Durante estas últimas semanas de vacaciones ha sido usual que algunos viajeros se hayan encontrado con individuos de fragata portuguesa (Physalia physalis) en las playas colombianas. También conocida como carabela portuguesa o botella azul, ha sido hallada por bañistas en algunos puntos del Caribe.
Según, el Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas del Caribe (COIH), de la Dirección General Marítima (Dimar), su presencia obedece a la estación seca que se presenta entre enero y julio, cuando los vientos alisios y las corrientes marinas favorecen su llegada desde aguas oceánicas hacia la costa.
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Como explican en un comunicado, la fragata portuguesa suele encontrarse en aguas cálidas de regiones tropicales y subtropicales alrededor del mundo y es mejor tomar algunas precauciones para evitar molestias por su presencia, pues sus tentáculos contienen cápsulas urticantes, llamados “cnidocitos” que usan para capturar y paralizar a sus presas.
El problema es que al entrar en contacto con la piel humana, detalla el CIOH, “pueden causar dolor intenso, reacciones tóxicas como náuseas, dificultad para respirar, problemas renales e incluso complicaciones graves en personas alérgicas”.
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Por eso, la recomendación que hacen las autoridades para quienes disfrutarán de estos últimos días vacacionales en las playas colombianas, es que eviten bañarse en caso de que detecten individuos de la fragata portuguesa, también conocida como “agua mala”.
Así mismo, sugieren que los bañistas no caminen descalzos en las playas y que reporten “inmediatamente cualquier avistamiento al cuerpo de salvavidas, autoridades marítimas o autoridades ambientales competentes, con el fin de facilitar la adopción de medidas preventivas”.
¿Qué hacer si su piel entra en contacto con una fragata portuguesa?
La sugerencia que hace el Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas del Caribe a quienes entren en contacto con esa especie es no frotar ni rascar la zona afectada.
Lo ideal es lavar la piel con suero fisiológico o, en su defecto, con agua de mar. Hay que evitar el uso de agua dulce, “ya que esta puede aumentar la liberación del veneno”. De igual forma, hay que evitar la exposición al sol.
Sin embargo, lo más es recomendable acudir al centro de salud más cercano para recibir atención médica.
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