22 Apr 2021 - 5:54 p. m.

¿Qué prometió Duque en la Cumbre del Clima de Biden?

En el marco de la Cumbre del Clima organizada por Biden, el presidente Iván Duque se comprometió a aumentar el uso de energías renovables y cuidar el “tesoro natural” del país. No hubo mención al papel de las comunidades étnicas.

De manera virtual se adelanta la reunión entre 40 líderes de mundo, el presidente de Estados Unido, Joe Biden, la vicepresidenta Kamala Harris y varios secretarios del gabinete de Estados Unidos y líderes del sector privado y de la sociedad civil. Biden recibió a líderes de todo el mundo en debates que destacan la urgente necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y ayudar a los países vulnerables a hacer frente a los inevitables impactos climáticos, así como los beneficios económicos de la acción climática, y prometió que las emisiones de gases de efecto invernadero de Estados Unidos se reducirán en un 50% para 2030.

Otras cabezas de estado intervinieron (todas hombres), incluyendo al presiente Iván Duque. Por un lado, dijo que “el cambio cliático es el mayor reto de nuestros tiempos”. Hizo énfasis (varias veces) en que Colombia apenas aporta el 0.6% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Sin embargo, es uno de los 20 países más vulnerables al cambio climático.

Los compromisos que llevará Colombia a la Conferencia Climática de Naciones Unidas (COP26) que se llevará a cabo en Glasgow (Escocia) son dos: reducir en un 51% la emisión de gases de efecto invernadero en 2030 y transformar la matriz energética del país.

En diciembre, Colombia anunció que la nueva meta era reducir el 51 % de las emisiones de GEI para 2030, es decir, que lo máximo que podrá emitir Colombia para ese año son 169,4 millones de toneladas de CO2 equivalente, 98 millones de toneladas menos de lo que se consideraba “un tope” hace cinco años. (¿Cómo reducir el 51 % de emisiones de CO2?)

En cuanto a la segunda, Duque mencionó que el 0.6% de la energía que usa el país es renovable, pero que para el otro año, esta cifra ascendería a 14%. También mencionó la estrategia de reforestación del gobierno para plantar 180 millones de árboles antes de 2022 (y mencionó que antes de diciembre ya habrá 100 millones plantados).

“No tenemos dudas en que la solución está basada en la naturaleza, tenemos que seguir en este pacto por el ambiente (…) El 50% de nuestro territorio es bosque y tenemos el 6% de la Cuencua Amazónica. Somos el segundo país más biodiverso por metro cuadrado del mundo y además, tenemos el 15% de los ecosistemas de alta montaña. Nuestra lucha es por proteger ese tesoro”, dijo el mandatario. (EEUU se suma a cooperantes internacionales con USD mil millones para la Amazonia)

“En la semana mundial del clima es importante reconocer que la NDC actualizada de Colombia es una muestra clave de voluntad política, que invita a otros países de la región a sumarse en el aumento de la ambición de sus compromisos climáticos. De igual forma, el éxito de la NDC dependerá en gran medida que Colombia controle la deforestación y degradación de los bosques. La protección de un ecosistemas tan relevante como lo es la Amazonia y la garantía de los derechos de los pueblos indígenas y comunidades locales que la protegen del acaparamiento de tierras, la ganadería extensiva ,y otras actividades ilícitas que se han mantenido y que son responsables del aumento sostenido de la deforestación. Esto amerita mayor atención sobre el actuar de Colombia frente a estas problemáticas, y que por ejemplo, a pesar de contar con un fuerte apoyo de cooperación internacional, no han presentado resultados suficientes”, dijo Maria Alejandra Aguilar, Coordinadora Justicia Climática de Ambiente y Sociedad.

“Es fundamental que en todos los procesos de mercado que se proyecten, ya sea para restauración, pago por servicios ambientales o bonos de carbono, se consideren como mínimo tres aspectos: la inclusión de procesos de comunidades locales que están generando los mecanismos más sostenibles a nivel local para el manejo del bosque; las transiciones agroecológicas necesarias de poner en marcha para que la inversión sea efectiva; y el tercero crucial: que las fuentes financieras que permitirán que esas reducciones de carbono se vayan dando, estén unidas a instancias que aseguren que la distribución de beneficios y la generación de recursos esté orientada a la consolidación de los territorios de comunidades locales”, dijo Rodrigo Botero, director de la Fundación para la Conservación y el desarrollo sostenible.

De manera paralela, las comunidades afro del Pacífico colombiano enviaron un comunicado en donde recuerdan que Colombia es uno de los países con más líderes sociales asesinados: entre 2016 y 2020, al menos 753 líderes fueron asesinados por defender sus territorios, según la Defensoría del Pueblo. De igual forma, la ONG británica Global Witness ubicó a Colombia como el país con más líderes ambientales asesinados en el mundo en el año 2019. Líderes que luchaban contra la deforestación, proyectos vinculados a actividades extractivistas y de agroindustria.

“Es necesario replantearse una gobernanza sobre los recursos naturales en los territorios colectivos y ancestrales ante el extractivismo, la contaminación y la deforestación que vienen alterando en gran medida el equilibrio de los ecosistemas y que ha consolidado unas formas de acumulación por desposesión racializadas, que propician unos sufrimientos ambientales, de salud y seguridad de las poblaciones étnicas. Sumado, a los impactos desproporcionados que está dejando la pandemia en la vida de las poblaciones que presentan vulnerabilidades preexistentes: En Colombia, encontramos que las personas afrodescendientes tienen 21% más probabilidades de ser hospitalizadas, 88% más probabilidades de terminar en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y 24% más riesgo de morir, si se compara con la población no étnica”, escribieron.

Exigieron a la Cumbre de Líderes asumir un enfoque diferencial para comunidades étnicas en la lucha contra el cambio climático, y al gobierno implementar el capítulo étnico del Acuerdo de Paz, garantizar la titulación y derechos colectivos sobre la tierra.

Comparte: