12 Sep 2013 - 5:59 a. m.

Pekín anuncia nuevas medidas para su plan contra la contaminación

La capital china registró este año los niveles más altos de polución que sumergió en una nube negra en la ciudad.

EFE

Las autoridades de Pekín anunciaron este jueves más medidas de su plan quinquenal para mejorar la calidad del aire, que incluye la reducción del consumo de carbón, el uso de energías renovables y una menor fabricación de materiales contaminantes.

Según el plan, cuya publicación empezó a comienzos de mes, la capital de la segunda economía mundial pretende reducir hasta 10 millones de toneladas el consumo de carbón en 2017, en comparación con los 23 millones de toneladas en 2012.

Pekín también contraerá la producción de cemento a 4 millones de toneladas para ese año, de los 10 millones de hace un año.

El programa, publicado en la página web del Gobierno local, incluye que las fábricas de hierro, acero, cemento y productos petroquímicos reduzcan sus residuos tóxicos más del 30 por ciento en 2017, en relación a 2012.

Además, se intentará "persuadir" a los ciudadanos para que participen en proyectos de energías renovables, a la vez que se promueve el uso de las mismas en vehículos públicos, como autobuses, taxis o camiones.

Para finales de 2017, Pekín, afirma su ayuntamiento, tendrá 200.000 automóviles en las carreteras propulsados por energías renovables, y el 65 por ciento de sus autobuses públicos funcionando gracias a ellas.

Estas medidas se incluyen en el mismo plan quinquenal por el que las autoridades pequinesas ya anunciaron a principios de mes leyes más duras para combatir la contaminación industrial del aire y amenazaron a 1.200 empresas a mejorar su equipamiento o, de lo contrario, cerrar sus instalaciones parcial o totalmente.

El gobierno local se comprometió entonces a reducir en un 25 por ciento para 2017 las emisiones de partículas PM 2.5, aquellas de un diámetro inferior a 2,5 micras y que están consideradas las más peligrosas para la salud, por su capacidad de infiltrarse en los pulmones o la sangre.

Otras medidas que contempla el nuevo plan incluyen el veto, desde este mismo año, a los nuevos proyectos de las empresas que incumplan los objetivos de reducción.

El Gobierno de Pekín se alinea así con el Ministerio de Medioambiente del Gobierno central, que vetó hace unas semanas nuevos proyectos de las dos grandes petroleras públicas, CNPC (PetroChina) y Sinopec, por su incumplimiento de reducir emisiones.

El plan también prohibirá que las empresas que violen las leyes medioambientales puedan beneficiarse de créditos bancarios y de desgravaciones en el impuesto sobre el valor añadido o puedan recaudar fondos mediante la oferta pública de acciones.

Las autoridades buscan hacer frente al problema de la contaminación, que amenaza con acarrear serias repercusiones económicas.

El Gobierno central anunció en julio una inversión sin precedentes de 277.000 millones de dólares para combatir la contaminación, cerca de la mitad del dinero que destinó al plan de estímulo de la economía entre 2009 y 2010 para hacer frente a la crisis financiera mundial.

El daño al medioambiente es una de las grandes preocupaciones de la población de China, donde en 2012 un 76,1 % de las principales ciudades registraron niveles de contaminación atmosférica por encima de lo que se considera seguro para los estándares chinos.

Ya en 2010, la contaminación ambiental produjo en China pérdidas económicas por valor de 1,1 billones de yuanes (176.000 millones de dólares, 132.000 millones de euros), el equivalente al 2,5 % de su producto interior bruto (PIB), según un estudio estatal.

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