El Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos (NWS, por sus siglas en inglés) advirtió sobre una tormenta invernal significativa y de larga duración, que se extenderá desde este viernes 23 de enero hasta el próximo lunes 26 de enero en el país norteamericano.
Según informó la entidad, se presentarán fuertes nevadas generalizadas, aguanieve y lluvia helada desde las Montañas Rocosas del sur, pasando por el Atlántico Medio, hasta la región de Nueva Inglaterra, en el noreste de Estados Unidos. En particular, en el Valle de Ohio se esperan nevadas totales superiores a 30 centímetros.
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Por otro lado, en las Llanuras del Sur, el Valle Bajo del Misisipi, el Valle de Tennessee y el Sureste se pronostica lluvia helada y aguanieve generalizadas, lo cual podría generar acumulaciones de hielo de significativas a “localmente catastróficas”, con el potencial de provocar cortes de electricidad de larga duración, daños extensos a los árboles y condiciones de viaje “extremadamente peligrosas o intransitables”, de acuerdo con el NWS.
“La alta presión que se mueve hacia el sur desde el centro de Canadá traerá temperaturas extremadamente frías sobre las llanuras, los Grandes Lagos y el noreste/atlántico medio. Mientras que la baja presión persiste sobre la costa del Golfo, una segunda área de baja presión se mueve hacia el noreste a lo largo de la costa sureste y atlántica media hasta el domingo”, se lee en el boletín de la entidad.
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Tras la tormenta, desde las Llanuras del Sur hasta el noreste se experimentarán temperaturas extremadamente frías y vientos helados, lo que implicaría impactos prolongados en los viajes y la infraestructura.
Estado de emergencia en varias zonas del país
Ante la contingencia, varias autoridades han activado protocolos de atención. En el estado de Nueva York, algunos meteorólogos han proyectado que esta será una de sus peores tormentas de los últimos diez años. Es por ello que su gobernadora, Kathy Hochul, declaró este viernes estado de emergencia, pues afirmó que se presentará una “combinación muy peligrosa de fuertes nevadas y temperaturas extremadamente frías”.
Hochul instó a la ciudadanía a trabajar desde casa e, incluso, autorizó a los empleados estatales para ello. La gobernadora recomendó no ir a la calle, pues la sensación térmica podría alcanzar hasta los -50 °C en algunas zonas del norte de Estados Unidos. La gobernadora aseguró que están preparados los equipos de trabajo de servicios públicos, así como las máquinas quitanieves.
Aconsejó a los neoyorquinos, además, que se abastezcan de alimento, medicamentos recetados y otros artículos esenciales, para que no deban salir de casa. En caso de cortes de energía, dijo Hochul, las familias tendrán que reunirse en una habitación, lejos de las ventanas, y compartir el calor corporal.
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Por su parte, el gobernador del estado de Texas, Greg Abbott, emitió una declaración de desastre para 134 condados, con el fin de que los recursos necesarios para atender los efectos de la tormenta estén disponibles. “Siempre que atravesamos cualquier tipo de desastre, nuestra prioridad es proteger vidas”, dijo Abbott. “Contamos con un equipo excepcional que ya está preparado y respondiendo para garantizar que, aunque vayamos a atravesar una dura tormenta invernal, superemos este proceso”.
Los estados de Luisiana, Misisipi, Alabama, Georgia, Carolina del Sur y Carolina del Norte, Misuri, Tennessee, Virginia, Maryland, Pensilvania, Arkansas, Kansas y Kentucky también declararon estado de emergencia. Incluso, del mismo modo lo decretó Muriel Bowser, alcaldesa de Washington D. C., en dicho distrito.
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