Publicidad
2 Nov 2021 - 12:33 a. m.

Histórico: presidentes se comprometerán a frenar la deforestación para 2030

En la declaración, que será presentada de manera oficial este martes 2 de noviembre, está Joe Biden, presidente de EE.UU.; Xi Jinping; de China y Jair Bolsonaro de Brasil. También será firmada por Colombia, Indonesia y Costa Rica, entre otros.

Con información de EFE y AFP

Histórico: presidentes se comprometerán a frenar la deforestación para 2030
Foto: El Espectador

Los líderes mundiales reunidos en la COP26 se comprometerán el martes a detener la deforestación en 2030 a través de un fondo de US$ 19.200 millones que reúne recursos públicos y privados. Se trata de una medida que, a los ojos de algunos ambientalistas, puede ser “luz verde para otra década de destrucción forestal”. (Lea “Vaca” europea de US $33,5 millones para Colombia para frenar la deforestación)

“Países que abarcan desde los bosques septentrionales de Canadá y Rusia hasta las selvas tropicales de Brasil, Colombia, Indonesia y la República Democrática del Congo respaldarán la Declaración de los Líderes de Glasgow sobre los bosques y el uso de la tierra”, adelantó el lunes la presidencia británica de la COP26. . (Lea Colombia firmará crédito con el BID por US$500 millones para adaptación climática)

La lista de más de cien firmantes reúne a países cuyos compromisos para frenar el cambio climático no han sido tan contundentes como Brasil, Rusia o China. Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos o los países de la Unión Europea también hacen parte del acuerdo.

Los Estados firmantes, que abarcan desde el norte de Canadá a la República Democrática del Congo, suman una superficie de 33,6 millones de kilómetros cuadrados de bosques, que son “los pulmones del planeta” pero que desaparecen a un ritmo de 27 campos de fútbol por minuto, indicó el Gobierno británico en un comunicado.

Todas estas medidas se apoyarán en un fondo de 12.000 millones de dólares de dinero público aportado por 12 países entre 2021 y 2025, más 7.200 millones de dólares de inversión privada por parte de más de 30 instituciones financieras mundiales, incluidos gigantes como Aviva, Schroders y Axa.

Las medidas deben respaldar actividades en los países en desarrollo como la restauración de tierras degradadas, la lucha contra los incendios forestales y la defensa de derechos de las comunidades indígenas.

Asimismo, 28 gobiernos que representan el 75% del comercio mundial de productos básicos clave que pueden amenazar los bosques -como el aceite de palma, el cacao y la soja- deben firmar otra declaración comprometiéndose a reducir la presión sobre los bosques, apoyando a los pequeños agricultores y mejorando la transparencia de las cadenas de suministro.

La cifra de inversión privada incluye 3.000 millones de dólares (comprometidos a través de la iniciativa Finanzas innovadoras para la Amazonia, el Cerrado y el Chaco (IFACC, por sus siglas en inglés) para acelerar la producción de soja y ganado libre de deforestación en América Latina.

A ello se suman 1.100 millones de dólares (unos 948 millones de euros) recaudados por la Alianza de Inversión de Capital Natural para escalar la inversión en soluciones basadas en la naturaleza y la bioeconomía, según el anuncio.

“Nunca antes tantos líderes, de todas las regiones, representando todos los tipos de bosques, habían unido sus fuerzas de esta manera”, dijo el presidente Iván Duque, en el evento de los 100, según un extracto difundido por los organizadores.

Sin embargo, como le dijo al diario The Guardian Carlos Rittl, que trabaja en Brasil para Rainforest Foundation Norway, hay que especificar muchos detalles antes de cantar victoria. “Los grandes cheques no salvarán los bosques si el dinero no va a las manos adecuadas”, dijo. A sus ojos, gran parte de esos recursos debe ir a los grupos indígenas y otros que están comprometidos con la protección del bosque.

La importancia de los bosques

Según la presidencia de la COP26, los bosques y las selvas absorben casi un tercio del CO2 global emitido por la quema de combustibles fósiles, pero cada minuto se pierde una superficie forestal equivalente a 27 campos de fútbol.

Por otra parte, el 23% de las emisiones mundiales de CO2 proceden de actividades como la tala, la deforestación y la agricultura y 1.600 millones de personas -casi 25% de la población mundial- dependen de los bosques para su subsistencia.

El compromiso de “detener y revertir la deforestación y la degradación de la tierra para 2030″ incluye un “paquete de compromisos económicos y políticos sin precedentes”, aseguró el gobierno británico.

Gracias a “estos compromisos sin precedentes, tendremos la oportunidad de poner fin a la larga historia de la humanidad como conquistadora de la naturaleza y de convertirnos en su custodio”, según el primer ministro británico Boris Johnson.

Paralelamente a este anuncio de 100 líderes, la fundación estadounidense Ford indicó que 1.700 millones de dólares serán dedicados específicamente a los pueblos indígenas.

Esta alianza de cinco países junto a 17 donantes privados tiene como objetivo “apoyar los derechos de los pueblos indígenas y su papel como guardianes de bosques y de la naturaleza”, explicó su comunicado.

Los “peros” sobre la posición de Brasil

Pero el gran anuncio de los 100 líderes fue recibido como un jarro de agua fría por grupos ecologistas como Greenpeace. “Hay una muy buena razón por la que (el presidente brasileño Jair Bolsonaro se sintió cómodo firmando este nuevo acuerdo”, denunció Carolina Pasquali, directora ejecutiva de Greenpeace Brasil. Esto “permite otra década de destrucción forestal y no es vinculante”, agregó.

“La Amazonia ya está al borde y no puede sobrevivir a más años de deforestación. Los pueblos indígenas piden que se proteja el 80% del Amazonas para 2025, y tienen razón, es lo que se necesita. El clima y el mundo natural no pueden permitirse este acuerdo”, subrayó.

Recibe alertas desde Google News