25 Nov 2014 - 2:37 a. m.

Cambio climático acelerará la pobreza

Así lo asegura un informe publicado por el Banco Mundial que analiza las consecuencias de este fenómeno en regiones como América Latina.

Redacción Vivir

Hace un par de días, en Berlín, luego de recaudar una cifra necesaria para su funcionamiento (US$9.300 millones), se anunció la consolidación del Fondo Verde para el Clima, una iniciativa de la ONU que se había creado hace cuatro años y cuyo objetivo es tener una bolsa de recursos para que a los países en vía de desarrollo no los golpee con tanta crudeza del calentamiento global. La noticia no pudo ser mejor recibida por estas naciones ahora que el Banco Mundial publicó un nuevo informe en el que analiza los efectos del cambio climático en regiones como América Latina, Asia Central y el Norte de África.

Su conclusión es diciente: de seguir en esta misma ruta, el calentamiento de la Tierra inevitablemente alcanzará los 1,5 grados centígrados en 2050 y eso tendrá secuelas devastadoras en estas zonas.

En los países latinoamericanos y del Caribe, por ejemplo, se prevén sequías más prolongadas, fenómenos meteorológicos extremos y aumento de la acidificación de los océanos. Eso implica que los glaciares de los Andes tropicales, de los cuales depende el suministro de agua de unos 50 millones de personas, se reducirán de forma significativa y habrá pérdida de bosques a gran escala. Además supone que la pesca en el Caribe se disminuya en 50%.

En el caso del Norte de África y de Oriente Medio, las temperaturas no tendrán precedentes y el calor se extenderá por períodos más prolongados. De hecho, como dice el documento, en caso de que no se tomen medidas para mitigar estos efectos, es posible que en 2080 el calentamiento sobrepase los 4 °C y ello tendría una repercusión devastadora para estos continentes: “La mayoría de las capitales podrían enfrentarse a cuatro meses de días extremadamente calurosos y las altas temperaturas ejercerán una intensa presión sobre los cultivos y los recursos hídricos, aumentando la migración y el riesgo de conflicto”.

Para Asia Central y Europa Oriental, el problema no es menor. En Asia, el derretimiento de los glaciares alterará los caudales de los ríos y en algunas regiones de Rusia se acelerará el deshielo del permafrost, lo que incrementaría la liberación de gas metano a la atmósfera. Y este gas de efecto invernadero es mucho más perjudicial que el dióxido de carbono.

Todas estas transformaciones tendrán un impacto severo en las poblaciones donde hay extrema pobreza, pues tendrán grandes dificultades en la generación de energía y deberán enfrentar muchas barreras a la hora de establecer la seguridad alimentaria.

“El informe confirma lo que los científicos han venido diciendo. Esto es, que las emisiones del pasado han marcado una tendencia inevitable hacia el calentamiento global en las próximas dos décadas, lo que afectará en mayor medida a las personas más pobres y vulnerables del mundo”, dijo Jim Yong Kim, presidente del Grupo Banco Mundial.

Este documento, que es el tercer estudio presentado por el Banco Mundial en asocio con el Potsdam Institute for Climate Impact Research y Climate Analytics, se hace público una semana antes de que empiece la Conferencia de las Partes (COP) en Lima, Perú. Allí se reunirán alrededor de 195 países para acordar los puntos y compromisos de un nuevo acuerdo climático que se espera sea firmado en París el próximo año.

Será entonces, como también lo indicó ayer Jim Yong Kim, que las naciones acuerden nuevas políticas que apunten hacia un crecimiento limpio y la reducción del uso de combustibles fósiles.

“La forma en que respondamos al desafío del cambio climático definirá el legado de nuestra generación”, afirmó Kim. “Nunca ha habido tanto en juego”.

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