Microalgas para la industrias

Noticias destacadas de Ambiente

Universidades como la Nacional y la de Antioquia le están apostando a la producción de estos microorganismos. La falta de recursos es el principal obstáculo para continuar las investigaciones.

Están presentes en los cuerpos de agua, en el suelo y en la mayoría de ambientes terrestres, incluso, los más extremos. Las microalgas son organismos verdaderamente pequeños, microscópicos, pero ampliamente útiles para la generación de muchos productos.

Y es precisamente este el interés que se tiene desde la Universidad de Antioquia para trabajar en su cultivo, en alianza con Colciencias y la empresa Ecotec, enfocado en la industria cosmética, farmacéutica y alimenticia. Estos microorganismos se vienen estudiando en esta alma máter desde hace 30 años y hoy ya se tienen frutos palpables que son aplicables a los sectores productivos del país.

Lucía Atehortúa, coordinadora del grupo de Biotecnología de la Universidad de Antioquia, explica que debido a que las microalgas son biofábricas de productos, su aplicación tiene un alcance amplio en todos los sectores de la economía, de manera que su uso puede estar en el campo de la salud, ambiental, alimenticio, energético, cosmético, farmacéutico o agroindustrial.

“Las microalgas pueden ser utilizadas para la fabricación de concentrados de la industria acuícola, la producción de biofertilizantes, bioinsumos para alimento de ganado, mascotas (perros, gatos), aves de corral, cerdos, ganado vacuno o productos de belleza (colorantes, retardantes del envejecimiento, biolubricantes)”, señala la investigadora.

Es así como desde esta universidad se viene realizando su cultivo bajo condiciones de laboratorio, en conjunto con Ecotec, en un proceso dentro del cual se han podido desarrollar dispositivos tecnológicos propios que han permitido que este grupo de investigadores aplique para dos patentes. Teniendo en cuenta todas las investigaciones desarrolladas, se estima que el valor invertido sobrepasa el millón de dólares.

Precisamente el cuello de botella está en la falta de recursos, específicamente para pasar de un laboratorio a una planta piloto en la que la producción se pueda realizar a nivel industrial. “Es necesario para crear empresas de base tecnológica tipo spin off o startup, de tal manera que podamos generar empleo, riqueza y bioproductos para impulsar a Colombia hacia una bioeconomía global dentro de este nuevo paradigma basado en nuestra biodiversidad”, concluye Atehortúa.

Estos intentos no son nuevos en el país. En 2013, tras cuatro años de investigación, se identificaron dos cepas de microalgas con potencial para la elaboración de biocombustible. Una iniciativa que estaba a tono con los preocupantes niveles de contaminación y el uso de combustibles fósiles como fuente principal de energía.

Colombia posee características especiales, una riqueza hídrica y lumínica que favorecen el cultivo de microalgas y, además de la Universidad de Antioquia, otras instituciones como la Universidad Nacional, desde el laboratorio de cultivo de algas, apuestan por una industria que se mantiene estable pues, según datos de la Federación Nacional de Biocombustibles, su producción el pasado mes de febrero fue de 40.159 toneladas.

Comparte en redes:

Temas Relacionados

Industria