3 Mar 2018 - 7:26 p. m.

El rescate de una zarigüeya detiene el tráfico en Bucaramanga

Ciudadanos de la capital de Santander alertaron a las autoridades para que salvaran a uno de estos animales, atrapado en un par de cables de alta tensión. El hecho es el reflejo de que, poco a poco, las campañas de protección han llegado a la población.

Redacción Medio ambiente

Esta semana se registró un hecho inusual en la capital de Santander. En el barrio Campo Hermoso, en Bucaramanga, las autoridades tuvieron que detener el tráfico un par de horas. Una zarigüeya atrapada entre un par de cables de alta tensión había inquietado a los habitantes. Tal fue la preocupación por este animal que llamaron al Grupo de Protección Ambiental y Ecológica de la Policía.

En compañía de funcionarios de la Electrificadora de Santander Essa y de los Bomberos de Bucaramanga, este grupo restringió el paso vehicular en la calle 46. Posteriormente, como se lo hicieron saber a medios locales a través de un comunicado, tomaron al marsupial que será llevado con profesionales para que lo devuelvan a su hábitat natural. Tras haber caminado por un cable de alta tensión, este ejemplar había quedado atrapado en uno de los postes.

"El rescate se logró gracias a las diferentes campañas de sensibilización desarrolladas, que han creado conciencia entre los ciudadanos. Esta especie se encuentra en vía de extinción debido a la caza indiscriminada y su ilegal comercialización por traficantes de fauna. Algunas de las mayores amenazas a las que se enfrenta son la expansión de urbanizaciones y la infraestructura vial y el crecimiento de la población humana” le dijeron al diario Vanguardia Liberal voceros de la Policía.

La zarigüeya, también conocida como chucha o fara, está presente en el norte de Suramérica, en todo América Central y en el sureste de México. En el caso colombiano, efectivamente esta especie suele ser víctima del tráfico ilegal y, con frecuencia, es arrollada en las carreteras. Aunque usualmente no es cazada para alimentación, tiene conflictos con los humanos. En el imaginario de varias poblaciones es un animal peligroso.

Sin embargo, pocos saben de su importancia ecosistémica. Ayudan a controlar plagas, dispersan semillas y sirven de alimento para otros depredadores. Sobre esa base, poco a poco, las autoridades han intentado de hacer campañas de pedagogía con ciudadanos de regiones como Santander y Norte de Santander para que, en vez de perseguir a esta especie, la protejan.

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