24 Feb 2019 - 4:27 p. m.

La salud de más de 4 mil millones de personas está en riesgo debido al estrés por calor

La escasez de energía que aún enfrentan muchos países está impidiendo que millones de personas accedan a tecnologías de refrigeración para enfrentar las olas de calor. Las intensas temperaturas están generando serios problemas de salud.

Sanjeet Bagcchi - ScidevNet

A medida que aumentan los riesgos para la salud con las temperaturas globales, un nuevo estudio estima que entre 1,8 y 4,1 mil millones de personas que viven en los países en desarrollo del sur de Asia, el sudeste asiático, África subsahariana y América Latina carecen de acceso a recursos y tecnología para refrescar sus espacios habitables. (Lea Las imágenes que dejó la inundación de seis municipios en Chocó)

“Abordar la falta de acceso al confort térmico tiene implicancias importantes para reducir el riesgo de muertes y disfunciones relacionadas con el calor y mejorar el bienestar de miles de millones de personas en el Sur Global”, aseguró a SciDev.Net Alessio Mastrucci, autor del estudio e investigador del Instituto Internacional para el Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA), con sede en Viena. (Lea Por primera vez observan a cangrejos alimentarse de fugas de metano en el fondo del mar)

El acceso universal a la electricidad y la vivienda adecuada y accesible son requisitos previos para acceder a las tecnologías de refrigeración. El estudio señala que lograrlo se encuentra estrechamente relacionado con el cumplimiento de varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) planteados por la ONU. (Lea Diez crisis humanitarias que provocó el cambio climático en 2018 y que los medios olvidaron)

En un comunicado de prensa la IIASA señala que hay escasez de investigación en torno al punto en que convergen las condiciones climáticas adversas y la pobreza. Además, por primera vez los investigadores tienen las necesidades de refrigeración estimadas para viviendas y los costos de brindar acceso a las tecnologías de refrigeración en el Sur Global.

Narasimha Rao, coautor del estudio y profesor asistente de sistemas de energía en la Universidad de Yale (Estados Unidos), señala que el Sudeste Asiático, África, Medio Oriente, Asia del este, China, América Latina y las repúblicas ubicadas en Asia Central tienen un “clima tropical y subtropical y albergan a los pobres del mundo”.

Los investigadores analizaron la demanda de energía para satisfacer las necesidades de refrigeración de las poblaciones expuestas al estrés por calor, teniendo en cuenta el clima, el tipo de vivienda, el acceso a la electricidad y quiénes tenían equipos de aire acondicionado.

“Estimamos que entre 1,8 y 4,1 mil millones de personas en el Sur Global, con una media de 3,7 mil millones para un umbral de 26ºC y al menos cinco días de exposición anual, están potencialmente expuestas al estrés por calor en sus hogares”, dice Rao. El experto añade que la demanda de energía para enfriar estas casas puede llegar a 14 por ciento de la demanda de electricidad residencial actual.

Según Mastrucci, existen importantes interconexiones y posibles sinergias entre llenar la “brecha de refrigeración” y alcanzar muchos de los ODS. Algunos de estos son acceso a energía limpia, reducción de la pobreza, buena salud y bienestar, y ciudades y comunidades sostenibles.

Los resultados del estudio indican que cerrar la brecha requeriría un crecimiento promedio en la demanda de energía de 14 por ciento del consumo actual de electricidad residencial en el mundo, principalmente para el aire acondicionado, lo que tiene costos significativos e implicancias ambientales.

“La implicancia de este estudio es que el actual ODS para energía (ODS7) subestima el alcance de la pobreza energética, al considerar que varios miles de millones de personas en el Sur Global carecen de tecnologías de refrigeración accesibles y enfrentan el riesgo de impactos en la salud relacionados con el estrés por calor”. Rao añadió a Scidev.Net que el ODS7 exige que se proporcione acceso universal a energía moderna, accesible y confiable para el año 2030, incluyendo tanto electricidad, como cocinas limpias y combustibles.

Clinton Andrews, profesor de planificación urbana en la Universidad de Rutgers (Estados Unidos), opinó que el estudio muestra que “incluso después de tener en cuenta las adaptaciones que los habitantes de climas cálidos han hecho a las condiciones locales a lo largo del tiempo, los pobres que no tienen acceso a la electricidad, y por lo tanto al aire acondicionado, aumentan su riesgo de tener problemas de salud debido al estrés por calor”.

Las políticas oportunas para hacer que las tecnologías de acondicionamiento de aire sean eficientes y accesibles, y para mejorar el diseño de áreas residenciales con el fin de reducir los efectos de islas de calor podrían ser beneficiosas tanto para el clima como para el desarrollo, señala el estudio.

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