6 Oct 2015 - 5:53 p. m.

El Niño se sentirá un año después en el sector pesquero

En Tumaco, la piangua es una de las especies más amenazadas por el efecto del fenómeno de El Niño.

Redacción Economía

“Los efectos negativos del fenómeno de El Niño sobre el sector pesquero, se estarán viendo, tan solo un año después del máximo efecto climático”, advirtió Carlos Borda, especialista en cambio climático de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap).

Desde ahora, hasta el primer trimestre del año entrante (cuando se espera que termine el fenómeno climático), ya se sabrá con certeza cuál fue el punto máximo del efecto, y a partir de allí se contará un año, para determinar con precisión cuál será la época en la que las costas y por ende, los pescadores se verán más afectados, destaca el informe de prensa.

El comunicado de Aunap remarca que la buena noticia es que se cuenta aproximadamente con un año y medio de anticipación, para hacer planeación estratégica y tomar las medidas necesarias con el propósito de mitigar el evento y minimizar las graves consecuencias que pueda traer al sector pesquero.

La disminución en las capturas de pesca son evidentes, debido a que las aguas superficiales del mar en el océano Pacifico pueden tener alteraciones de hasta dos o más grados centígrados, por lo que las especies se ven obligadas a migrar hacia corrientes más frías. En el peor de los casos, si las especies más susceptibles no tienen la capacidad de desplazamiento, podrían morir; esto se evidenció en los años 1997 y 1998 cuando se presentó uno de los fenómenos de El Niño más intensos de los últimos años.

Recuerda el informe de prensa que la temperatura promedio de las aguas superficiales del Pacífico es de 23 grados centígrados. Es evidente que los recursos pesqueros podrían disminuir, y para ello es necesario tener un plan que mitigue los efectos sobre la población pesquera del país.

Una opción en la que está trabajando la Aunap es direccionar la diversificación de recursos pesqueros que tengan potencial en la zona y buscar alternativas productivas (diferentes a la pesca), como la agricultura y las artesanías para las épocas en que las alteraciones climáticas dificulten la obtención del recurso.

En Tumaco, la piangua es una de las especies más amenazadas por el efecto del fenómeno de El Niño, y desde 1991, la Aunap viene realizando investigaciones que busquen atraer nuevas oportunidades en recursos pesqueros potenciales que se adapten a la zona, precisa el informe de prensa.

En el Pacífico, se evidenció que luego de El Niño se incrementaron las capturas del calamar gigante y podría ser una oportunidad interesante para explotar; otras especies que también se ven afectadas son algunas variedades de pargo y los camarones de aguas someras.

La Aunap dentro de su presupuesto ya tiene destinado un recurso significativo, dirigido justamente a consolidar líneas estratégicas para la diversificación pesquera y la sustitución de artes de pesca. “En ese sentido los pescadores han sido muy receptivos, cada vez son más conscientes que en la medida que tengan los implementos necesarios para su trabajo, el recurso pesquero se mantendrá para el sustento de ellos mismos”, explicó Borda.

Por el momento, los esfuerzos se concentran en tomar información puntual de los desembarcos, saber qué está pasando con la captura de los peces y cómo se comportan dichas especies en ambientes diferentes. Este es el punto de partida, para conocer con datos estadísticos y técnicos de qué manera se podría diversificar exitosamente el recurso pesquero, en las zonas más afectadas por el fenómeno climático.

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