
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Cada vez que un vehículo arranca, acelera o frena, intervienen varios sistemas que trabajan al mismo tiempo para que ese movimiento sea posible: para que exista control sobre el vehículo, para que haya respuesta en las maniobras del conductor y para que se mantengan las condiciones básicas de seguridad durante la conducción.
Y, aunque muchas de sus piezas no son visibles, cada sistema cumple una función concreta, necesaria e irremplazable. Por eso, vale la pena detenernos a revisar cuáles son y qué hace cada uno.
Sistema de alimentación de combustible
Este sistema permite que el combustible pase del tanque al motor y llegue en la cantidad que el motor necesita en cada momento. Para que esto ocurra, el flujo y la presión se controlan antes de que el combustible entre a los inyectores. Cuando el sistema presenta fallas, el motor puede tener dificultades para encender, responder de manera irregular durante la marcha o consumir más combustible.
Sistema de admisión de aire
El motor no puede funcionar solo con combustible: necesita aire limpio y en la proporción correcta. El sistema de admisión se encarga de permitir la entrada de ese aire, filtrarlo y conducirlo hasta el motor. Cuando el flujo se ve restringido o contaminado, la mezcla con el combustible se altera, lo que afecta directamente el rendimiento, la respuesta del acelerador y las emisiones.
Sistema de encendido
Para que la mezcla de aire y combustible se queme, es necesaria una chispa. El sistema de encendido cumple esta función mediante bujías y componentes electrónicos que trabajan de forma sincronizada. Una chispa débil o irregular puede provocar vibraciones, pérdida de potencia o dificultad para arrancar en el carro, incluso si los demás sistemas están en buen estado.
Sistema de distribución
Este sistema coordina la apertura y cierre de las válvulas de admisión y escape. Su función es garantizar que los gases entren y salgan del motor en el momento exacto, pues un desajuste puede generar ruidos, fallas o daños internos. Por eso, las correas o cadenas de distribución requieren de inspecciones periódicas.
Sistema de lubricación
El movimiento seguido que realizan las piezas del motor genera fricción. El sistema de lubricación distribuye el aceite para reducir ese desgaste y evitar daños prematuros; cuando el aceite pierde sus propiedades o no circula correctamente, las piezas internas se deterioran con rapidez, afectando la vida útil del motor.
Sistema de refrigeración
Durante su funcionamiento, el motor produce altas temperaturas. El sistema de refrigeración se encarga de disipar ese calor y mantener una temperatura estable. Esto evita deformaciones y protege tanto los componentes mecánicos como los lubricantes. Un fallo en este sistema puede derivar en sobrecalentamientos, por ejemplo.
Otros sistemas del vehículo
Sistema de transmisión
La energía generada por el motor no sirve si no se transmite al movimiento. El sistema convierte esa potencia en desplazamiento y permite adaptarla a diferentes velocidades y su desgaste suele estar relacionado con el uso continuo y con hábitos de conducción inadecuados.
Sistema de frenos
Permite reducir la velocidad y detener el vehículo de forma directa o progresiva. Su correcto funcionamiento, por ende, es más que importante, especialmente en situaciones de emergencia. Sus componentes (como pastillas, discos y líquido de frenos) se desgastan con el uso, por lo que debe realizar su revisión periódica sin falta.
Sistema de dirección
“Traduce” el movimiento del volante en el giro de las ruedas delanteras. Gracias a él, el conductor puede maniobrar el vehículo, por lo que una dirección en mal estado puede provocar desgaste irregular de las llantas y pérdida de control.
Sistema de suspensión
La suspensión absorbe las irregularidades del camino, mantiene las ruedas en contacto con el piso y contribuye a la estabilidad del carro. Además de aportar comodidad, protege otros sistemas frente a vibraciones y golpes fuertes o choques repentinos.
Sistema eléctrico
Su tarea es alimentar los componentes electrónicos y permitir el arranque del motor, además de mantener en funcionamiento luces y sistemas de asistencia. Una falla eléctrica puede afectar desde el encendido hasta la seguridad en carretera.
🚗🚗🚗 ¿Ya está enterado de las últimas noticias de Autos? Lo invitamos a visitar nuestra sección en El Espectador.