3 Dec 2015 - 8:59 p. m.

La cumbre de cambio climático emitirá 300.000 toneladas de CO2

Los 50.000 asistentes oficiales y no oficiales que llegaron a París esta semana, incluyendo trayectos en avión, dos semanas de taxis, gastos de luz y combustible para calefacción también contaminan.

Redacción Vivir

En la COP21 hay reunidas alrededor de 22.000 personas. Esto sin contar miembros de ONG, estudiantes, periodistas y curiosos que también viajaron a París para saber de qué se está hablando en la conferencia más grande sobre cambio climático. Una suma que aumenta a 50.000 personas y que implicó trayectos desde lugares tan apartados como Nueva Zelanda, hasta recorridos a pie desde los mismos distritos de la capital francesa.

Por esto la revista Wired, en un intento por conocer cuál es el costo de la COP21 en términos de gases efecto invernadero, los mismos que se están negociando en esta cumbre, hizo una serie de cálculos para concluir que las discusiones en París emitirán un total de 300.000 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Redondeando los recorridos que harán los 50.000 asistentes desde Bangkok, Las Bermudas, Estocolmo, Santiago de Chile y todos los otros trayectos que hay en el medio, se puede estimar que la distancia por cada asistente está alrededor de las 9.000 millas ida y vuelta. Distancia que pudo ser recorrida en trenes, carros y transporte marítimo, pero que en su mayoría se hizo en aviones.

Ahora, si un Boeing 747 – un modelo mediado que está entre el Jet Privado y un Airbus A380 con capacidad para 830 pasajeros – gasta un galón de gasolina por cada 16.5 millas, se puede estimar que para movilizar los 50.000 asistentes se necesitaron 27 millones galones de gasolina. Lo que traducidos a términos de emisiones implica que en solo trayectos se liberaron 575 millones de libras de CO2 a la atmosfera. (Al quemarse cada galón de gasolina libera 21 libras de dióxido de carbono).

La cifra sola, sin agregarle variables como trayectos en taxis, la energía para hacer los cafés, las comidas, las luces de las sedes y la tecnología que se usará para las transmisiones, suena alta. Sin embargo, cuando se compara a la producción total del mundo – 80 cuadrilones de libras de CO2 cada año – no suena tan alto. De hecho, los viajes que suelen hacer las personas desde y hasta París equivalen solo a 22 segundos de las emisiones globales de CO2.

Entonces, ¿vale la pena emitir esta cifra de gases para buscar que el calentamiento global no aumente en 2 grados centígrados? Según Wired, hasta ahora los compromisos que han propuesto los países involucrados no son suficientes, sin embargo, sí la cosa funciona, para el año 2040 se dejarían de emitir 1.000 giga toneladas de CO2 por año, lo que felizmente evitaría ese aumento de temperatura.

Aunque estas estimaciones no son oficiales y la verdad solo se podrá saber hasta que la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC por sus siglas en inglés) saque su comunicado oficial, vale decir que las 300.000 toneladas no suenan tan desproporcionadas. En la COP 15 en Copenhagen se emitieron 26.276 toneladas de CO2, en la COP17 en Durban la cifra disminuyó a 25.048 toneladas de CO2 emitidas y en las conversaciones en Doha con la COP18 la emisión se disminuyó casi a la mitad con solo 11.538 toneladas de CO2 emitidas. Claro, en Doha el número de participantes también se redujo a la mitad.

Pero más allá de cuál es el gasto en emisiones, la pregunta es si estas emisiones se lograrán compensar. En la COP20, por ejemplo, Perú como país anfitrión compensó lo emitido en los viajes de los participantes oficiales, las conferencias y las actividades locales. En la COP21, para este caso, Francia ha creado un Plan Estratégico para la Sostenibilidad para reducir las emisiones desde la fuente. Algunas de ellas implican la distribución de 20.000 tarjetas Navigo para tomar el tren y evitar el uso de taxis, una caldera de gas para el combustible de la calefacción (-20% en términos de CO2), las bolsas de bienvenida serán con basura reciclada y las tintas serán vegetales.
 

 

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