Derretimiento de la Antártida, en "estado irreversible"

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El Polo Sur ha comenzado a fragmentarse de acuerdo a dos estudios y podría provocar una subida del nivel del mar de 1,2 metros al final del siglo XXI.

Las imágenes y el video que presentaron investigadores de la Nasa y la Universidad de California causan escalofrío. Todas las predicciones que durante las últimas décadas han hecho investigadores de todo el mundo en relación con el derretimiento de la Antártida y una potencial subida en el nivel del mar, de repente, parecen hacerse realidad.

Según estos dos estudios, reproducidos por The New York Times con un gran despliegue informativo, la Antártida está en un “estado irreversible” y no hay “nada que detenga a los glaciares de esta área de fundirse”.

Los dos trabajos, uno publicado en Science y otro en Geophysical Research Letters, coinciden en las conclusiones. Por un lado atribuyen los profundos cambios en la zona oeste de la Antártida al cambio climático y advierten que durante lo que resta del siglo XXI el incremento en el nivel del mar será lento pero luego es muy probable que se acelere provocando profundas crisis sociales.

“Esto realmente está sucediendo”, comentó Thomas Wagnes, encargado en la Nasa del programa de hielo polar a The New York Times, “no hay nada que lo pueda detener”.

La zona de la Antártida que está en mayor peligro, es la que no descansa en el piso continental, sino que debajo de ella corre el mar. Una mayor temperatura oceánica incrementa la tasa a la que se derrite el hielo, causando una gran inestabilidad en las gigantes masas de hielo.

“Hoy presentamos evidencia que demuestra que un gran sector del oeste de la Antártida ha entrado en un proceso irreversible de retraimiento”, apuntó, en la rueda de prensa convocada por la Nasa, el glaciólogo de la Universidad de California Eric Rignot.

El derretimiento de los seis glaciares que conforman la zona estudiada por los científicos podrían provocar un aumento de 1.2 metros en el nivel del mar. Pero, según Rignot, el derretimiento de la zona oeste podría desestabilizar otras áreas del continente y triplicar el efecto sobre el mar.

El otro estudio, liderado por Ian Joughin de la Universidad de Washington, se concentró en analizar lo que está ocurriendo alrededor de un glaciar conocido como Thwaites.

El equipo no ahorró palabras de advertencia sobre lo que está ocurriendo allí: “es un poquito tarde para estabilizar la capa de hielo. No hay mecanismo de estabilización”.

Con estos dos informes, como lo recordó The New York Times, se comienza a cumplir la predicción hecha en 1978 por el glaciólogo John Mercer de la Universidad Estatal de Ohio, quien señaló que la zona oeste de la Antártida era vulnerable al rápido incremento de gases de efecto invernadero liberados por la acción del hombre.

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