9 Mar 2021 - 1:56 p. m.

Los bancos británicos, expuestos a conflictos de intereses sobre el clima

Estos conflictos de intereses afectan al 80% de los administradores, es decir 50 de los 64 de los 5 principales bancos del país.

Agencia AFP

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Los bancos británicos están expuestos a conflictos de intereses sobre el clima, porque la mayoría de los miembros de los consejos de administración tienen o han tenido vínculos con industrias contaminantes, revela este martes un estudio del sitio de investigación DeSmog.

Estos conflictos de intereses afectan al 80% de los administradores, es decir 50 de los 64 de los 5 principales bancos del país, como Barclays, HSBC, NatWest, Lloyds y Standard Chartered, según un comunicado.

DeSmog estima que estas personas mantienen o han mantenido lazos fuertes con las industrias más contaminantes o las apoyan financieramente, ya sea como administradores, asesores o empleados.

El estudio considera que esta situación puede ser un obstáculo a la hora de actuar frente a la crisis climática.

Una cuarta parte de los administradores de los bancos incluso están relacionados o lo han estado en el pasado con el sector de los combustibles fósiles.

En Barclays, Tushar Morzaria también es administrador del grupo petrolero BP. En HSBC, José Antonio Meade es miembro del consejo de administración de la empresa mexicana Kuribrena que está implicada en la exploración petrolera. En Lloyds, James Lupton posee acciones de la petrolera Shell y del grupo minero Rio Tinto.

Además algunos están vinculados a la industria aérea. El presidente del consejo de administración de NatWest, Howard Davies, presidió una comisión que apoyó el polémico proyecto de tercera pista del aeropuerto londinense de Heathrow.

Por otro lado, la mitad de los administradores de los bancos británicos son cercanos a otras entidades bancarias conocidas por apoyar a la industria contaminante, como las estadounidenses Citigroup, Goldman Sachs, Morgan Stanley y JPMorgan, o la suiza UBS.

“Estos individuos han pasado sus carreras inmersos en las normas y la ideología de estas industrias con fuertes emisiones de carbono. Cabe temer que estas experiencias hagan que sean complacientes con las organizaciones que alimentan la crisis climática”, recalca Rachel Sherrington, de DeSmog.

Varios informes de oenegés afirmaron recientemente que los bancos británicos continuaron financiando proyectos muy contaminantes a pesar de haberse comprometido a respetar los acuerdos de París sobre el clima.

HSBC y Barclays se enfrentan sin embargo a la presión de algunos accionistas que presentarán resoluciones durante las próximas juntas generales para obligarlos a dejar de financiar las energías fósiles.

“¿Cómo podemos esperar que quienes están en la dirección de bancos como Barclays y HSBC tomen decisiones difíciles pero necesarias sobre los combustibles fósiles teniendo en cuenta sus estrechos vínculos con sectores que dependen de ellos?”, se pregunta Jeanne Martin, de la oenegé ShareAction, citada en el comunicado.

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