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Nathalia Jiménez y Rodrigo Monsalve desaparecieron el pasado viernes 20 de diciembre, a las 5:30 p.m., sobre la Troncal Caribe. Lo último que conocieron sus familiares, gracias a la llamada que esta ecóloga de 35 años sostenía con su padre, era que desconocidos los habían abordado en algún punto de la carretera. Después de un grito, se cortó la comunicación y, desde ese momento, sus allegados los buscaban.
Pasaron de tres días sin tener noticias de la pareja hasta que este lunes las autoridades encontraron dos cuerpos que correspondían con la descripción de ambos, quienes habían contraído matrimonio apenas una semana antes de este hecho. El alcalde de Santa Marta, Rafael Alejandro Martínez, confirmó la muerte. (Lea: Buscan a ecóloga y su esposo que desaparecieron desde el viernes en Santa Marta)
Medicina Legal confirmó esta mañana de lunes que ambos cuerpos, hallados en la vereda Perico Aguao (zona rural de Santa Marta), corresponden a la pareja que viajaba hacia Palomino para celebrar su luna de miel. El alcalde de la capital del Magdalena, anunció además que se ofrecen $50 millones de recompensa por información sobre el trágico hecho. «Estamos desconcertados, las autoridades están trabajando para saber lo que pudo suceder. No es normal que dos personas vayan, paren y aparezcan luego de tres días encapuchados y con tiros de gracia», dijo el funcionario a BLU Radio.Natalia Jiménez y Rodrigo Monsalve desaparecieron en la vía que de Santa Marta conduce a Palomino. La última comunicación que tuvieron fue con el padre de Natalia quien escucho los gritos de Natalia y las súplicas de su
esposo a unas personas para que no les hicieran nada. #hilo pic.twitter.com/7az5kjwwhi — Clementina Mandarina (@clemyjuice) December 23, 2019
Mientras se esclarece la muerte de esta pareja, encontrada una hora más allá de carretera de donde fue vista por última vez, hay que recordar otros hechos sucedidos en esta misma vereda, ubicada en el corregimiento de Guachaca. Uno de ellos es la muerte de otro ambientalista, ocurrida a principio de este año. Se trataba de Wilton Fauder Orrego León, contratista de Parques Nacionales, quien recibió dos disparos de arma de fuego a manos de desconocidos y murió horas después en un hospital de Santa Marta.
La historia se repite esta vez con Jiménez y Monsalve. Ella era contratista de la Fundación Natura, la organización ambientalista más antigua del país. Allí se ocupaba del proyecto GEF enfocado en la conservación de la cuenca de los ríos Magdalena y Cauca, llamado Magdalena-Cauca VIVE. Esta ecóloga y antropóloga de 35 años, quien acababa de casarse, residía con su pareja en Santa Marta. Él, de apróximadamente 40 años, también antropólogo, se dedicaba a acompañar eventos como DJ en la misma ciudad.
La Fundación Natura, a través de un comunicado oficial, informó que ni la organización, ni la ecóloga habían recibido alguna amenaza. Nathalia Jiménez trabajaba como gestora territorial en el complejo cenagoso de Zapatosa, en el departamento del Cesar y Magdalena, así como en la Ciénaga de Ayapel en el Departamento de Córdoba.
Lo sucedido fue lamentado por la organización ambientalista: ”Lamentamos profundamente este hecho y acompañamos a familiares y amigos de Nathalia y Rodrigo, su esposo, y hacemos un llamado a las autoridades para que se adelanten las investigaciones necesarias que permitan esclarecer lo sucediendo. Nathalia de 37 años, dedicó su vida a proteger y amar la naturaleza, en su casa en Santa Marta dio hogar, con su esposo Rodrigo Monsalve, a nueve perros y cuatro gatos adoptados de la calle. Perdemos a Nathalia su juventud, entusiasmo, sensibilidad y amor por la vida. Una mujer que deja un enorme vacío en compañeros, amigos, familiares y las comunidades locales con quienes trabajó».