17 Jun 2012 - 11:45 a. m.

Cuatro nuevos mandamientos para las empresas

Pavan Sukhdev, autor del libro Corporaciones 2020, hablo en Rio+20 sobre sus ideas para las compañías que quieren sobrevivir en un mundo con recursos naturales limitados.

Pablo Correa/ Río de Janeiro

¿Cómo deben ser las empresas para adaptarse a un mundo con 7.000 millones de personas y una cantidad cada día más limitada de recursos? Esa fue la pregunta central en uno de los eventos paralelos a las negociaciones en Rio+20, organizado por el International Institute for Environment and Development en el que participo Pavan Sukhdev, fundador y director de la organización Green Initiatives for a Smart Tomorrow y autor de un libro próximo a publicarse titulado Corporation 2020.

Sukhdev, quien inició su carrera profesional como banquero y pasó más tarde a dirigir el programa La economía de los ecosistemas y la biodiversidad (TEEB) de Naciones Unidas, promulga cuatro principios que deben guiar a los empresarios en el siglo XXI.

1. Nuevos objetivos: Henry Ford dijo que un negocio que solo hacía dinero era un negocio pobre. Esa sentencia es el corazón de las Corporaciones 2020. Los objetivos de las empresas deben ser los mismos de la sociedad en general: aumentar el bienestar humano, incrementar la equidad social, mejorar la armonía social, reducir la escasez ecológica, reducir los riesgos ambientales.

2. Empresas educativas: La educación es un rol central de las Corporaciones 2020. Un buen ejemplo de esta apuesta es Infosys Technologies en India. En un área de 133 hectáreas, la empresa creó una especie de campus universitario donde puede capacitar hasta 14.000 empleados a la vez. Este campus está localizado al lado de otro de 56 hectáreas que sirve de hábitat a 63 especies de pájaros y donde se han sembrado 45.000 árboles. Las externalidades positivas que produce la empresa, en términos de educación en la sociedad y los trabajadores, rondan los US$1,3 mil millones.

3. Crear comunidad: Un buen ejemplo de relación con los trabajadores y las comunidades lo representa Google. A través de una atmosfera de trabajo divertida ha logrado construir una gran comunidad entre sus empleados. En una era en la que las comunidades tradicionales están desapareciendo, como la vida de villas y vecindarios, estas nuevas comunidades son cruciales para el capital social de un país. Esto es un indicador de la dirección en la que deben ir otros negocios alrededor del mundo. Las Corporaciones 2020 pueden ser una comunidad moderna que comparte lazos culturales, valores, misiones, metas y formas de gobierno.

4. Fábrica de capital: En la visión microeconómica tradicional, las empresas son entendidas como máquinas o fábricas en las que se utilizan materias primas y mano de obra para producir bienes y servicios. Esta visión puede ser útil para entender los procesos de producción modernos pero no para entender el fenómeno a nivel global. Cada día es más evidente que los negocios tradicionales no perduraran mucho, a menos que se hagan cambios no solo en lo que producen sino en cómo lo producen.

Las corporaciones necesitan convertirse en fábricas de capital, no solo de bienes y servicios. Deben crear capital financiero sin acabar con el capital natural, social y humano.

Otras tareas: cambios en impuestos y publicidad

Pero también deben cambiar algunas reglas para las Corporaciones 2020. Sukhdev cree que las empresas deben aprender a revelar las externalidades. Los equipos de contabilidad tendrán que evolucionar y desarrollar metodologías para medir las externalidades de las empresas (las negativas como emisiones de gases de efecto invernadero, agua y contaminantes, pero también las positivas como educación de los empleados). Deberán incluir estas variables en los reportes y balances anuales de las empresas.

Otro cambio profundo será en la publicidad. La publicidad no podrá estar enfocada solo en vender un producto sino en ofrecer más y mejor información sobre ese producto. Un slogan que resume esto es: vender bien, no solo buenas ventas.

Por su parte, los gobiernos y bancos centrales tendrán que limitar el apalancamiento a las corporaciones grandes. Esto no solo es justo para los bancos sino que evitará que se utilicen recursos públicos en los tiempos de crisis. Las ganancias en los buenos tiempos no pueden ser para las compañías y las pérdidas en tiempos de crisis cubrirse con beneficios públicos.

Y finalmente, los gobiernos tendrán que reinventar sus fórmulas para cobrar impuestos. Uno de esos cambios tendrá que ser el cobrar más en el punto de la extracción de recursos naturales que al final de la cadena productiva.

Temas relacionados

Río+20
Comparte:
X