14 Oct 2014 - 2:45 a. m.

'Información ambiental debe llegarle a la gente'

En el segundo conversatorio por el agua, varios académicos pusieron sobre la mesa sus posiciones frente a la conservación del recurso.

María Paulina Baena Jaramillo

La gran conclusión de la segunda charla por el agua es que la información ambiental se queda represada en las entidades ambientales y no es compartida con el público. En el almuerzo que tuvo lugar en las instalaciones de El Espectador el pasado jueves, quedó claro que existe una brecha entre lo que nos dice la ciencia y las decisiones de política pública que tomamos.

Brigitte Baptiste, directora del Instituto Von Humboldt, aseguró que “la información que generamos no es información para el abstracto ambiental, sino para la gestión del desarrollo y del territorio”. Dijo también que Colombia necesita un sistema nacional de monitoreo ambiental robusto, distribuido, accesible y bien financiado para que la información ambiental tenga el respaldo que se merece.

En esto coincidió Luz Marina Mantilla, directora del Instituto Amazónico de Investigación Sinchi, pues, según ella, la información científica generada por los institutos “debe tener el peso que corresponde en la toma de decisiones”. Por su parte, Ómar Franco, director del Ideam, confirmó que el discurso no debe ser para ellos mismos y que los datos deben suministrarse al público de manera gratuita.

Frente a la gestión del agua, la discusión fue más difusa. Algunos, como Franco, opinaron que “la gobernanza del recurso hídrico debe ser transversal”. Otros, como Margarita de Botero, exdirectora del Inderena, y Bernhardus van Hoof, profesor de la Universidad de los Andes, creen en una agencia que se dedique a la gestión del agua. Van Hoof afirmó que “cuando todo es transversal, no aparece la gestión porque todo se diluye”.

Mantilla, del Sinchi, explicó que la Amazonia tiene una de las oportunidades y uno de los riesgos más grandes en el ciclo del agua. La cuenca amazónica le entrega al planeta el 20% del agua dulce, pero tiene un 80% de vacíos de información técnica en los recursos acuáticos útiles. Así que es clave montar un enfoque de ecosistemas acuáticos y mirarlos como un continuo, y no de forma interrumpida.

En este punto, Baptiste resaltó la labor del Humboldt, consistente en mirar el papel de la biodiversidad en la gestión del agua y la necesidad de crear metas concretas y sensatas para la recuperación de espacios críticos a través de alianzas público-privadas. También subrayó la importancia de revisar un enfoque de ordenamiento territorial que no sólo se resuelva a punta de áreas protegidas.

Un punto de vista similar es el de Margarita Pacheco, miembro de la Cátedra Unesco de Sostenibilidad, quien insistió en el poder de los gobiernos locales en la toma de estas decisiones ambientales, ya que son ellos los que ejecutan las acciones y se relacionan directamente con los medios, las corporaciones autónomas y los institutos.

Franco, del Ideam, destacó la importancia de ordenarnos en el territorio entendiendo la dinámica ecosistémica y remató diciendo que “no puede haber desarrollo sin que los sectores incorporen análisis de cambio climático”.

Todo esto para que los actores ambientales no se queden en una burocracia de negociaciones por el clima y eviten hechos palpables como que “cada año mueren 400.000 personas por este fenómeno”, en palabras de Manuel Guzmán Hennessey, profesor de cambio climático de la Universidad del Rosario.

El conversatorio sirvió para indagar sobre recomendaciones que deban ser incluidas en el próximo Plan Nacional de Desarrollo, pero también para mirar cómo va la gobernabilidad del agua hoy en día desde los diferentes institutos ambientales y para pensar el medio ambiente como una oportunidad y no como una actividad restrictiva.

 

 

mbaena@elespectador.com

@mapatilla

Comparte:
X