28 Dec 2014 - 2:00 a. m.

Yo estuve en la Estrella Fluvial del Inírida

El 8 de julio de este año se designó como sitio Ramsar a uno de los lugares megadiversos de Colombia: un complejo de humedales de 253.000 hectáreas ubicado entre la Orinoquia y la Amazonia.

José Saulo Usma *

El 8 de junio de 2005 visité con Fernando Trujillo, Clara Caro y César Suárez la ciudad de Inírida, para participar en un simposio que buscaba concertar medidas de conservación para sus humedales urbanos y rurales amenazados respectivamente por la desecación y vertimiento de aguas residuales y la minería de oro.
Este evento incluía un recorrido para conocer el mayor complejo de humedales que he visto en mi vida, las lagunas Matraca, Las Brujas, Almidón, Caranacoa, Macasabe y Laguna Negra, Caño Bocón, los ríos Guaviare e Inírida y en la frontera con Venezuela la confluencia del río Guaviare con los ríos Atabapo y Ventuari para formar el Gran Río Orinoco.

Quedé sorprendido de la variedad, tamaño y cantidad del conjunto de aguas y bosques que se reúnen en esta región, conocida como la Estrella Fluvial de Oriente o Estrella Fluvial de Humboldt o Estrella Fluvial de Inírida, pero especialmente de los Cerros de Mavicure. Al escalar el cerro Pajarito, el más pequeño, pude contemplar mejor cómo estos cuatro cerros de puro macizo Guayanés emergen en el corazón de estos llanos y son atravesados por las aguas del río Inírida, hogar del delfín rosado y una impresionante riqueza de peces.

Allí también escuché la leyenda de la princesa Inírida atrapada por amor en uno de los cerros y supe del gran valor cultural que como sitio sagrado tiene para sus pobladores. Toda esta magnificencia nos dejó con el compromiso de buscar una figura de manejo que permitiera conservar y usar sosteniblemente la megadiversidad biológica, hídrica, social y económica de la Estrella.

Con nuestros socios propusimos buscar su reconocimiento internacional como humedal Ramsar y gracias al apoyo del Ministerio de Ambiente, la CDA, los Institutos Sinchi y Humboldt, Parques Nacionales, las universidades del Tolima y Magdalena, Calidris, las fundaciones Omacha y La Salle (Venezuela) y la Convención Ramsar, cuantificamos su diversidad y presentamos estos resultados a las comunidades locales Puinave y Curripacos, acordando que cualquier decisión para designar la Estrella como sitio Ramsar debería ser tomada en el marco de la consulta previa.

La consulta fue realizada en el segundo semestre de 2010 y para marzo de 2011 habíamos logrado concertar el área a designar y complementar el documento técnico con el cual el Gobierno haría la solicitud de designación a la Convención Ramsar. No obstante, aún se requería de un concepto no vinculante por parte del Ministerio de Minas y Energía. Luego de dos años de concertación entre el Minambiente y el Minminas, el presidente Juan Manuel Santos firmó el Decreto 1275 del 8 de julio de 2014, por el cual se designaba el complejo de humedales de la Estrella Fluvial Inírida, con 253.000 hectáreas, como el sexto sitio Ramsar de Colombia y el primero en la zona transicional Orinoco-Amazonas de Suramérica.

Esta noticia por tanto tiempo esperada, la recibí en otra maravilla ambiental colombiana: los Lagos de Tarapoto en Amazonas. Tal vez por estar allí se me vinieron a la memoria San Andrés y Providencia, y sentí una mezcla de orgullo personal, profesional y patrio de ser parte del conjunto de personas que en silencio, o con el apoyo de los medios, trabajan por conocer, conservar y manejar el patrimonio ambiental y cultural que tienen nuestras fronteras.

 

* Especialista en agua dulce WWF.

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