribe y el Pacífico”. De las 15 especies identificadas, señala, seis se reportaron por primera vez en el país: Beroe forskalii, Ocyropsis maculata, Ocyropsis maculata immaculata, Cestum veneris, Leucothea pulchra y Thalassocalyce inconstans.
Los ctenóforos, o “medusas peine”, explican los investigadores en los resultados publicados en la Revista de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, son invertebrados más antiguos que las esponjas y habitan los océanos de todo el mundo, desde aguas costeras poco profundas hasta las fosas más profundas.
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Otra de sus características, añaden, es su composición: cerca del 95 % de su cuerpo está conformado por agua. Además, son extremadamente frágiles y colapsan al ser extraídos del agua, lo que dificulta su recolección y conservación.
Estas condiciones hacen que la documentación de estos organismos solo sea posible mediante fotografías o videos. “Estos frágiles organismos se disuelven al ser recolectados en redes, por lo que solo pueden estudiarse a través de imágenes”, señala Juan Mayorga, científico marino de Pristine Seas y uno de los autores del estudio.
Por esta razón, advierten los investigadores, “a pesar de haber existido durante millones de años, aún se desconoce mucho sobre su diversidad y distribución”. En ese sentido, resaltan que “estos hallazgos amplían el conocimiento sobre la distribución de este grupo de organismos en el trópico americano y refuerzan la importancia de los mares colombianos como escenarios de alta biodiversidad”.
Para Mayorga, esta investigación refleja “lo que sucede cuando el rigor científico se une al trabajo de la fotografía submarina”. Según explica, las imágenes obtenidas por el equipo no solo permitieron documentar estos organismos, sino también realizar su identificación taxonómica, lo que llevó al registro de seis nuevas especies para Colombia.
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El equipo de investigación también señala que las medusas peine son depredadores que se alimentan de zooplancton, larvas, huevos de peces y otras pequeñas criaturas, y que, a su vez, son presas de tortugas y crustáceos. Por estas interacciones, cumplen un papel importante dentro de la red trófica marina.
En cuanto a su forma y coloración, los investigadores explican que sus cuerpos se desplazan gracias a filas de cilios (similares y diminutos pelos) que, al moverse, dispersan la luz. La mayoría de las medusas peine son bioluminiscentes y emiten luz azul, verde o incluso roja, lo que las hace visibles en la oscuridad de las profundidades oceánicas.
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