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Una investigación desarrollada por científicos colombianos identificó por primera vez en un páramo colombiano una plaga conocida por afectar cultivos agrícolas y que ahora se está alimentando de una planta endémica de este frágil ecosistema.
El estudio se publicó en la revista científica Ecosphere y está firmado por investigadores de la Universidad del Rosario y por Eloisa Lasso, vinculada a la Estación Científica Coiba AIP, la Universidad de los Andes y el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales.
Lo que hicieron fue investigar unos episodios de herbivoría sostenida, es decir, el consumo de tejido vegetal por parte de un animal, que estaban afectando a la planta Paepalanthus alpinus en el páramo de Matarredonda, en los Andes del norte del país.
Al analizar una de las larvas responsables del daño que veían, los investigadores utilizaron técnicas de identificación molecular y análisis filogenéticos para determinar a qué especie pertenecía. Así identificaron a Mythimna unipuncta, una polilla cuyas larvas son conocidas por afectar cultivos agrícolas y que no se había reportado antes en ambientes alpinos tropicales de los Andes.
“Encontrar esta plaga agrícola alimentándose de una planta endémica de páramo fue completamente inesperado. Nos preguntamos de inmediato si el calentamiento global podría estar facilitando que estos insectos lleguen y sobrevivan a ecosistemas que antes no podían colonizar”, explico Lasso.
¿Cómo es posible que una plaga que afecta cultivos agrícolas haya llegado a un páramo, a más de 3.400 metros de altitud, donde las bajas temperaturas históricamente han limitado la presencia de muchas especies? El calentamiento global apareció como una hipótesis a esa pregunta.
Para evaluar cómo responde esta polilla a distintas condiciones térmicas, los investigadores criaron 111 larvas en cámaras controladas con tres regímenes de temperatura: 20 °C durante el día y 10 °C por la noche, correspondientes a condiciones actuales de días cálidos en Matarredonda; 25/15 °C, y 30/20 °C.
Los dos últimos tratamientos simulaban incrementos experimentales de 5 °C y 10 °C, respectivamente, por encima de esa línea de base. Los resultados mostraron que las larvas se desarrollaron más rápido a medida que aumentaba la temperatura.
Sin embargo, la supervivencia no siguió la misma tendencia: fue del 36 % en el tratamiento más frío, alcanzó el 56 % en el intermedio y cayó al 10 % en el más cálido. Es decir, un aumento moderado de la temperatura favoreció el desarrollo y la supervivencia de la polilla, pero el calor más intenso superó sus condiciones óptimas “El hecho de que esta plaga pueda completar su ciclo de vida bajo las condiciones térmicas actuales del páramo, y que le vaya mejor con un poco más de calor, es una señal de alerta muy seria. No estamos hablando de un escenario futuro hipotético, sino de algo que ya está ocurriendo”, adviertió, citado en un comunicado de prensa, Camilo Salazar, autor e investigador de la U. del Rosario.
El equipo también analizó cerca de 50.000 registros históricos de presencia de Mythimna unipuncta en distintas partes del mundo, correspondientes al periodo entre 1869 y 2026. Al revisar los datos desde 1980, encontró que la altitud máxima anual a la que se ha registrado la polilla aumentó a un ritmo aproximado de 25 metros por año. El registro más alto corresponde a los 3.730 metros sobre el nivel del mar.
Los autores advierten que los resultados aportan evidencia de que el calentamiento podría facilitar el establecimiento de plagas en ecosistemas alpinos tropicales, pero no demuestran, por sí solos, que el cambio climático sea la causa directa de la presencia de esta especie en Matarredonda ni que ya se haya establecido de forma permanente en el páramo. Para determinarlo, será necesario seguir investigando su supervivencia, reproducción y expansión, así como los efectos que podría tener sobre la vegetación nativa.
¿Y cuál es la planta afectada?
Paepalanthus alpinus es una planta endémica de Colombia; es decir, en estado silvestre, su distribución natural se limita a nuestro país. Crece en zonas de montaña de la región Andina, entre aproximadamente 1.900 y 3.600 metros de altitud.
Según explican los investigadores, "evolucionó durante milenios en el páramo, un ecosistema donde el frío mantuvo aislados a muchos insectos herbívoros de tierras bajas. Nunca desarrolló defensas contra esta clase de depredadores".
"Ahora, con las barreras térmicas debilitándose, podría quedar expuesta a amenazas para las que no está preparada".
“Lo que nos preocupa profundamente es que las plantas endémicas del páramo son muy vulnerables, precisamente porque evolucionaron en aislamiento. Si una plaga como Mythimna unipuncta logra establecerse, podría causar daños irreversibles en especies endémicas e irremplazables que no tienen con qué defenderse”, señala Carolina Pardo Díaz, investigadora de la Universidad del Rosario.
La investigación aún no demuestra que la polilla se haya establecido de manera permanente en el páramo ni cuantifica sus efectos sobre las poblaciones de esta planta, se lee en el estudio, pero sí plantea la necesidad de estudiar las consecuencias potenciales de esta interacción.
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Carlosé Mejía(19865)•22 de octubre de 2026 – 14:50Nuestros páramos son espacios únicos en el planeta pero el cambio climático, la contaminación y el avance abusivo de los indígenas, campesinos, colonos y cultivadores de plantas psicotrópicas los está matando. ¡Y NADIE HACE NADA!
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Oscar Eduardo(6c49r)•22 de octubre de 2026 – 13:22Para investigar qué papel juega la agricultura en está anomalía. Especialmente por el uso de agroquímicos y excretas de aves sin el debido proceso de compostaje.
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Jairo Andrés(77258)•22 de octubre de 2026 – 11:02No solo es el cambio climático, sino el uso indiscriminado de los químicos agrícolas en los cultivos, la ineficacia de los municipios y del ICA para controlar dichos químicos y su mal uso, y la nula coordinación entre esas dos entidades con las corporaciones autónomas regionales.