23 Jul 2015 - 4:00 a. m.

Jóvenes, la apuesta por la igualdad

Los expertos aseguran que atender a la juventud será esencial para lograr el equilibrio en bienestar y desarrollo de las ciudades del futuro.

Redacción Medio Ambiente

En Carta a una sombra, el documental que revive la historia del médico Héctor Abad Gómez, su hijo, el escritor Héctor Abad Faciolince, lo define de varias maneras entre la nostalgia y el orgullo que le produce recordarlo. Entre ellas hay una que alude especialmente a su profesión: “Es una persona que dedicó toda su vida a lo que más salva vidas en el campo de la medicina: la prevención”, dice.

Sobre su figura volvió ayer en el foro “Ciudades saludables: En búsqueda del equilibrio”, evento organizado por El Espectador y la Alcaldía de Medellín. Lo rememoró de nuevo porque el tema que más apasionaba a Héctor Abad, el doctor, era justamente la salud pública, esa rama de la medicina que en términos muy generales busca mejorar los índices de salud de toda la población y en la que Colombia, especialmente Medellín, ha dado enormes pasos.

Cuenta el escritor que tan apasionado era su padre a esa disciplina que se convirtió en el punto de partida para analizar las ciudades desde un espectro mucho más amplio. “Mi papá era una persona que pensó la ciudad como un ente vivo. Tanto que se inventó la poliatría, una profesión para tratar las enfermedades de las ciudades”.

Intentar ver y pensar así las urbes fue justamente uno de los propósitos del foro que se realizó en el Parque Explora de la capital antioqueña. El objetivo no era otro que analizar los procesos de las ciudades teniendo en cuenta que su salud no es sólo un concepto que remite a la medicina sino que está conectado con múltiples factores: educación, bienestar, movilidad, infraestructura. Y en ella juega un papel esencial la juventud.

En palabras de Juan Carlos Giraldo, vicealcalde de Salud de Medellín, no basta con que una ciudad tenga, como los tiene Medellín, siete hospitales encabezando el ranquin de los mejores de América Latina, ni que el acueducto cubra el 98% de la población. “La salud debe ser placentera. Debe enfocarse en la mayor búsqueda de la felicidad. Y eso se logra en la medida en que, como ciudad, generamos una mejor convivencia”.

Pero ¿cómo lograrlo? ¿Cómo hacer que los jóvenes actuales, que son los verdaderos protagonistas, puedan seguir ese camino? El caso de la capital del departamento puede dar pistas sobre cómo construir una ruta acorde al contexto actual. Si bien es cierto, como dice Héctor Abad, que la ciudad hoy está en una especie de purgatorio luego de sobrepasar el más difícil infierno, hoy Medellín ha logrado modificar el patrón cultural de sus habitantes.

En términos más concretos, ha logrado, después de una cruda década de violencia, reducir los homicidios de forma sustancial (pasó de 15 diarios a uno) y llegar a un buen porcentaje de la población con buen cubrimiento de salud.

Esos indicadores, sin embargo, no reflejan del todo una realidad en la que aún falta avanzar. Como aseguró Valeria Mejía, secretaria de la Juventud de Medellín, hoy hay una necesidad de proporcionar muchas más herramientas a los jóvenes para quebrar un amplio margen de desigualdad.

“Alrededor de una cuarta parte de la población de la ciudad es joven, es decir, está entre los 14 y 28 años. Eso indica que estamos en un momento histórico para el cambio. Ellos son los que saben de ciertas construcciones sociales y nosotros les debemos proporcionar los puentes para que logren el equilibrio que necesita una ciudad. Ser buena vida (en el buen sentido del término) debería ser hoy la prioridad. Y esa salud de la que hablamos la tenemos que empezar a construir desde la cotidianidad”.

Por ejemplo, según Mejía, el desequilibrio es evidente en el hecho de que el 11% de los jóvenes están al borde del delito y otro 65% son jóvenes comunes y corrientes. “A ellos es que debemos llegar con políticas públicas que tengan en su agenda un elemento esencial: el bienestar”.

Pero el reto es mayor, si se tiene en cuenta, como lo dijo José Manuel Valenzuela, sociólogo mexicano y experto en juventud, que muchos de los jóvenes latinoamericanos viven en condiciones de pobreza y la sociedad no ha podido cumplir sus expectativas laborales: “Hoy, esos son unos desafíos que hay que superar, junto a fenómenos como el juvenicidio. Los problemas de esa población son el reflejo de nuestros problemas”.

“Sin embargo, yo en los jóvenes tengo un optimismo absoluto. Por sus nuevos valores, como el compromiso con el medio ambiente y una innegable solidaridad, tengo fe en ellos. Tenemos que lograr un equilibrio entre la educación, las herramientas laborales que les ofrecemos y la inclusión”, aseguró Juan Luis Mejía, rector de la Universidad Eafit.

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