3 Jul 2018 - 8:41 p. m.

El Himalaya le declara la guerra a las bolsas plásticas

Desde hace veinte años, una provincia de India que colinda con Bután, Nepal y Tíbet prohibió las bolsas plásticas, y desde entonces, su cultura ambiental cambió. El resto de India quiere imitar su ejemplo.

- Redacción Vivir

Una de esas pequeñas ciudades montañosas es Sikkim. Su población no supera las 610.000 personas. Según un relato del diario británico The Guardian, en los mercados de este pequeño estado de la India que colina con Bután, Tíbet y Nepal, es raro encontrar una bolsa plástica. Las familias llevan sus propias bolsas de tela y botellas para el aceite, los quesos están envueltos en hojas de plátano y amarrados con cabucha de bambú.

En los ochenta, el plástico era la norma. Pero en 1999, el gobierno de Sikkim se dio cuenta de que, sobre los filos de la cordillera del Himalaya colgaban miles y miles de bolsas de plástico. El gobierno los prohibió, y al parecer, la medida ha funcionado muy bien.

En 2014, una encuesta reveló que en Gangtok (la principal ciudad de Sikkim), las bolsas plásticas son usadas rara vez.

Hoy, tras casi veinte años de la decisión, Sikkim está en la mira de otros estados de la India tan contaminados como la capital, Bombay. De los 29 estados de la India, 25 tienen algún tipo de restricción al plástico, pero solo en Sikkim está funcionando la medida.

Según el periodista Amrit Dhillon, parte del éxito de Sikkim es que la gente suele obedecer la ley porque hasta 1975, el estado fue una monarquía. “Parte de este instinto de obediencia fue transferido a los nuevos jefes de gobierno”, escribe. Sikkim también es mayoritariamente budista, que significa un respeto por la naturaleza.

Pero algunas personas han comenzado a usar bolsas de prolipropileno, con aparencia de tela. Parecidos a los costales de fibras de plástico de las plazas de mercado colombianas.

A pesar de ser un ejemplo para el mundo, India es uno de los países con más uso de plástico en el mundo, y cuyo río principal –el Ganges– está profundamente contaminado.

(Vea: El río de plástico que invade un suburbio de Nueva Delhi)

Mientras que India no es un gran consumidor mundial de plásticos, se consumen 10.8 kilos de plástico per cápita en comparación con los 108 kilos en los Estados Unidos. Gran parte del sector de reciclaje del país es informal y no regulado, operando sin supervisión gubernamental. Todos los días, India genera 15.01 millones de kilos de desechos de plástico, de los cuales solo se recolectan y reciclan 8.98 millones de kilos, dejando que el resto contamine el agua, obstruya los desagües, mate las vacas y degrade el suelo, según Huffington Post.

En otras zonas de India, es distinto. En 2016, la prohibición al plástico en Sikkim se hizo aún más fuerte. Incluso se prohibieron las botellas de plástico en oficinas del gobierno, en donde ahora los empleados llevan botellas de plástico reutilizables y el agua filtrada se sirve en vasos y timbos de vidrio.

Los turistas tampoco pueden usar botellas de plástico (una jugada clásica si de evitar el agua poco potable de otros países se trata). Para eso, en las calles hay bebederos de agua potable certificados por el gobierno estatal de Sikkim. El mismo certificado se usa para los restaurantes, y allí también se insta a no vender ni pedir agua embotellada.

Según el diario británico, Sikkim también prohibió la venta y el uso de platos desechables de espuma de poliestireno y termociclos, cubiertos y recipientes de alimentos. "Tendremos que volver a lavar los platos, como antes, o usar platos hechos de hojas, nueces de areca y bagazo de caña de azúcar, y cucharas y popotes hechos de bambú", dice Priya Shrestha, líder del equipo de World Wildlife Fund, en India.

No será fácil replicar la experiencia en el resto de la India. Un barrio de Bombay puede tener la misma población de Sikkim. La ciudad capital tiene 100 millones de habitantes y un grave problema de uso de plástico.

Hace un mes, India aprobó una ley para que el uso de plástico en todo el país sea prohibido en 2022.  

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