El zoológico de Barcelona dio a conocer este viernes, 9 de enero, el fallecimiento de Susi, el elefante que más tiempo llevaba en sus instalaciones. Por medio de sus redes sociales aseguraron que han “perdido a uno de sus miembros más queridos, la elefante africana Susi, que murió por causas naturales debido a su vejez”.
Susi llegó a ese zoológico en 2002, específicamente el 3 de septiembre, luego de su paso por el Safari Park Vergel, un zoológico en Alicante, España. Antes de llegar a su primer zoológico, Susi había sido utilizada en un circo, del que fue posteriormente rescatada.
Estos animales, que son retirados a la fuerza de su hábitat natural y permanecen largos años en cautiverio, son recibidos por zoológicos debido a que no es posible regresarlos a la vida silvestre. Allí se intenta brindarles la mejor calidad de vida posible, haciéndolos parte de programas de conservación y divulgación científica.
“Aunque se desconoce la fecha exacta de nacimiento, se estima que ella tenía más de 55 años, superando la esperanza de vida de esta especie bajo cuidado humano, que se localiza a los 39 años. Tenía un carácter fuerte y afable y siempre tuvo un vínculo muy estrecho con Sus cuidadores”, dijo el zoológico en su publicación.
De acuerdo con este centro de recepción de fauna, durante años se han especializado en el cuidado geriátrico de animales, con el apoyo del Centro de Educación Zoológico para el Bienestar Animal de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Durante este viernes, las instalaciones del zoológico han permanecido cerradas en señal de duelo por la muerte del animal. Esta noticia llega justo un año después de la muerte de yoyo, otro de los elefantes que vivía allí, y deja como único individuo restante a Bully.
El rol de los zoológicos en la conservación
Los zoológicos, como hemos contado en varias ocasiones en El Espectador, son lugares que cumplen un rol crucial en programas de reproducción y conservación de especies. Los animales que llegan allí, suelen ser víctimas de tráfico, exhibición y otro tipo de abusos hacia la fauna silvestre.
Por el tiempo que viven fuera de su hábitat antes de ser rescatados, los animales silvestres pierden las capacidades que se requieren para sobrevivir en vida salvaje, haciendo inviable su retorno. Por esto, desde allí se brinda la opción de mantenerlos en refugios que brinden condiciones adecuadas de bienestar.
Zoológicos como el de Barcelona centran su misión en la educación ambiental y la investigación científica, y no en la exhibición exótica de los animales, una concepción que estuvo vinculada a estos espacios en otros tiempos.
🌳 📄 ¿Quieres conocer las últimas noticias sobre el ambiente? Te invitamos a verlas en El Espectador. 🐝🦜